Gustavo Gimeno: «La peor soledad sería sentirse solo en un escenario rodeado de gente»

Gustavo Gimeno dirigirá hoy a la Filarmónica de Luxemburgo en Donostia. /JOSE USOZ
Gustavo Gimeno dirigirá hoy a la Filarmónica de Luxemburgo en Donostia. / JOSE USOZ

MARÍA JOSÉ CANOSAN SEBASTIÁN.

El maestro valenciano Gustavo Gimeno es, probablemente, uno de los directores de orquesta españoles con mayor proyección internacional. Al gran trabajo que desarrolla con la Filarmónica de Luxemburgo, a la que dirige hoy en el Kursaal (20 horas), se une su reciente nombramiento como principal responsable de la Orquesta de Toronto.

- Dirigió en San Sebastián por primera vez hace algo más de un año, en la Quincena Musical de 2017. ¿Cómo recuerda aquella visita?

- Como una visita feliz. Tanto los colegas de la Orquesta de Luxemburgo como yo mismo nos sentimos orgullosos de poder participar en un festival tan importante como la Quincena y de poder pasar unos días en una tierra tan maravillosa, y más en agosto, que hay siempre un ambiente muy especial. En cualquier caso, venir San Sebastián es siempre bonito.

«Comparar orquestas es difícil porque se trata de comparar personalidades»

«Cuando se es titular, no solamente se trabaja en preparar el repertorio en unos pocos días»

- Entonces ofreció dos conciertos al frente de la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo, uno centrado en música rusa y otro con el 'Réquiem' de Verdi, en lo que supuso también su primera colaboración con el Orfeón Donostiarra. ¿Han vuelto a colaborar?

- No hemos vuelto a colaborar desde entonces, aunque le contaré una anécdota. Me encontré con dos de los miembros del Orfeón al finalizar un concierto hace unos meses en Estocolmo, lo cual me dio mucha alegría. Sin duda alguna, colaboraremos de nuevo en un futuro próximo.

- Esta vez dirige un programa con obras de Mahler -la adaptación de su obra de cámara 'Nicht zu schnell'-, el 'Concierto para violín' de Beethoven con Vilde Frang como solista y la 'Sinfonía n º 5' de Tchaikovsky. ¿Qué le diría al público de estas obras y de la lectura que ustedes realizan?

- Referirse al 'Concierto de violín' de Beethoven y a la 'Sinfonía nº 5' de Tchaikovsky supone hablar de dos de las obras mas bellas, emotivas e importantes de la historia de la música. Este programa nos permite presentarnos con la joven violinista Vilde Frang, quizás aun no muy conocida en nuestro país dada su juventud, pero de una calidad y honestidad musical sorprendentes, y personalmente estoy deseando colaborar con ella. Cuenta con un gran presente y un prometedor futuro. Además, yo aspiraba a introducir alguna 'novedad' en el programa junto a piezas tan conocidas y por eso he incluido 'Nicht zu Schnell', orquestada solamente hace unos pocos años por Colin Matthews, y que seguramente casi nadie en el público habrá escuchado antes.

- Usted será titular de la Toronto Symphony Orchestra desde la temporada 2020/21. Según creo, la dirigió por primera vez en febrero de este año y han querido que sea su responsable musical. ¿Diría que ha sido 'amor a primera vista' o a qué cree se debe su nombramiento?

- Desde mi punto de vista, yo sí lo viví como un amor a primera vista. En escasos minutos sentí una gran admiración por su manera de tocar y su actitud hacia la música y el proceso de ensayo. Pero su oferta llegó después de unos meses de evaluación, es decir, obviamente la decisión pasó por un largo y meticuloso proceso de selección y evaluación, y llegado el momento recibí con gran alegría su deseo de formalizar nuestra relación de futuro.

- ¿Qué virtudes ha encontrado en la agrupación canadiense? ¿Es muy distinta a la Filarmónica de Luxemburgo?

- Es una orquesta inteligente musicalmente, con personalidad y rápida, eficiente en la preparación. Comparar orquestas es difícil, se trata de comparar personalidades, y cada una tiene sus características, que están relacionadas con su historia, y también difieren en su estructura, que son distintas en una orquesta norteamericana y una orquesta centroeuropea. Musicalmente, la Filarmónica de Luxemburgo tiene una obvia afinidad con la música francesa, pero demuestra una gran apertura mental y flexibilidad en la interpretación de cualquier repertorio, sea operístico, clásico o contemporáneo.

- Hoy en día, ¿se puede hablar de diferencias entre orquestas según su procedencia?

- En mi opinión, no se puede hablar tanto de diferencias según su procedencia, ya que por diferentes razones las orquestas tienden a ciertos modelos o maneras mas estándar con mayor velocidad que en el pasado. Sin embargo, seguramente, y hablando en general, una orquesta francesa sigue pareciéndose poco a una típicamente alemana. Yo creo que en aquellas orquestas o culturas de una marcada historia o tradición sigue manteniendo un sonido, una manera de tocar y una cultura musical determinadas que las distinguen de la mayoría, como por ejemplo en Viena, Ámsterdam, Cleveland, Berlín o Chicago, por citar algunas.

- Durante dos temporadas compartirá la titularidad con ambas orquestas, puesto que han prolongado su contrato con Luxemburgo hasta 2022. ¿Cómo va a compaginar esta labor con sus intervenciones como director invitado?

- Obviamente, la mayor parte de mi tiempo lo dedicaré a estas dos orquestas, lo que significa que mis colaboraciones con otros conjuntos como director invitado serán poquísimas y las limitaremos a sitios donde tenga una relación mas larga o supongan para mí un aliciente especial.

- ¿Se plantea objetivos artísticos diferentes si dirige a una agrupación de la que es titular que si lo hace como invitado?

- Inevitablemente, ya que cuando se es titular no solamente se trabaja en la preparación del repertorio en unos pocos días, sino que el trabajo forma parte de una estrategia más larga de dirección, manteniendo el contacto con aquellos aspectos o detalles que se quieren mejorar a largo plazo.

- Su carrera es imparable. ¿Cuál cree que es la clave de su éxito?

- De imparable, nada... y como siempre que las cosas van bien, imagino que se basa en mucho trabajo y en el factor suerte, que también es necesario para poder tener oportunidades.

- ¿Qué preparación física, psíquica e intelectual debe tener un buen director?

- Sinceramente, no lo sé. Hay muchos y muy buenos directores de procedencias, métodos o personalidades diferentes. Supongo que cada uno debemos encontrarnos y hacer camino de la manera que consideremos mas apropiada.

- ¿Qué intenta comunicar a una orquesta cuando se sitúa frente a ella?

- Básicamente, el amor a la música de la manera mas humana, seria y profesional posible.

- ¿Siente desde el podio si los músicos de la orquesta y el público están recibiendo su trabajo con agrado o no? ¿En qué medida es importante para usted agradar a todos?

- Agradar a todos es imposible, por lo que creo que es mejor no intentarlo. Pero admito que me resulta muy gratificante cuando se dan el respeto y el aprecio hacia el trabajo realizado.

- ¿Ha tenido que sacrificar cosas para llegar a donde está?

- Yo, desde luego, no lo percibo así. Me siento un afortunado de la vida, aunque seguramente desde el punto de vista de otras personas, se perciba como sacrificio porque no hay duda de que han sido muchas las horas de estudio que he empleado desde niño, y de que son muchas las noches que paso fuera de mi casa.

- De hecho, algunos directores hablan de la soledad de su trabajo, a pesar de estar siempre con tanta gente. ¿Usted se siente así?

- No exactamente. La peor soledad seria hacer música en un escenario rodeado de gente y sentirse solo. Pero la soledad física la agradezco a menudo, ya que me permite reflexionar, estar en contacto conmigo mismo y descansar emocionalmente, lo cual , en mi caso y dedicándome a esta profesión, lo considero esencial.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos