El tranvía de Vitoria cumple 10 años con el 90% de los viajeros satisfecheos

La máquina que se expuso para anunciar la llegada del tranvía. /  J.T.
La máquina que se expuso para anunciar la llegada del tranvía. / J.T.

Instituciones y expertos conmemoran el aniversario del metro ligero, que se cumple el domingo

IOSU CUETO VITORIA.

El próximo domingo se cumplirán diez años desde que el tranvía salió por primera vez de las cocheras de Angulema y se convirtió en el rey del asfalto. Su prioridad semafórica, su carril exclusivo y la amplitud de sus vagones cambiaron para siempre la manera de moverse por la ciudad y, al mismo tiempo, empezaron a desesperar a los usuarios del vehículo privado. Una década después, el metro ligero «está consolidado como un medio de transporte fiable, seguro y puntual y 9 de cada 10 personas reconocen que ha mejorado su calidad de vida». Así lo asegura un estudio realizado por la empresa de investigación de mercados Ikerfel para el Gobierno Vasco.

La primeras conclusiones del estudio fueron avanzadas el miércoles por la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, que abrió la jornada en las que representantes institucionales y expertos conmemoraron el aniversario en el Palacio Europa. La consejera jeltzale explicó que según la encuesta, los principales logros del tranvía han sido la mejora de la calidad de vida (el 89% de las personas encuestadas), haber convertido a Vitoria en una ciudad más moderna (86%), haber facilitado el día a día de la ciudadanía (75%) y haber favorecido el acercamiento de los barrios.

Y esta última cuestión será, precisamente, el próximo reto del Gobierno Vasco. Tapia dijo que después de que en 2017 el tranvía fuera utilizado por 8.137.654 personas viajeras, este año «se volverá a superar» la barrera de los 8 millones y que en 2019 «se prevé que los números sean aún mejores ya que está previsto que entre en servicio la ampliación Sur». Además, recordó que el próximo año será «un año lleno de novedades» con la incorporación de unidades de siete módulos de 44 metros de longitud frente a las de 31 actuales y el desarrollo de los estudios para llevar los convoyes de Euskotren a Salburua primero y Zabalgana después.

La Alta Velocidad

La consejera recalcó que el Gobierno Vasco «ha comprometido en Vitoriamás de 83 millones en materia de movilidad esta legislatura», lo que incluye la ampliación del tranvía, la ampliación de paradas y de los talleres, la compra de nuevas unidades, el proyecto constructivo de soterramiento de la rotonda de América Latina, el diseño de las nuevas cocheras de Tuvisa y la próxima implantación del 'bus exprés'. «Si añadimos la Alta Velocidad que revolucionará la ciudad, Vitoria será una ciudad que dará ejemplo» dijo. En este sentido, confió en que «en enero» se pueda presentar la solución definitiva para soterrar el corredor ferroviario junto a responsables de Fomento.

Por su parte, el director del Aula de Ecología Urbana de Barcelona, Salvador Rueda, habló sobre el papel del transporte público como «vertebrador de la movilidad». El 'padre' del Plan de Movilidad recordó que Vitoria lleva años apostando por mejorar su sistema de transporte público, por lo que ha celebrado que «los vascos, lo que dicen lo hacen». Trabajar de forma integral, dijo, «no es fácil de conseguir y no abunda en otros sitios».

Rueda desglosó varios elementos «clave» de la revisión del Plan de Movilidad, que se puso en marcha casi al mismo tiempo que el tranvía. El primero, que se apostará «por la equidad» en los movimientos urbanos. Cuando el primer documento se puso en marcha, agregó, el número de viajeros del transporte público se incrementó de una forma «sorprendente». Y eso no fue por casualidad. Hubo «un cambio con el incremento del precio del aparcamiento a través de la OTA» y se facilitó otra opción a los conductores a través del tranvía, de Tuvisa y de nuevos carriles-bici. «Si tú pides responsabilidad al ciudadano, dale una alternativa y si no, no lo hagas», zanjó. El cambio «es espectacular» porque Vitoria ha sido «la única ciudad capaz de cambiar el reparto modal».

Rueda señaló que los usuarios del transporte público interurbano de Álava han subido «en más del 40%», algo que posteriormente ratificó el diputado general de Álava, Ramiro González, en una mesa redonda. Según Rueda, los siguientes pasos «deben ser de gestión y tecnológicos, incorporando la bicicleta. Es una cuestión de inteligencia y de voluntad».