El juzgado accede a retrasar el entierro del joven fallecido en San Sebastián

Concede un plazo de cinco días por si fuera necesario practicar pruebas complementarias

JAVIER PEÑALBA| SAN SEBASTIÁN.
Allegados y amigos de Asier Elcoroiribe han puesto carteles pidiendo testigos de los hechos. /FRAILE/
Allegados y amigos de Asier Elcoroiribe han puesto carteles pidiendo testigos de los hechos. /FRAILE

DV. El Juzgado de Instrucción de número 3 de San Sebastián que investiga las circunstancia que rodearon la muerte del donostiarra Asier Elcoroiribe ha accedido a retrasar la inhumación del cadáver por si fuera necesaria la práctica de algunas pruebas complementarias, tal y como solicitó la familia de la víctima.

La petición fue presentada por el letrado Carlos Peregrina, en representación de la familia, y aceptada por el juez el pasado martes, el mismo día en el que prestó declaración el joven norteamericano que, según las primeras sospechas, participó en la agresión sufrida por Elcoroiribe durante la celebración de una fiesta surfera la noche del sábado en la playa de La Zurriola.

El juzgado remitió un escrito a la funeraria a fin de que mantenga el cadáver de Asier Elcoroiribe en las condiciones adecuadas para, en el caso de que fuera necesario, realizar nuevas pruebas. En este sentido, el juez ha concedido un plazo de cinco días, periodo que, entiende, es suficiente para solicitar las diligencias relacionadas con cualquier otro estudio necroscópico.

La autopsia ha descartado como causa directa de la muerte la fractura del tabique nasal que la víctima presentaba, resultado, al parecer, del único golpe que Asier recibió tras mantener un altercado con uno de los asistentes a la fiesta nocturna que se celebraba en la playa. El Instituto de Medicina Legal de Donostia permanece a la espera de recibir los resultados de varias pruebas más que han sido solicitadas y que aportarán luz sobre el origen de la muerte. Dichos resultados podrían tardar meses en llegar.

«Un accidente»

La familia del fallecido asegura que en las últimas horas ha tenido conocimiento de manifestaciones de personas que supuestamente fueron testigos de los momentos previos al traslado de Asier al hospital. De acuerdo con estos testimonios, los agentes de la Guardia donostiarra que intervinieron en el caso mantuvieron al fallecido esposado en el suelo, descalzo, con una rodilla sobre su espalda mientras sangraba de la cabeza.

Ernesto Gasco, concejal responsable de la Guardia Municipal, atribuyó el fallecimiento a un «accidente» relacionado con su participación en una fiesta y no a los golpes recibidos en una pelea. El edil precisó que Elcoroiribe mantuvo una actitud agresiva, por lo que los agentes lo inmovilizaron y lo esposaron para poder introducirlo en la ambulancia y trasladarlo al hospital. El concejal señaló también que el fallecido sufría «alteraciones importantes en su carácter y comportamiento, motivadas por razones que en este momento se están investigando». En este sentido, Gasco manifestó que el joven «no se encontraba en plenas facultades físicas y psíquicas» y que los agentes de la Guardia Urbana «en todo momento intentaron convencerle de que necesitaba asistencia sanitaria debido a que el golpe que tenía no era grave pero le podía perjudicar».

Allegados a la familia de Asier Elcoroiribe y amigos han pegado diversos carteles en vías publicas de San Sebastián en los que piden la colaboración de testigos no sólo de la pelea en la que se vio involucrada la víctima sino también de la actuación policial.

Fuentes del caso han destacado la importancia de los testimonios prestados por los sanitarios de las ambulancias porque se encontraban en el lugar de los hechos y en el servicio de urgencias del hospital. Fuentes municipales donostiarras señalan que fue el personal asistencial el que reclamó la intervención de los guardias dado del estado de violencia y agitación que, por momentos, mostraba el joven fallecido.

Por otro lado, la familia de Asier Elcoroiribe mantuvo ayer por la tarde una entrevista con el abogado Iñigo Iruin para que les represente en el proceso judicial que se ha incoado.