Diario Vasco

La histórica 'cabaña del Turmo' de Celtas Cortos está de reformas

Varios excursionistas descansan juto a la célebre cabaña.
Varios excursionistas descansan juto a la célebre cabaña. / Heraldo de Aragón
  • Lanzan una campaña de micromecenazgo para recuperar la célebre cabaña de la canción '20 de abril'

'¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo?'. Desde que Celtas Cortos compusiera uno de sus temas más reconocidos, ningún 20 de abril ha transcurrido sin que alguien entonara el clásico ‘20 de abril del 90’. Aquella canción transporta a todo aquel que la escucha a un entorno algo aislado, donde un grupo de amigos pasan una velada de lo más envidiable entre risas, hablando del pasado y de cómo ha cambiado la vida. Todo eso en el interior de una cabaña, la del Turmo. Aunque para muchos nunca llegó a quedar claro si Turmo se trataba de otro colega más o de un lugar concreto.

Una reciente campaña de micromecenazgo ha desvelado la histórica duda (de los foráneos). Resulta que Turmo no es ningún amigo del cantante de Celtas Cortos, Jesús Cifuentes ‘Cifu’, sino que es el nombre que se le otorga a una cabaña pirenaica ubicada en el valle de Estós (Benasque). La curiosidad de la misma y la razón por la que ahora es noticia es porque la comunidad de propietarios del monte Estós ha organizado una campaña de ‘crowdfunding’ con el objetivo de rehabilitar este antiguo refugio de pastores construido para su resguardo durante la época estival.

El proyecto alcanza los 18.000 euros, de los que casi 5.000 los aportará el Gobierno de Aragón, y la diferencia se intentará sufragar con la buena voluntad de aquellos que lo deseen. La reforma no variará el aspecto exterior, pero sí posibilitará la instalación de placas fotovoltaicas para la electricidad, agua, una pequeña cocina y una nevera o termo.

Con la excusa del 20 de abril, los propietarios han reactivado dicha campaña en la web www.montedeestos.org y señalan que si el importe de la ayuda es superior a cien euros se ‘regalará’ una noche para cuatro personas en la cabaña una vez que esté rehabilitada. En caso de que la colaboración sea de una cuantía menor, por cada veinte euros se entrará igualmente en un sorteo de una noche para cuatro personas.

No obstante, el principal reto es conseguir responder a su función original que es cobijar a los vaqueros. Tal como recogen los medios de la zona, el presidente de la junta de propietarios, Miguel Ángel López, señala que el trabajo que realizan estas personas es “duro” y que cada vez resulta “más difícil encontrar a alguien que quiera responsabilizarse del ganado cuando está en los pastos en verano”, al tratarse de un territorio muy amplio que abarca casi 4.000 hectáreas, con un desnivel que oscila entre los 1.300 y los 3.375 metros.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate