Diario Vasco

AENA cierra la puerta a mantener la pista como está y sigue adelante con el recorte

Un avión de la compañía AirNostrum maniobra en la pista del aeropuerto de Hondarribia.
Un avión de la compañía AirNostrum maniobra en la pista del aeropuerto de Hondarribia. / F. DE LA HERA
  • Asegura que la propuesta de las instituciones vascas «no es viable» para el aeropuerto

  • La alternativa de Ortzibia que se basa en la 'Solicitud de Desviación de la Especificación de Certificación' «no se puede aplicar» en Hondarribia

El futuro del aeropuerto de Hondarribia no acaba de aclararse. El pasado viernes las instituciones vascas realizaron un frente común a favor de la viabilidad del aeródromo tras la reunión que mantuvo Ortzibia, la Sociedad Promotora del Aeropuerto de Hondarribia-San Sebastián. Mandaron un mensaje unánime asegurando que contaban con «una propuesta concreta» para que la plataforma no tenga que ser recortada, tal y como exigen los parámetros de seguridad europeos. Pero desde AENA cerraron ayer la puerta a esta propuesta argumentando que «la única opción es que tenga que ser recortada».

Desde Ortzibia, el pasado viernes se mostraron optimistas con la posibilidad de que su propuesta pudiera conseguir la luz verde. Pero parece que todo va a quedar en papel mojado. En la reunión del Comité de Coordinación Aeroportuaria del País Vasco, en el que también estarán presentes representantes del Ministerio de Fomento, y que se celebrará el próximo 3 de noviembre, las instituciones vascas van a poner encima de la mesa la 'Solicitud de Desviación de la Especificación de Certificación', una figura presente en la normativa europea gracias a la cual pretenden que aeropuerto siga operando como hasta ahora, con 1.754 metros de longitud. Pero fuentes de AENA consultadas ayer por DV dieron carpetazo a esta posibilidad.

«La norma pide unos requisitos indispensables que son de obligado cumplimiento», aseguraron desde AENA. Entre estas medidas se encuentran la necesidad de habilitar unas Resas de seguridad en cada extremo de la pista del aeropuerto por motivos de seguridad. Para ello, cada extremo de la plataforma será cortado 150 metros y, por ejemplo, se colocarán una serie de señales. «Este tipo de espacios son de obligado cumplimiento para los aeropuertos y el supuesto que maneja Ortzibia no se puede aplicar en esta zona de la pista», confirman. Lo que no quiere decir que esta figura no pueda ser aplicada en otros supuestos «pero que sean de menor importancia», aclararon. Asimismo, nunca han descartado la posibilidad de ampliar la pista, siempre y cuando cuente con el consenso necesario.

Desde la Agencia Estatal de Seguridad Europea (AESA) también echaron por tierra la solución de Ortzibia. «La normativa europea de aeropuertos certificados pide que hayan un mínimo de áreas, es decir, Resas de seguridad que son indispensables para que los aeródromos puedan seguir operando», afirmaron también fuentes de AESA a este periódico ayer. «A día de hoy, para que Hondarribia pueda ajustarse a los parámetros de seguridad que exige Europa, la única forma viable es que se recorte la pista».

El pasado viernes, tras la reunión que mantuvo Ortzibia, la diputada de Movilidad y Ordenación Territorial, la socialista Marisol Garmendia, se mostró confiada en que la propuesta de las instituciones vascas pudiera tener recorrido. Bajo su punto de vista, la propuesta que van a plantear a AENA permitiría al aeródromo guipuzcoano «seguir operando como hasta ahora, sin que su pista tenga que ser recortada». En los mismo término se refirió también en este periódico el alcalde de Irun, José Antonio Santano, subrayando que «la propuesta que vamos a realizar va a ser con el reglamento europeo en la mano, por lo que entendemos que el aeropuerto de Hondarribia puede seguir operando sin restricciones. Hemos estudiado varias alternativas y esta era la más idónea». Todo indica que esta propuesta no saldrá adelante.

Pavimento especial

Entre los trabajos que pone encima de la mesa Ortzibia se encontraría la posibilidad de compensar las zonas de seguridad que exigen desde la European Aviation Safety Agency (EASA) con un pavimento especial para que favorezcan la desaceleración de las aeronaves. «Queremos que la sociedad guipuzcoana sepa que las instituciones vascas estamos trabajando en conjunto para salvar una infraestructura clave para el desarrollo socioeconómico de Gipuzkoa y de Euskadi en su conjunto», explicó la diputada Garmendia al término de la reunión.

Hasta ahora, el aeropuerto de Hondarribia ha conseguido operar con normalidad gracias a una declaración de excepcionalidad que se otorgó el 31 de octubre de 2014. Pero aunque se vendió como una solución firme, se trataba de una decisión con carácter transitorio. Es más, la normativa europea que obliga a recortar la pista, no es nueva. Se aprobó y se publicó en los boletines oficiales hace dos años y medio, es decir, ocho meses antes de que se otorgara la declaración de excepcionalidad a la pista.

Según explicaron fuentes de AESA, «la excepcionalidad concedida al aeropuerto de San Sebastián, para no cumplir con los requisitos de seguridad, se concedió en base a la norma vigente en ese momento, RD 862/2009, que permitía esas excepciones». Se trataba de un real decreto de carácter estatal, publicado en el BOE del 1 de junio de 2009, redactado siguiendo los criterios de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Según AESA, en ese reglamento europeo, ya «no se permiten excepciones» al cumplimiento de los requisitos de seguridad, como se contemplaba con la declaración de seguridad de la pista. Desde AESA aseguran además que no solo se verá afectado el aeropuerto de Hondarribia por esta medida. «Al resto de aeropuertos con excepciones concedidas, si han de ser certificados con el reglamento europeo o se les va a convertir dicho certificado (es decir, se certificaron con la norma española RD 862/2009, pero están obligados a pasar por el proceso de conversión de dicho certificado), les va a ocurrir lo mismo que con el aeropuerto de San Sebastián», añaden.

Adiós a Vueling

El recorte de la pista afectará a la operatividad del aeropuerto de Hondarribia. Además ya se ha cobrado la primera víctima, ya que Vueling ha decidido abandonar la ruta que realiza entre Gipuzkoa y Barcelona. Este anuncio parecía que sería la puntilla para el aeródromo guipuzcoano. Pero nada más lejos de la realidad. Tras la reunión de Ortzibia, Garmendia, se mostró optimista con la posibilidad de que otra compañía pudiese ofertar esta ruta. «Dada las tasas de ocupación que han tenido los vuelos y la rentabilidad de la línea, hay otras compañías interesadas», remarcó Garmendia, quien también señaló que «probablemente la ruta no se vaya a perder». Asimismo, desde Ortzibia quisieron refrendar el éxito de la ruta con las tasas de ocupación de los últimos cuatro meses: 88,7%, 85,2%, 84,4% y 90,7%, respectivamente. «Sin duda el dato más relevante para las compañías aéreas».

Desde Vueling aseguraron que «la decisión está tomada. En el momento en que se recorte 300 metros la pista, nuestro Airbus 319 ya no podrá operar porque no cumple las condiciones mínimas». Además, el CRJ-200 de Air Nostrum -50 plazas-, que realiza trayectos a Madrid, tampoco podrá aterrizar ni despegar desde el aeródromo debido al recorte.

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