Diario Vasco

Un aplauso a los visionarios de la 'nueva cocina vasca'

Los jóvenes visionarios de la 'nueva cocina vasca', con sus makilas.
Los jóvenes visionarios de la 'nueva cocina vasca', con sus makilas. / J.M. LÓPEZ
  • Los cocineros que «cambiaron Euskadi» reciben un homenaje en el 40 aniversario de su gran viaje a través de los fogones

El acto de entrega del Basque Culinary World Prize se convirtió ayer en la oportunidad ideal para ofrecer un homenaje a los cocineros que hace cuarenta años revolucionaron nuestra gastronomía con la creación de la Nueva Cocina Vasca. Juan Mari Arzak, Pedro Subijana, Ramón Roteta, José Juan Castillo, Tatus Fonbellida, Javier Zapirain, Manolo Iza y Jesús Mangas (faltaba Karlos Arguiñano, que no puso asistir a la ceremonia) recibieron una makila en reconocimiento por los servicios prestados y por los que seguirán prestando en el futuro. Que no son pocos.

En el escenario dispuesto en la iglesia de San Telmo, ante una gran fotografía de los cocineros que en noviembre de 1976 tuvieron el sueño de cambiar el rumbo de los fogones, aquellas mismas personas, hoy algo más maduras pero igual de inquietas, recibieron además el prolongado aplauso de los asistentes al homenaje. Que no eran pocos. Entre ellos, el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, y el rector de Mondragon Unibertsitatea, Vicente Atxa, además de una constelación de cocineros y de la soprano Ainhoa Arteta, que intervino por sorpresa al finalizar el acto.

«Aquella generación conectó con el espíritu de un pueblo y aquella apuesta por una implicación social en la gastronomía se reconoce hoy», afirmó el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano. Aquella generación, añadió después el viceconsejero de Agricultura del Gobierno Vasco, Bittor Oroz, estuvo y está formada por un grupo de «jóvenes visionarios que sembraron las bases de la 'nueva cocina vasca'». «Fueron nueve visionarios que pusieron las bases de otras muchísimas cosas que están pasando en nuestro entorno», añadió.

Factor de cambio

El homenaje fue también un reconocimiento a la importancia de la gastronomía como factor de cambio social. El «milagro que ocurrió hace 40 años», según Markel Olano, trajo consigo, en palabras del director general del BCC, Joxe Mari Aizega, un fenómeno que «ha transformado Euskadi, que ha cambiado la cultura, la economía y la imagen y proyección internacional del País Vasco».

La certeza de que esta transformación es posible es lo que ha llevado a la venezolana María Fernanda Di Giacobbe a San Sebastián. Tras el homenaje a los jóvenes visionarios, esta chef y chocolatera recibió de manos de la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, el Basque Culinary World Prize, que en su primera edición ya ha sido calificado en algunos sectores como el Nobel de la gastronomía y que está dotado con 100.000 euros para donar a alguna iniciativa transformadora.

Di Giacobbe trabaja desde hace diez años con su proyecto 'Cacao de origen' para brindar oportunidades a mujeres en situación de vulnerabilidad económica, a las que capacita y convierte en microempresarias del chocolate. A través de sus talleres de bombonería ha formado a unas 8.500 personas en toda Venezuela y ha posibilitado la graduación de cerca de 1.500 personas en la diplomatura de Gerencia de la industria del cacao en la Universidad Simón Bolívar, la mayoría mujeres. Unas 18 comunidades cacaoteras y 60 productores se han incorporado a su proyecto, que ya ha cambiado miles de vidas. Como ella dice, «un bombón puede construir un país».