Diario Vasco

Al ladito mismo de Frank e Iggy

Al ladito mismo de Frank e Iggy
  • Tabakalera acoge un año más el Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine, auténtica, sorprendente, riquísima incubadora de quienes más pronto que tarde ganarán todo el oro de todos los festivales

No es mal sitio Tabakalera para echar las horas del Zinemaldia. Ninguno de los sucesos que suceden estos días de septiembre en las dos salas del Centro Internacional de Cultura Contemporánea tienen nada de consuetudinario, normal o previsible. Cojamos la programación de hoy, martes, y comprobémoslo. Ustedes y yo sabemos que hay que ver y escuchar ‘Eat That Question’. ¿Y por qué? Sencillo porque es una documentalazo guasón, quedón pero también serio e increíble sobre un glorioso maldito bastardo que compuso música concreta, hizo jazz, blues, rock, electrónica y fue grande grandísimo; capaz de tocar a Stravinsky y al mismo tiempo estar formando el grupo que será conocido hasta el final de los tiempos como The Mothers of Invention.

Hay que ver y escuchar ‘Gimme Danger’. ¿Por? ¡Porque es la irreproducible reunión de Iggy Pop, The Storges y Jim, Jim Jarmusch!

Pero todavía, ay toodavía, no deberíamos salir de TBK. Y no solo porque fuera llueve sobre los magnolios. Y no solo porque abajo el café es bueno, muy bueno sino porque en esos cientos de metros cuadrados que dan por un lado a Cristina Enea y por otro a las vías del tren y casi al infinito donostiarra se está celebrando un año más el Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine, auténtica, sorprendente, riquísima incubadora de quienes más pronto que tarde ganarán todo el oro de todos los festivales: Concha, León, Oso, Espiga, Leopardo, Tigre… Hoy, martes y como ejemplo se proyectan los cortometrajes que triunfaron en el meeting, las topaketak de 2015. Uno de ellos se titula ‘Volando voy’. No, poco que ver con Camarón o Kike Veneno, pero ¡qué estilo gasta con la cámara Isabel Lamberti! El otro es ‘Vida Nueva’. Cinco premios acaparó en septiembre pasado. Lo firma un cineasta puro, Kiro Russo. Este 2016 ya ha pasado a las ligas mayores. Este Zinemaldia 64 ofrecerá, dentro de Horizontes Latinos el jueves a las 10.30, aquí, en Tabakalera su primer largo, ‘Viejo calavera’, un misterio rodado en la oscuridad extrema de una mina boliviana. En agosto se proyectó en Locarno y obtuvo una mención especialísima del jurado. En Kiro hay un director tremendo, cargado de futuro. Lo van a comprobar ustedes entre hoy y el jueves.

Mientras, prepárense para una experiencia que va más allá de cualquier sensación física, mental y emocional que hayan podido experimentar jamás en una sala de cine: ‘Hele sa hiwagang hapis/A Lullaby to the Sorrowful Mystery’, de Lav Diaz (que se hizo con el león dorado de Venecia por su ‘The Woman Who Left’) dura 489 minutos de planos quietísimos, bellísimos, hipnóticos. La luz, las luces, la melodía de unas palabras mezcla de tagalo, inglés, castellano; el notar en la piel el paso del tiempo y la humedad de la tierra exuberante... Uno cree que no podrá estar casi 500 minutos pegado a una pantalla que estalla en blanco(s) y negro(s) cegadores pero, lo juro, al cabo de ocho horas y 15 minutos se da cuenta de que aun está en TBK y de que su piel ha mutado en brillante celuloide. Atrévanse. Para experiencias así se creó Tabakalera.