Diario Vasco

Zinemaldia: Dos veces triunfó en Locarno; dos visita Donostia

Fotograma de 'La idea de un lago', de Mumenthaler.
Fotograma de 'La idea de un lago', de Mumenthaler.
  • FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN - ZINEMALDIA

  • 'La idea de un lago' de Milagros Mumenthaler, ganadora del Leopardo de Oro, inauguró Horizontes en Tabakalera

El primer largometraje de esta cineasta nacida en La Falda de Córdoba, Argentina en 1977, educada en Suiza y retornada a Buenos Aires para licenciarse en estudios cinematográficos ganó el Leopardo de Oro de Locarno en el año 2011 y fue presentado unas semanas después en esta misma sección, en Horizontes Latinos. Se titulaba 'Abrir puertas y ventanas', su producción había sido impulsada por la CineFondation de Cannes y era una hermosa y dolorosa reflexión sobre la memoria, el duelo por quien nos dejó y la manera de afrontar el luto del alma.

Milagros Mumenthaler retornó a Locarno este 2016 con 'La idea de un lago', que estuvo presente en el pasado Encuentro de Coproducción Europa- América Latina celebrado en Donostia. Volvió a cazar el leopardo dorado y ayer en el mediodía lluvioso inaguró Horizontes Latinos en la sala 2 de Tabakalera.

El punto de partida es 'Pozo de aire', libro de fotografía y poemas de Guadalupe Gaona que también se ha dedicado con su cámara a atrapar las sombras de los objetos que quedan en las casas tras el momento en que quien las habitó, muere.

Mumenthaler y Gaona reactivan en 'La idea de un lago' un puñado de recuerdos, de películas caseras con mucho grano en su textura. De canciones. De tebeos. Instantes de tiempos felices. Tiempos marcados cronológicamente por dos coches, un Renault 4 latas capaz de protagonizar él solito un onírico ballet acuático en una escena quizás demasiado 'pop' pero muy hermosa y un Citroën Sapo o Tiburón que, polvoriento y rojo, nos indica que algo ha pasado en esa familia feliz creada por una pareja 'aristocrática y peronista', Y había pasado una fecha: 21 marzo 1977, cuando al padre de Inés, la protagonista de la película, un hombre guapo como lo son todos a los ojos de sus hijas pequeñas le 'desaparecieron'.

Milagros Mumenthaler teje una obra tremendamente vulnerable. A veces parece que si la alarga un poco más, si la ensancha, si la amplia puede pasar como con esa única imagen, ajada, descolorida que conserva de ella con su padre, esa en la que él, lo más parecido a unsemidios en traje de baño, la coge de la mano, siendo ella una niñita de 4 años. Si la tocas más, se convertirá en polvo, se deshará. Pero la película se recupera siempre tras cada una de sus pequeñas caídas.

Antropología forense

En la película, como en los poemas, hay una búsqueda del padre desaparecido, de la verdad sobre todos los desaparecidos y es cierto que para que esa búsqueda fuera más real Milagros habló y se documentó con la gente del Equipo Argentino de Antropología Forense pero no hay rasgos duros de documental en esa 'La idea de un lago' que ganó Locarno e inauguró ayer Horizontes Latinos. Todo queda diluido, ensimismado en unas imágenes que como confiesa ella son el resultado de una larga exploración de los recursos visuales propios del cine, de la cámara. Recursos visuales que producen momentos tan impactantes como la escena del juego al escondite en la noche del bosque iluminado por linternas que centellean con ligero temblor y cuando iluminan viejos troncos musgosos lo hacen casi al estilo de 'El proyecto de la bruja Blair'.

Derecho cívico

Llevan un buen tiempo Guadalupe y Milagros sosteniendo que la memoria, tanto la íntima como la histórica; la que comparte toda una nación y la que a veces una familia rehuye porque hace daño, mucho daño es un derecho cívico. Y esta película lo reivindica haciendo también del paisaje, del lago, de la barca, del coche, de esa foto o del aliento de Inés que de pronto empaña la pantalla un personaje más de esta película que ganó en Locarno e inauguróa ayer Horizontes Latinos.