Diario Vasco

«Tenía ante mí, no a enfermos, sino a envenenados»

La actriz danesa Sidse Babett Knudsen, que interpreta a la doctora Irène Frachon, durante el photocall de 'La fille de Brest'.
La actriz danesa Sidse Babett Knudsen, que interpreta a la doctora Irène Frachon, durante el photocall de 'La fille de Brest'. / JOSÉ MARI LÓPEZ
  • FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN - ZINEMALDIA

  • La competición se inaugura con 'La fille de Brest', una cruda denuncia de los desmanes de la industria farmacéutica

La lucha que la doctora Irène Frachon mantuvo contra la industria farmacéutica francesa entre 2009 y 2001 a cuenta de la toxicidad de, Mediator, un medicamento prescrito a diabéticos y a personas que anhelaban adelgazar mediante una 'fórmula milagro' inspira 'La fille de Brest', película inaugural del 64 Zinemaldia. «Tenía ante mí, no a enfermos, sino a personas envenenadas hasta la muerte. Fue un shock», declaró ayer la doctora francesa en una rueda de prensa de la que se convirtió en protagonista, por encima de la actriz que la interpreta en la gran pantalla, la danesa Sidse Babett Knudsen -popular por su papel de primera ministra en la serie 'Borgen' la directora, Emmanuelle Bercot y, por supuesto, las dos representantes de la productora, Caroline Benjo y Carole Scotta.

Frachon se mostró tan combativa ante los medios como la retrata la película, que se basa en su libro y en sus vivencias posteriores, salpicada por algunas licencias cinematográficas. «Nos hemos tenido que enfrentar a la censura en Francia, una censura extremadamente violenta cuando decidí dar testimonio de lo que yo había vivido: un crimen industrial». Todo a cuento de Mediator, un medicamente que provocaba valvulopatías y al que se le atribuyen no menos de medio millar de muertes. Frachon recordó que cuando escribió su libro 'Mediator 150 mg, Combien de morts ?', ese «¿cuántos muertos?» fue censurado y todos los ejemplares retirados de las librerías dos días después de salir a la venta. «Pensé que esta censura tenía mucho poder, era escandalosa».

Y es que la neumóloga no sólo apuntaba al laboratorio Servier, sino también a los organismos estatables encargados de controlar la eficacia e inocuidad de los medicamentos colocados en el mercado. «Muchas personas se hicieron eco de mi denuncia», recordó Frachon y este respaldo permitió que sus concluyentes investigaciones prosperaran.

La doctora aseguró que «también en España ha habido muertes» por este medicamento, que aquí se comercializó bajo la denominación de Modulator. Hasta que un grupo de facultativos descubrió su carácter lesivo y tóxico en 2003. «Entonces, la farmacéutica lo retiró del mercado español y alegaron que no era rentable. El problema es que la agencia francesa hizo caso omiso» del descubrimiento de los médicos españoles. «Entre 2003, fecha de su retirada del mercado en España, y 2009, el Mediator provocó cientos de muertos» en Francia, seguró Irène Frachon. A día de hoy, la situación de la neumóloga resulta «chocante», según su propia expresión. «Los laboratorios están en mi contra, pero me dejan en paz. Los que más en mi contra están son los médicos, vinculados a esos mismos laboratorios. Me acusan de haber roto la confianza con los pacientes y eso es por lo que más me critican. Ahora ya no asisto a congresos de médicos porque es muy desagradable cuando me siento agredida por ellos», aseguró.

Única directora de la Sección

Cinco mujeres acapararon la mesa de la rueda de prensa, en la única película de la Sección Oficial firmada por una directora. Bercot negó cualquier dificultad en su carrera a causa de esta circunstancia. «En Francia no he encontrado ningún obstáculo para dirigir por ser mujer. Hay una oleada de directores. En otros países, como EE UU, ya sé que no es así», señaló la realizadora, con la que coincidió la productora Carole Scotta: «En Francia tenemos la suerte de contar con un cine bastante femenino. He tenido que luchar, pero no por ser mujer, sino para hacer cine independiente».

La protagonista del filme, la danesa Sidse Babett Knudsen, recordó que cuando hizo su primer papel protagonista, alguien de la industria le recordó que «nadie quiere ver a una mujer en el cartel. Los hombres quieren ver a un hombre y las mujeres, también. Eso ha cambiado desde entonces», señaló. La protagonista de la popular serie 'Borgen' se mostró «sorprendida por la facilidad con la que se vende un producto antidepresivo hoy en día» y, en este sentido, contó que «a mi alrededor hay que tiene hijos que no funcionan con la sociedad quiere que funcionen, y les recetan pastillas».

Respecto a su relación con Frachon, Sidse Babett Knudsen aseguró que «no puedes conseguir mejor inspiración. Yo no puedo coger el encanto de una persona y robarlo. Su fuerza tiene algo extremadamente positivo, es una verdadera heroína y una de las personas más divertidas que conozco», concluyó.