La OSE propone un viaje emocional de la mano de Paul Goodwin

Alfaya, Sierra, Goodwin y Roch, ayer en el Kursaal. / MICHELENA
Alfaya, Sierra, Goodwin y Roch, ayer en el Kursaal. / MICHELENA

La Orquesta de Euskadi interpretará el lunes 'Música Acuática', de Haendel, y la 'Misa Nelson', de Haydn, bajo la batuta del director inglés

A. MOYANO SAN SEBASTIÁN.

La Orquesta Sinfónica de Euskadi regresa el lunes al escenario de la Quincena Musical donostiarra para ponerse a las órdenes del director británico Paul Goodwin en la interpretación de un programa que es un tobogán emocional: 'Música Acuática', de Haendel, y la 'Misa Nelson', de Haydn. Tras su participación en las dos representaciones de la ópera 'Las bodas de Fígaro', la Orquesta de Euskadi completa su 35ª participación consecutiva en la Quincena Musical, junto a la Coral Andra Mari, el lunes (20.00 horas) en el Auditorio Kursaal.

El responsable del festival, Patrick Alfaya, compareció ayer junto a Goodwin, a los directores de la OSE, Oriol Roch; y de la Coral, Andoni Sierra, para presentar este concierto «de corte clásico, con un programa muy bonito y cuatro solistas fantásticos»: la soprano María Espada, la mezzosoprano Hilary Summers, el tenor Robin Tristschler y el barítono Neal Davies. En cuanto a Goodwin, Alfaya recordó que «es un gran conocedor de este repertorio tras haber grabado y dirigido la interpretación de estas dos piezas por todo el planeta».

El propio Goodwin se mostró feliz con el programa de este concierto, cuya inicial 'Música Acuática' «no podía ser más perfecta para San Sebastián». El director inglés recordó que la pieza fue compuesta para «su interpretación en ríos», en concreto, para acompañar al rey Jorge I en sus paseos por el Támesis. «Aquí estamos junto a la playa, rodeados de agua», apuntó Goodwin en referencia al Kursaal.

Tras señalar que la de Haydn «es una pieza que resalta a todos los solistas de todas las secciones», el director mencionó el recorrido emocional que conforman las dos obras del repertorio, un trayecto «de la alegría a la desesperación y de ahí, a la esperanza de nuevo». Y es que si 'Música Acuática' aborda una música jovial y optimista, la 'Misa Nelson' refleja la angustia que sobrevoló su creación, con un Haydn desasosegado por un Napoleón a las puertas de Viena.

Innovaciones formales

Desde un punto de vista estrictamente musical, la también llamada 'Misa in angustiis' se sitúa en la tradición católica de la capital austríaca, pero introduce elementos innovadores, «como unas fanfarrias de trompetas que se creen añadidas por el compositor después de conocer la victoria de Nelson sobre Napoleón en la Batalla del Nilo». Se trata en cualquier caso de una composición creada bajo el signo de la austeridad obligada, que restringió el peso de los instrumentos de viento y madera. «Es una misa triste, creada en tiempos de guerra», apuntó Goodwin. «Los coros, trompetas y percusiones la hacen muy potente, pero es una misa que mira al futuro, con su parte oscura y su optimismo», señaló el director.

Andoni Sierra reconoció que la obra de Haydn «es un bombón para el coro, con paisajes muy contrastados», lo que hace que suponga «un privilegio» participar en el concierto del lunes junto a la Orquesta de Euskadi y bajo la dirección de Goodwin. Oriol Roch, por su parte, aprovechó la ocasión para confesar la conexión que establece entre «la angustia de la música con la que siento por el atentado de Barcelona». El precio de las entradas va de los 50,40 a los 11,40 euros.

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