El león de Arrikrutz se pone de pie

El esqueleto de león de las cavernas ha sido montado mediante técnicas muy laboriosas. /MUSEO DE MOGADIR
El esqueleto de león de las cavernas ha sido montado mediante técnicas muy laboriosas. / MUSEO DE MOGADIR

El esqueleto hallado en la cueva de Oñati en 1966 se expone por primera vez al público en Burgos. El Museo de la Evolución Humana lo exhibirá hasta noviembre y luego se trasladará al museo de San Telmo

FELIX IBARGUTXISAN SEBASTIÁN.

Uno de los restos arqueológicos más llamativos del territorio guipuzcoano -el esqueleto de león de las cavernas de Arrikrutz - es la pieza estrella de la exposición temporal 'Leones en la nieve' inaugurada hace pocos días en el Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos.

Esta nueva exposición podrá verse de forma gratuita hasta el próximo mes de noviembre en la Sala de Pieza Única del centro, situada en la planta 1. Es la primera vez que se expone este esqueleto, que perteneció a un ejemplar adulto al que se ha estimado un tamaño de entre 1 y 1,20 metros de altura, 3 metros de largo y unos 250 kilos de peso, frente a los 200 de los leones africanos actuales. Después, el león recalará en el Museo San Telmo de San Sebastián.

No se conoce la antigüedad del animal de Arrikrutz, pero sería inferior a los 125.000 años y superior a los 12.000. Ahora, el comisario de la muestra, Asier Gómez Olivencia -de Ikerbasque -, Juan Luis Arsuaga -del MEH- y Love Dalén -del Museo Sueco de Historia Natural- intentarán datarlo y extraer ADN .

La osamenta de león de las cavernas encontrado en 1966 en la extensa cavidad de Arrikrutz, en el municipio de Oñati, no lejos de Aran-tzazu, es la única completa de toda la península ibérica.

En Burgos, este esqueleto se acompaña de otros carnívoros con los que compartió el tiempo: un cráneo completo con mandíbula de un leopardo encontrado en la cueva de Allekoaitze (Ataun) y una mandíbula de hiena de Labeko koba (Arrasate). Estos fósiles, junto con el león de Arrikrutz, se custodian en Gordailua -centro de colecciones patrimoniales dependiente de la Diputación de Gipuzkoa- y han sido cedidos para la muestra.

En la exposición también se exhibirá un poderoso cráneo completo con mandíbula de una hiena adulta de Pinilla del Valle (Madrid) procedente del Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares, y dos fósiles procedentes del Museo Arqueológico de Bilbao, así como un cráneo con mandíbula de cuon, encontrado en la cueva de Obarreta (Vizcaya) y cráneo de oso de las cavernas de la cueva de Askondo, también de Bizkaia.

También se exponen un cráneo de leopardo de Ataun y una mandíbula de hiena de Arrasate

Se puede ver una réplica del 'hombre-león' de hace 40.000 años, cuyo original era de marfil de mamut

Asimismo, se ofrece información sobre la distribución de las tres especies de leones durante el Pleistoceno, así como de otros aspectos como su dentición, dieta o la estimación de su talla y peso. Otro elemento destacado es la reconstrucción escultórica hiperrealista de un león de las cavernas, que se ha realizado ex profeso para esta exposición y un vídeo de Iñaki Zubeldia, el descubridor del esqueleto del león de Arrikrutz, en el que cuenta los detalles del hallazgo.

Otro espacio de la exposición es el dedicado a la relación entre humanos y leones de las cavernas en el Paleolítico superior. Así, se expone una muestra de las representaciones de leones que nos han llegado desde el paleolítico superior. Por su parte, el arte parietal está representado por el impresionante panel pintado de los leones de la cueva de Chauvet-Pont-d'Arc de Francia y por el panel grabado de la cueva de Armintxe en Vizcaya, y el arte por réplicas de dos figuras procedentes de yacimientos alemanes y otra de la cueva de Isturitz, situada en los Pirineos Atlánticos franceses.

Huesos muy delicados

En su primer informe, publicado en la revista 'Munibe' de la sociedad de ciencias Aranzadi al poco tiempo del descubrimiento, Jesús Altuna se refería que el león habría entrado en la cavidad seguramente por la zona de Jaturabe, dado que la entrada de Arrikrutz distaba casi dos kilómetros. El cráneo y las extremidades anteriores se hallaron cubiertas por una capa de arcilla y una suave costra estalagmítica. En cambio, la columna vertebral y la zona posterior del cuerpo se hallaba cubierta por una capa estalagmítica que a veces llegaba a los diez centímetros de espesor. «El estado de fosilización del esqueleto es muy delicado; los huesos se fracturan como la tiza», escribió el paleontólogo. Además, ocurrió que las pisadas humanas habían fracturado algunas piezas.

Altuna también dejó escrito en aquella primera fase que «de momento podemos adelantar simple- mente, que se trata de un ejemplar macho, que su talla es muy grande, semejante a la de los leones musteriense de Lezetxiki y notablemente mayor que la de los restos magdalenienses de Urtiaga así como de la del león actual».

En cuanto al cráneo de leopardo de la cueva de Allekoaitze, en Ataun, el caso es que José Miguel Barandiaran recibió en su propia casa, en 1975, la visita de varios jóvenes de Etxarri Aranatz, que habían encontrado el cráneo y una mandíbula dos años antes. Barandiaran entregó el cráneo a su vez a Jesús Altuna, quien le atribuyó una antigüedad de alrededor de 34.000 años.

Esta especie de leopardo, también llamado pantera, no superó el último glaciar, el ocurrido entre los 21.000 y 18.000 años antes de nuestra era.

El cráneo de cuon (Cuon alpinus europeus) -animal de la familia de los cánidos, parecido a un zorro grande -, apareció en la cueva de Obarreta, en la zona vizcaína del macizo de Gorbea. Fue hallado por el Grupo Espeleológico Vizcaíno en 1982, en una zona de muy difícil acceso, una sima. Se supone que cayó allí y ya no pudo salir.

Relación con los humanos

La exposición quiere también mostrar la relación entre los humanos y los leones de las cavernas en el paleolítico superior. Así, se exponen varias representaciones de leones que nos han llegado desde aquella época remota. Hay que tener en cuenta que los fósiles más antiguos de leones en territorio europeo son de hace 700.000 años. El león de las cavernas (Pantera spelaea) ocupó varios ecosistemas, tanto en las épocas glaciares como interglaciares.

Los humanos del paleolítico superior lo pintaron o grabaron en las paredes de las cavernas, y gracias a esas representaciones se sabe que los machos no tenían melena, o al menos sería mucho menor si la comparamos con la de los ejemplares de hoy en día. No se saben las causas de su extinción; pudo deberse al cambio climático ocurrido tras la última glaciación o a la caza por parte del ser humano.

En la exposición 'Leones en la nieve', el arte parietal está representado por el impresionante panel pintado de los leones de la cueva de Chauvet- Pont-d'Arc de Francia y por el panel grabado de la cueva de Armintxe en Bizkaia. También se pueden apreciar réplicas de tres piezas muy valiosas: el 'hombre-león' -que según algunos podría ser mujer - de la cueva alemana de Hohlenstein-Stadel (de hace 40.000 años, hecha en marfil de mamut); el león de la cueva de Vogelherd (también de Alemania); y la figurilla de león de la cueva de Isturitz.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos