Diario Vasco

Ramón Gener (Escritor y divulgador musical): «Nadie muere del todo mientras haya alguien que lo recuerde»

Ramón Gener bromea con un piano. El próximo año dirigirá un nuevo programa televisivo.
Ramón Gener bromea con un piano. El próximo año dirigirá un nuevo programa televisivo. / PEDRO URRESTI
  • Conocido por su tarea divulgadora, ahora publica el libro 'El amor te hará inmortal' sobre «música, memoria y vida». Hoy ofrece una charla en Irun en el Aula DV

Se dio a conocer por el gran público por su capacidad divulgadora sobre el mundo de la música. Pero Ramón Gener da ahora un paso más con la publicación de 'El amor te hará inmortal' (Plaza y Janés), una indagación en la memoria y la muerte causada por el 'doble fallecimiento' de su padre, «primero cuando sufrió el Alzheimer y dejó de saber quién era y después cuando llegó la muerte física real». 'Música, memoria y vida' es precisamente el título de la charla que Gener ofrece hoy, dentro del Aula DV, en el centro cultural Carlos Blanco Aguinaga de Irun. La conferencia es a las siete de la tarde y la entrada es libre.

Barítono, pianista y escritor, Gener presentó en TVE el programa 'This is Opera', ha publicado libros como 'Si Beethoven pudiera escucharme' y prepara ahora un nuevo programa de televisión «que llegará el nuevo año en una cadena que aún no puedo desvelar», según anticipa enigmáticamente en esta entrevista.

-Este libro supone un paso más allá en su trabajo. Habla de la música, pero sobre todo de la vida.

-En cierto modo es como una novela, pero en vez de hablar de un personaje de ficción escribo de mí mismo. Todo lo que cuento es real, además del viaje por el tiempo con las 'moiras' del destino, las diosas griegas que me llevan.

- Parte de un hecho dolorosamente real: la muerte de su padre.

- Cuando me pongo a escribir sé primero cómo quiero contar, más que qué historia quiero contar. Yo quería ir a visitar a una serie de personas de la historia de la música que siempre me habían fascinado. Esta vez quería verles como seres humanos, no como personajes o referentes de la música. Y la muerte de mi padre fue el hilo conductor para acometer ese viaje.

- Es un tema delicado. El lector percibe mucha sinceridad en la obra.

- Hablar de la muerte siempre da miedo, pero es esencial. El libro empieza cuando me dicen 'tu padre se muere'. Mi padre murió dos veces: la primera, con la aparición del Alzheimer, cuando dejó de saber quién era, y la segunda con su muerte física. A mí siempre me ha interesado la muerte. Las dos muertes de mi padre fueron un momento muy duro para mí porque generan sensaciones de todo tipo. Primero uno se quiere aislar del mundo porque no deja de soñar con su padre y de llorar. También hay una sensación de alivio, porque piensas que deja de sufrir, pero a su vez te culpabilizas por ese mismo sentimiento de alivio. Aparecen esas tres moiras, esas hilanderas del destino de la Antigua Grecia que hilan el destino de los humanos y los dioses, y me llevan de la mano para aprender cómo otros han gestionado esos sentimientos.

- Cita en el libro un montón de historias: Verdi y su 'Nabucco', Joaquín Rodrigo y su 'Concierto de Aranjuez', la despedida de Clara Schumann de Brahms...

- Sí, y cada lector encuentra su favorita. El libro salió hace apenas tres semanas y ya está en la segunda edición. A todo el mundo le conmueve, por ejemplo, la historia de Maria Callas tras la muerte de Onassis. También el capítulo en el que vamos a París a acompañar al maestro Rodrigo. Aprendo cómo cada uno resolvió sus problemas vinculados con la muerte y trato de aprenderlo. No se trata de hablar de mí porque me considere importante, sino para mostrar una forma de acercarse a una de las tres o cuatro cosas más importantes que hay en la vida: encontrarse de golpe con la muerte. Todos pasamos por los mismos sentimientos, todos intentamos gestionarlos a nuestra manera. Lo que busco es que el lector se sienta interpelado por esos sentimientos que está leyendo.

- El libro habla de la muerte pero muestra, en el fondo, vitalismo.

- Todo en la vida, incluso la muerte, puede ser de algún modo u pequeño acto de amor. Los griegos decían que mueres definitivamente cuando nadie te recuerda, cuando todo el mundo te ha olvidado: es como si no hubieses existido, como si nunca hubieras nacido. Si uno hace el ejercicio de recordar los nombres de sus cuatro abuelos, probablemente lo consiga, pero pocos pueden recordar los nombres de sus ocho bisabuelos. Mi obsesión era fijar la vida de mi padre: había muerto por el Alzheimer y físicamente, pero yo no quería una tercera muerte por el olvido. Por eso las moiras me dicen «escribe un libro», con la esperanza inocente, o absurda, de que mientras tengas el libro, o mientras unos chavales lo lean en el instituto, o mientras esté en una biblioteca, lo recordaremos.

- No olvida su tarea divulgativa.

- Sigo en la radio, reponen de vez en cuando mi programa de televisión y preparo ya el nuevo, que llegará seguramente el año que viene a una cadena que aún no puedo contar...

- Últimamente le vemos mucho por el País Vasco...

- Están esos locos maravillosos de Opus Lirica que me suelen invitar a San Sebastián, y ahora voy con muchas ganas a Irun. Espero que los guipuzcoanos no se aburran de mí.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate