Idoia Berridi: «Procuremos ser felices y aprovechemos los momentos de tristeza para crecer»

La nutricionista, naturópata y 'life coach' Idoia Berridi, con el libro que acaba de publicar./F. DE LA HERA
La nutricionista, naturópata y 'life coach' Idoia Berridi, con el libro que acaba de publicar. / F. DE LA HERA

Acaba de publicar el libro 'Transforma tu vida. El método Belove', una guía práctica de desarrollo y crecimiento personal

MARÍA JOSÉ ATIENZAIRUN.

Mañana lunes comienza un nuevo año. Aunque el lunes no es, ni de lejos, el mejor día de la semana, seguro que miles de personas se han propuesto iniciar, precisamente mañana, el camino hacia un objetivo que pueda mejorar su salud, sus relaciones personales, su trabajo... su vida, en definitiva. Hecho el balance de 2017, éste suele ser el momento propicio para emprender nuevos proyectos que llegarán a buen puerto o no. De todo se aprende, si la mirada es positiva. La irunesa Idoia Berridi asegura que fijarse un objetivo y cumplirlo no es difícil, siempre que esté bien planteado y le prestemos la atención adecuada. Nutricionista y naturópata desde hace veinte años y 'life coach', Berridi acaba de publicar el libro 'Transforma tu vida. Método Belove', una guía con ilustraciones de Helena Towse y con seis pilares sobre los que apoyarse para llegar a la meta.

-¿Qué es el método Belove?

-Es un trabajo de desarrollo personal, a través de una serie de recursos y ejercicios que uno puede hacer en su propia casa. Es una especie de mapa de ruta muy concreto, con seis pasos para saber lo que tienes que hacer para entenderte y no repetir dinámicas, ni patrones que te pueden crear inseguridades, a la hora de perseguir un objetivo.

«Si el objetivo que persigo me quita más de lo que me va a dar es que no está bien planteado»

«Querernos es también aprender a querer nuestras limitaciones y debilidades»

-¿Cuáles son esos seis pasos?

-El primer paso es que te quede claro cuál es tu objetivo, para que no te disperses. El segundo, identificar las creencias que pueden sabotearte. El tercero, reforzar tu autoestima, creer que te mereces todo lo bueno, porque si no te quieres, no te vas a conceder el bienestar. El cuarto, liberarte de la culpa, que es un autosabotaje muy fuerte y soltar las mochilas del resentimiento y del rencor, que no te dejan avanzar. Si quieres ir hacia un objetivo, pero estás entretenida en malos rollos que ya han pasado, no te vas a poder centrar. El quinto es entender el sistema familiar que nos influye. Es un trabajo de sanar nuestra relación con los padres y liberarnos de algunos patrones que vienen de ellos. Y el sexto y último, trazar un plan de acción.

-En su libro insiste en que mejorar sólo es posible si prestamos la atención necesaria.

-Así es. Si realmente quieres que tu vida mejore, tienes que implicarte. Cuarenta días es lo que tarda el cerebro en cambiar un patrón, si realmente te mantienes atenta, si no estás distraída. Somos muy automáticos. Cada día nos levantamos y repetimos las mismas cosas. El cerebro está en automático. Si obtenemos una y otra vez el mismo resultado, si no conseguimos el cambio que queremos es porque repetimos las cosas que nos dan seguridad. El cerebro va a poner todo tipo de excusas para no salir de ahí, porque está programado para protegernos.

-¿Y si lo que nos planteamos es un objetivo irrealizable que nos va a generar frustración? Hay quien tiene la autoestima por las nubes y se cree capaz de todo o quien persigue algo que no va con él.

-Hay muchas formas de plantear objetivos no realistas. Hay objetivos basados en el propio ego o en el sistema familiar, en tener que demostrar algo. Hay muchas personas condicionadas a estudiar una carrera y cuando la terminan se dan cuenta de que no es lo que les gusta. El objetivo no debe estar desconectado de la propia esencia. De todas formas, puede que vayas hacia un objetivo y en el camino te des cuenta de que no es lo que quieres. Eso puede pasar y también es un aprendizaje. Para que un objetivo esté bien planteado, tiene que ser medible y ecológico. Si el objetivo me va a quitar más de lo que me va a dar, si conseguirlo va a ir contra mis valores, es que no está bien planteado.

-¿Puede poner un ejemplo?

- Supongamos que yo estoy preparada para dar conferencias por el mundo y quiero darlas, pero tengo un hijo y lo estoy criando sola. Mi subconsciente me dice que no puedo hacerlo y el subconsciente gana en el 95% de las ocasiones. Pero yo quiero dar las conferencias y puedo hacerlo. Tendré que plantear bien ese objetivo, tener claras las prioridades, de manera que no me quite más de lo que me va a dar, de forma que mis valores estén alineados.

-¿Es tan poderoso el subconsciente?

-Sin duda. Casi siempre gana, hasta el punto de que si yo valoro mucho mi libertad y tengo miedo de perderla y a la vez quiero tener una pareja estupenda, sabotearé sin darme cuenta mi objetivo. Buscaré parejas no disponibles: personas que me vayan a dejar, que tengan otra pareja... Es increíble cómo trabaja el subconsciente.

-¿Debemos procurar ser felices, sin olvidar que en la vida hay momentos amargos?

-Sí. hace unos días una chica joven vino a mi consulta con una crisis de ansiedad por el primer disgusto grave que ha tenido en su vida. Nunca le había pasado nada malo. Tenía una lucha terrible consigo misma porque nunca había estado triste, ni ansiosa. Estar triste forma parte de la vida, estar enfadada, forma parte de la vida. Tienes que aceptarlo y acompañarte en ese proceso, ser tu mejor compañera, no ir contra ti misma. Tenemos que procurar estar felices y aprovechar los momentos de tristeza como crecimiento. Ya que tienes que estar triste, por lo menos que sirva para algo.

-¿Cuáles son los problemas más habituales con los que trata en su consulta?

-El miedo. El miedo es la emoción más difícil de llevar. El miedo es necesario, pero cuando vives limitado porque estás todo el tiempo pensando que te va a pasar algo malo, hay que tratarlo. Y también el estrés. El estrés genera las mismas sustancias químicas que el miedo. No se puede vivir en un estado de alerta y tensión permanente. Al organismo le cuesta mucho desactivar eso. El estrés mantenido en el tiempo es lo que más envejece al organismo. Si tienes un trabajo que te estresa tanto que pierdes la salud, debes buscar otra salida. No debemos exigirnos tanto. Querernos es también querer nuestras limitaciones y nuestras debilidades. Cuando no somos perfectos, somos más agradables para los demás, porque los demás también se relajan.

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