El Carnaval en la cabeza

Muchos irundarras acudieron a la apertura de la muestra por los 30 años de Zanpantzar./F. DE LA HERA
Muchos irundarras acudieron a la apertura de la muestra por los 30 años de Zanpantzar. / F. DE LA HERA

Los 30 años de Zanpantzar se cuentan en el Amaia en una colorida exposición

IÑIGO MORONDOIRUN.

Todos los años exhibe el Amaia algunos o todos los originales que se han presentado al concurso para elegir el cartel del Carnaval irundarra. Este año, esa exposición es un mero complemento de la gran muestra que acoge la zona expositiva del centro cultural, preparada con mimo y durante medio año por Bidasoako Erraldoiak, la rama de Bidasoako Txaranga que, entre otras atribuciones, es custodia y guardiana de la figura de Zanpantzar, a la que sus miembros hacen bailar todos los años.

El núcleo de la muestra son las cabezas del gigantón de los últimos 30 años, casi todas ellas. La primera no se conserva porque ardió con el resto del cuerpo. Las dos siguientes se quemaron también, aunque por vandalismo. A partir de la cuarta, alguien pensó que la calidad con la que el artesano Xabier Garate elaboraba esas 'buruas', originales y diferentes de un año a otro, merecían rescatarse. Gracias a ese buen tino pudo mostrarse la colección cuando esta nueva era del Zanpantzar alcanzó los 20 años. Ahora, con los 30, se pueden volver a ver en un formato más ambicioso. A cada cabeza le acompaña un marco con fotos y recortes de las noticias que EL DIARIO VASCO dedicó aquel año a Zanpantzar y a los carnavales y las quince más antiguas cuentan, además, con una recreación en 'miniatura' elaborada por el responsable del comercio de manualidades Eskuka, Jose Manuel Enrique.

30 años de Zanpantzar
Bidasoako Erraldoiak muestra en el Amaia las cabezas del gigantón carnavalero preservadas desde que se recuperó esta figura en 1988. Las acompañan con textos y fotos de cada año y algunas recreaciones de cuerpo entero en miniatura.
Fechas y horarios. El Centro Cultural Amaia acoge esta muestra, junto a la de los carteles de este año, hasta el 13 de febrero con el siguiente horario
de martes a sábado, de 18.00 a 21.00 y domingos y festivos de 11.30 a 13.30.

«Me gustaría agradeceros a todos los miembros de Bidasoako Txaranga y a Xabier Garate el trabajo de montar esta exposición maravillosa y preparar el Amaia de forma tan colorida y alegre para estos días, pero, sobre todo, quiero daros las gracias por el trabajo de estos treinta años, por mantener y guardar este patrimonio cultural, tan interesante para la ciudad», valoró la delegada de Cultura, Juncal Eizaguirre en la inauguración de la muestra que se celebró el viernes.

«Bidasoako Txaranga y Garate han mantenido durante 30 años este patrimonio irunés» Juncal Eizaguirre Delegada de Cultura

«En 1988, recuperar el Zanpantzar fue una locura y pensamos que sería algo efímero» José Irigoyen Pte. Bidasoako Txaranga

«En cuanto sale de mi taller, Zanpantzar se convierte en un patrimonio de todos» Xabier Garate Artesano autor de las cabezas

Bidasoako Erraldoiak

«Parecía una locura y sobre todo algo efímero. Nadie pensó que treinta años después tendríamos esta riqueza, este patrimonio», admitió Jose Irigoyen, presidente de Bidasoako Txaranga y uno de los promotores de la recuperación de Zanpantzar. Destacó la fundamental labor de «Xabier Garate y su hermano Benito para crear año tras año este personaje de actualidad que es Zanpantzar ahora». También agradeció la confianza del Ayuntamiento en Bidasoako Erraldoiak y el trabajo de «la marea roja» que forma esta entidad y que con su esfuerzo, durante cuatro días cada año, da vida a Zanpantzar». Durante esas jornadas que cada año disfruta Zanpantzar, el publico ve una única figura, pero bajo ella, se llegan a alternar «hasta 15 ó 20 personas», aunque al sacar «todas las figuras a la vez» haya ocasiones que lo cargue sólo José o él a turnos con Nerea Irigoyen Arozarena.

Esa cantidad de portadores se debe a que en un momento en el que los miembros del grupo miraron hacia atrás y apenas vieron a nadie, «hicimos cuatro figuras pequeñas y luego cuatro medianas. Fue el mayor acierto de esta asociación. Eso nos permitió incorporar a gente joven y hoy, adultos al margen, hay 40 chicos y chicas entre 8 y 18 años, un relevo generacional garantizado para mantener los gigantes, el Zanpantzar y los personajes del Carnaval euskaldun», otra responsabilidad que asume la entidad.

Este año, 'desdisfrázate'

Todo lo que de original y de artístico tiene el Zanpantzar cada año solo tiene un culpable, el artesano Xabier Garate. En realidad dos, porque su hermano Benito también es artífice de la figura de cada Carnaval. «Año a año va saliendo, pero verlos todos aquí a la vez tiene mucho de noche turbulenta en la que te vienen todos los recuerdos», explicó Xabier Garate emocionado. «Una vez que sale del taller ya nada es mío, es patrimonio de todos» y destacó que la clave está «en la entente cordial con quienes le dan vida y con el Ayuntamiento, de quien puedo asegurar que, por muy crítico que haya sido, nunca, nunca, nunca, me ha dicho 'esto mejor no'».

La inauguración acabó con la presentación de la cabeza del Zanpantzar de 2018. Casi como una huida, «en Carnaval todos nos disfrazamos de eso que querríamos ser o de otras cosas», dijo Garate. «Zanpantzar este año nos invita a 'desdisfrazarnos', a quitarnos ese disfraz, esas caras de corrección que tenemos que llevar en el día a día. ¡Quitémonos ese gris para que salga la alegría que llevamos dentro!».

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