Diario Vasco

Un violín que llega de Mendaro

Nerea Arriola con su violín, el instrumento que le lleva acompañando desde que nació.
Nerea Arriola con su violín, el instrumento que le lleva acompañando desde que nació. / FÉLIX MORQUECHO
  • La violinista actuará acompañada al piano por la hondarribiarra Esther Barandiaran

  • La joven Nerea Arriola ofrecerá mañana un concierto en el Teatro Coliseo

No es fácil que Nerea Arriola (Mendaro, 2002) recuerde la primera vez que cogió un violín. Tanto su padre como su madre son profesores de este instrumento y por eso comenzó a tocar desde muy pequeña. A sus 14 años atesora un interesante currículum pero aún así no es fácil completar el proceso de comunicación que requiere la música. Para llegar hasta el público hay que subirse al escenario, y eso es lo que hará mañana en el Teatro Coliseo de Eibar.

«Agradecemos que el Ayuntamiento de Eibar de este apoyo a gente joven, porque no es fácil contar con un sitio así donde tocar», apunta Belén Mendieta, profesora de violín en la Escuela de Música Juan Bautista Gisasola y madre de Nerea Arriola. Esta joven dio sus primeros pasos musicales en casa y después entró a la Musika Eskola de Mendaro. Desde hace tres años comenzó a acudir a clases con la violinista Raffaela Acella, en Irun.

Tocar ante el público no es algo nuevo para ella, ya que como integrante de la EIO (Orquesta del alumnado de Euskadi) tuvo el papel de concertino en las dos últimas ediciones. Además, ha sido seleccionada para el proyecto 'Desarrollo de talentos musicales 2016-2017' por la Orquesta Sinfónica de Madrid en colaboración con el Teatro Real. Además de otros premios, el año pasado acudió a Portugal para participar en el concurso internacional Atlantic Coast Festival y logró el tercer premio, quedando desiertos los dos primeros.

Sin embargo tocar cerca de casa es un reto y un paso adelante en su trayectoria. «Ya he estado en el Coliseo, pero como público. Es un auditorio grande, es importante, y tengo ganas de probarlo. Tocar en un teatro así me parece muy interesante», reconoce. Nerea Arriola estudia secundaria y aunque no tiene del todo definido el camino a seguir si que ve claro su objetivo. «Quiero ser violinista, el cómo, ya lo veremos».

Los nervios pasan

El violín es un instrumento que ofrece la posibilidad de sonar en solitario, pero difícilmente durante un concierto entero. Por eso Nerea Arriola estará acompañada por la pianista hondarribiarra Esther Barandiaran. «Llevamos un tiempo tocando juntas, es importante compenetrarnos bien porque todo tiene que sonar en consonancia». El programa escogido para la ocasión es una selección de las obras que trabaja actualmente la violinista de Mendaro. Habrá piezas de Mozart, Wieniawski, Sarasate, Vieuxtemps y Bach. «Me gustan todas. Carmen de Sarasate es la más conocida y es muy bonita, pero el resto también me encantan», reconoce.

Las fechas previas al concierto hacen que afloren los nervios, algo que forma parte de la emoción del directo. «Te pones nerviosa antes de empezar, pero una vez que estás tocando los nervios pasan», reconoce. Al menos dos horas diarias de ensayo sirven para que después el sonido fluya. Nerea Arriola está acostumbrada a remontar el río Deba para llegar a Elgoibar donde estudia secundaria, pero mañana hará unos kilómetros más para llegar al Teatro Coliseo con su violín. Será una ocasión para disfrutar de la música clásica más joven.

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