Lo que de verdad te hace sentir querido

Lo que de verdad te hace sentir querido
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Una investigación realizada con 495 estadounidenses prueba que «las personas se sienten amadas en una variedad de entornos mucho más amplia que las relaciones de pareja»

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

¿Alguna vez te has parado a pensar qué es lo que te hace sentirte querido? ¿Recibir elogios o regalos? ¿Pasar tiempo con tus seres queridos? ¿Qué te escuchen o te apoyen? Un grupo de científicos estadounidenses de las universidades de Pennsylvania y California, se hizo la misma pregunta y decidió darle respuesta. Pero los resultados no fueron tan obvios como se imaginaban que serían.

Para llevar a cabo el estudio, publicado en el Journal of Social and Personal Relationships, los investigadores pidieron a un total de 495 estadounidenses con perfiles variados –distinto sexo, clase social, modelo educativo y estado civil-, que rellenasen un test con la siguiente afirmación «La mayoría de la gente se siente amada cuando…». Entre las 60 afirmaciones posibles para completar la frase había algunas como: «recibe cumplidos», «se siente apoyada», «está involucrada en un deporte», «pasa tiempo con sus hijos», «brilla el sol» o «hace el amor». Los participantes debían señalar qué afirmaciones serían elegidas por la sociedad general y no solo por sí mismos según sus preferencias personales.

¿Tú qué dirías?

Los resultados mostraron un fuerte consenso en torno a cuatro escenarios: 1) Alguien muestra compasión hacia ellos en tiempos difíciles; 2) Un niño se acurruca con ellos; 3) Sus mascotas están felices de verlos; y 4) Alguien les dice «te quiero». Tanto a Saeideh Heshmati como a Zita Oravecz, autores del estudio, les sorprendió que ningún escenario se asociara exclusivamente con parejas románticas, concluyendo que «las personas se sienten amadas en una variedad de entornos mucho más amplia que las relaciones de pareja, donde se incluyen las interacciones y experiencias cotidianas con la familia, los amigos y las mascotas».

Estimular la «hormona del amor»

La oxitocina, coloquialmente conocida como «hormona del amor», juega un papel esencial en las relaciones sociales y en la creación de vínculos amorosos, no solo relativos a las parejas de enamorados, también parentales, fraternales, amistosas o entre dueños y mascotas. Se trata de un gen fundamental para la supervivencia de los mamíferos, que necesitan vivir en sociedad, porque favorece el sentimiento de pertenencia a un grupo, así como el altruismo, la generosidad, la empatía o la compasión. También está involucrada en el aprendizaje y la memoria, así como el reconocimiento facial de otras personas. Esto explica por qué al finalizar una relación aparece un sentimiento de malestar o depresión, porque los niveles de oxitocina bajan.

Aunque los resultados sorprendiesen a los científicos, especialmente porque, por lo general, el amor se relaciona inconscientemente con las parejas de enamorados, estudios previos ya demostraron que el simple hecho de hacer contacto visual con las mascotas aumenta el nivel de oxitocina de sus dueños porque promueve el sentimiento de unión. Lo mismo ocurre cuando un niño se acurruca con sus padres, un amigo le dirige palabras de apoyo a otro o en el intercambio de un «te quiero» entre dos personas.

Disfrutar de una comida que te gusta o que brille el sol, también fueron dos afirmaciones muy señaladas por los participantes del estudio como estimulantes del sentimiento amoroso, aunque estos dos puntos no están conectados a las relaciones interpersonales.

Amor versus posesión

La prueba también incluía afirmaciones como: «Alguien quiere saber dónde están en todo momento», «Alguien insiste en pasar todo el tiempo con ellos» o «Alguien es posesivo con ellos» y la mayoría de los participantes se mostraron contrarios a que las personas se sientan amadas en este tipo de situaciones.

Los investigadores también descubrieron que, por regla general, las mujeres identifican mejor lo que la mayoría de la gente considera como una manifestación de amor que los hombres. Estudios anteriores a este han demostrado que los varones tienden a percibir el concepto de amor de una manera diferente a las mujeres. Por ello, en muchos casos, el excesivo cuidado y preocupación por parte de los hombres, a través del cual algunos de ellos expresan su amor, son percibidos por las mujeres como un intento de controlarlas.

Asimismo, las conclusiones de la investigación destacaron que las personas que tienen una relación y aquellas con rasgos neuróticos de personalidad eran más conscientes de las situaciones en las que una persona se siente amada. Los primeros porque se enfrentan a estas situaciones con mayor frecuencia y los segundos porque escuchan a las personas y tratan de comprenderlas.

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