Pablo Ibar afronta hoy la última sesión preparatoria antes de conocer la pena

Pablo Ibar. /DV
Pablo Ibar. / DV

El miércoles comienza ante el jurado la fase para establecer la condena en el estado de Florida

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

La sala del juez Dennis Bailey acoge hoy la que será la última vista preparatoria de cara a la fase final del proceso contra Pablo Ibar. El miércoles comienzan en la sede judicial de Fort Lauderdale, en Broward County, en el estado de Florida, las sesiones en las que el mismo tribunal que en enero ya le declaró culpable de tres asesinatos, tendrá que pronunciarse sobre si le impone la pena de muerte o le condena a cadena perpetua.

Los letrados que representan a Ibar y el fiscal asignado a este caso presentarán hoy la relación de testigos que en principio desean suban al estrado. Los abogados que durante los últimos años han defendido a Ibar proponen la comparecencia de varios familiares de Pablo. Estos argumentarán que el acusado no es merecedor de la pena capital y destacarán sus cualidades personales. El jurado, no obstante, también oirá manifestaciones que quienes opinan lo contrario.

Empieza, por lo tanto, otra etapa en la carrera por la supervivencia que desde hace veinticinco años mantiene Ibar, desde que en 1997 fue detenido bajo la acusación de haber asaltado un chalet de la localidad de Miramar, próxima a Miami, y asesinar al empresario de clubes nocturnos Casimir Sucharsky y a las modelos Marie Rogers y Sharon Anderson. Los tres fueron tiroteados a manos de dos encapuchados, delitos que Ibar ha rechazado haber cometido.

En este momento, el jurado ha de pronunciarse exclusivamente sobre la pena. Es decir, debe determinar si se inclina por la pena capital o la cadena perpetua.

Jurado aislado

Durante las sesiones, los miembros del tribunal popular, al igual que sucedió durante el juicio, se mantendrán aislados y solo podrán regresar a sus domicilios en cuanto hayan alcanzado una opinión unánime. El tribunal quedará conformado por doce miembros, los mismos que ya le declararon culpable, salvo uno que fue apartado después de que se mostrarse arrepentido con el veredicto que emitió y denunciase haber sido objeto de presiones por parte de los restantes integrantes.

Sea cual fuere la decisión del jurado, la última palabra la tiene el juez. En caso de que el fallo fuese de muerte, el magistrado tiene la potestad de modificar la pena y rebajarla a cadena perpetua. Ahora bien, si el jurado optara por prisión permanente, no puede cambiar esta resolución por la de pena capital. La condena a muerte solo la puede determinar el jurado y ha de ser por unanimidad.

Recurso o apelación

El recorrido judicial, sin embargo, no termina aquí. Quedan por delante las apelaciones. Si los miembros del tribunal se pronuncian a favor de la pena de muerte, cabe la posibilidad de interponer recurso ante el Tribunal Supremo de Florida. Si por el contrario es sentenciado a perpetua, la defensa deberá apelar ante el Tribunal del Circuito correspondiente de Florida.

La resolución a los recursos que se planteen no llegará antes de cinco años, según fuentes jurídicas consultadas. En el supuesto de que se produjese un fallo de pena de muerte, Ibar deberá retornar al corredor de la muerte.