Un reguero de gasoil de un camión convierte la carretera en una pista de patinaje

Momento del atasco desde Irun aSan Sebastián./Lusa
Momento del atasco desde Irun aSan Sebastián. / Lusa

El vehículo llenó los depósitos en Oiartzun y vertió combustible hasta Elgoibar, lo que obligó a cerrar la Variante de Donostia dos horas

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

Si el martes fue la frontera de Irun la que soportó una jornada de colapso circulatorio como consecuencia de la gran afluencia de vehículos que se produjo tras las vacaciones de Semana Santa, este viernes el caos se ha trasladado a la variante de Donostia, donde cientos y cientos de conductores se han visto atrapados en otro atasco. Un vertido involuntario de gasóleo procedente de un camión obligó a cerrar los dos carriles del sentido Bilbao de esta vía, una de las de mayor densidad de Gipuzkoa. El corte se mantuvo durante casi dos horas y se activó después de que varios vehículos patinasen y se salieran de la calzada. El camión que desencadenó el suceso fue interceptado en la AP-8, en Mendaro.

El cierre de la variante se produjo en torno a las diez de mañana, después de que varios conductores se viesen involucrados en salidas de calzada debido a la presencia del combustible sobre el asfalto. El centro de coordinación recibió a esas horas diversas llamadas en las que los usuarios advirtieron de la presencia de un producto deslizante.

Patrullas de la Ertzaintza se personaron en la zona y efectuaron una inspección a lo largo de toda la variante, tras lo cual las autoridades competentes en materia de tráfico aconsejaron el cierre del tramo que discurre por Donostia, desde la zona de Intxaurrondo hasta la salida por el túnel de Polloe.

La medida se mantuvo hasta las doce menos cuarto del mediodía, por lo que las retenciones fueron kilométricas. La Ertzaintza y la Guardia Municipal de la ciudad cortaron asimismo todos los accesos a la variante. Esta situación entorpeció el tráfico por la capital guipuzcoana, ya que buena parte de la circulación fue derivada por el casco urbano de la ciudad o por otras vías que circundan la capital como los accesos a hospitales y Aiete.

Tres aspectos de las retenciones. / Lusa

Los hechos

8
vehículos se vieron involucrados en los siniestros que tuvieron lugar ayer. En uno de los accidentes se vieron involucrados tres vehículos.
4
accidentes fueron provocados ayer como consecuencia de la fuga de gasoil. Uno se produjo en Altamira, dos en Donostia y, el cuarto, en Mendaro.
-
Secuencia
Origen
El vertido procedía de un camión que había repostado en la zona de Lintzirin.
Recorrido
Con los depósitos llenos, el transporte se hizo a la carretera, dejando tras de sí un reguero de combustible que se fue extendiendo por el asfalto.
Lluvia
El combustible, favorecido por la lluvia que a esa hora caída sobre prácticamente toda Gipuzkoa, se extendió con rapidez.
Seguimiento
Las llamadas que fueron realizando los afectados por los continuos patinazos que sufrieron permitieron a la Policía saber la ruta que seguía el camión.
Localización
Se supo que se había incorporado a la AP-8. Patrullas de la Ertzaintza establecieron un dispositivo de seguimiento que permitieron localizar el transporte poco antes del peaje de Elgoibar.
Inmovilización
El vehículo causante del problema fue apartado de la carretera.
Investigación
La Ertzaintza ha abierto la oportuna investigación para esclarecer los hechos y depurar posibles responsabilidades.
Accidentes
El vertido de gasóleo provocó al menos cuatro percances. Uno de ellos se produjo en la zona del barrio errenteriarra de Altamira, en la GI-636. Otros dos tuvieron lugar en la variante de Donostia. Uno de ellos se saldó con una persona herida de carácter leve, que fue evacuada al Hospital Donostia. El cuarto de los siniestros se produjo en las proximidades de Mendaro.

Cuatro siniestros

Equipos de mantenimiento de la red de carreteras de Gipuzkoa se personaron en la zona y neutralizaron el gasóleo mediante el vertido de producto sintético que habitualmente se utiliza en este tipo de situaciones. Las labores concluyeron minutos antes de las doce del mediodía, tras lo cual el tráfico quedó restablecido y los minutos posteriores se normalizó el tráfico.

El vertido de gasóleo provocó al menos cuatro percances. Uno de ellos se produjo en la zona del barrio errenteriarra de Altamira. Otros dos tuvieron lugar en la variante de Donostia. Uno de ellos se saldó con una persona herida de carácter leve, que fue evacuada al Hospital Donostia. El cuarto de los siniestros se produjo en las proximidades de Mendaro y en el mismo se vieron involucrados tres vehículos.

Además, según precisaron desde el Departamento vasco de Seguridad se registraron otros percances menores como patinazos o deslizamientos de un carril a otro que no desembocaron en siniestros. En estos casos, tras el susto, los conductores pudieron continuar la marcha. Buena parte de ellos alertaron de la presencia del gasoil al Centro de Coordinación de emergencias mediante llamadas realizadas al 112.

Zona de Lintzirin

Las fuentes citadas indicaron que el vertido procedía de un camión que había repostado en la zona de Lintzirin. Con los depósitos llenos, el transporte se hizo a la carretera, dejando tras de sí un reguero de combustible que se fue extendiendo por el asfalto, en buena medida favorecido por la lluvia que a esa hora caída sobre prácticamente toda Gipuzkoa.

Las llamadas que fueron realizando los afectados por los continuos patinazos que sufrieron permitieron a la Policía saber la ruta que seguía el camión. Así se supo que se había incorporado a la AP-8. Patrullas de la Ertzaintza establecieron un dispositivo de seguimiento que permitieron localizar el transporte poco antes del peaje de Elgoibar. El vehículo fue apartado de la carretera.

La Ertzaintza ha abierto la oportuna investigación para esclarecer los hechos y depurar posibles responsabilidades.

Por otro lado, además de los siniestros provocados a causa del vertido, tuvo lugar un accidente entre dos coches en la N-1 a la altura de Tolosa sentido Irun. La carretera también tuvo que ser cortada durante varios minutos y, como consecuencia, se registraron retenciones.

«He tardado 40 minutos en hacer el tramo que de normal hago en 9»

Fueron muchos los guipuzcoanos que ayer llegaron más tarde de lo que acostumbran a trabajar debido a la fuga de gasoil de un camión y a los diversos accidentes que este produjo.

Román suele tardar alrededor de 25 minutos en llegar desde su casa, ubicada en Hendaia, a su puesto de trabajo en San Sebastián. Ayer cogió el coche a la misma hora de siempre, pero tardó 45 minutos más en hacer el trayecto. A la altura de Pasaia, donde se incorporó a la variante procedente de la carretera general, vio a un ertzaina que pedía a los coches «reducir la velocidad. Al terminar esa bajada, estaba todo el tráfico parado. No se veía que la variante estaba cortada y no sabía lo que había sucedido», señala. «He tardado en hacer el tramo colapsado 40 minutos y de normal me lleva 9», añade.

Como Román, Miguel también se vio afectado por el cierre de la Variante a causa del reguero de gasoil que dejó un camión a su paso por la zona y que provocó varios accidentes durante la mañana de ayer. En su caso, el desplazamiento a la oficina se alargó quince minutos. El atasco le cogió«por sorpresa» nada más salir de su casa, en Irun, donde también hubo serias retenciones. «He llegado a estar parado un par de minutos y después avanzaba muy lentamente», dice.

Miguel accedió a Donostia a través de la rotonda de Garbera, y después pasó por Gros, donde se encontró con «un tráfico denso». El corte de la variante influyó también en la circulación en la ciudad, aumentándola de forma considerable.

Desde la ciudad fronteriza hacia la capital guipuzcoana se dirigió también ayer Manuel. Se enteró de lo que sucedía «gracias a un amigo», y pudo reaccionar a tiempo. Cogió la carretera del segundo cinturón en vez de la variante donostiarra. Aunque tuvo la «suerte» de librarse, vio los accesos cortados hacia las 11.30 horas.

Sobre el mediodía, Mónica, otra donostiarra, volvía de los alrededores de Irun, donde tuvo que acercarse ayer por motivos laborales. «Tras leer en internet que la carretera estaba cortaba, he tenido que coger el Topo en Errenteria para volver a San Sebastián», explica.

En cualquier caso, los autobuses de DBus, la asociación de taxis guipuzcoanos y las ambulancias del territorio señalaron que, en ningún caso, sus servicios se vieron alterados por el incidente de la mañana, aunque los taxistas apuntaron haber notado «más tráfico en algunos puntos de Donostia».

El camión accidentado en Irun. / Mikel Fraile