El juez deja también libre al hombre fuerte de Ignacio González

El juez deja también libre al hombre fuerte de Ignacio González

Edmundo Rodríguez Sobrino deberá pagar 100.000 euros de fianza tras pasar siete meses preso por el 'caso Lezo'

MATEO BALÍNMadrid

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, instructor del 'caso Lezo', ha dejado en libertad bajo fianza de 100.000 euros a Edmundo Rodríguez Sobrino, expresidente de la filial suramericana del Canal de Isabel II y exconsejero de La Razón. El que fuera hombre fuerte del expresidente madrileño Ignacio González, que salió de prisión el pasado 8 de noviembre tras abonar 400.000 euros de fianza, lleva también en la cárcel desde finales de abril tras ser detenido en esta operación contra el presunto saqueo de la empresa pública de aguas.

La decisión del juez García Castellón se ha producido a petición de la defensa de Rodríguez Sobrino y en contra del criterio de la Fiscalía Anticorrupción, que emitió un informe solicitando que se mantuviese la prisión incondicional para el investigado, según han señalado fuentes de la Audiencia Nacional.

Con la salida de Ignacio González, Rodríguez Sobrino se convirtió en el único de los investigados en este caso de corrupción que continuaba en prisión incondicional. La Guardia Civil le sitúan en la dirección de una operativa defraudadora mientras presidía Inassa, la filial colombiana del Canal de Isabel II.

Rodríguez Sobrino, que también fue consejero de La Razón, supuestamente colaboró en 2013 en la compra de la brasileña Emissao, sobrevalorando su precio por 20 millones de dólares y guardó el importe de la compra "por valor de 31 millones de dólares en cuentas bancarias de Suiza y Brasil", según la investigación. Pese a esa elevada inversión, el patrimonio neto de Emissao al cierre del año era de 10,2 millones de dólares y en tan solo dos años descendió a 5 millones de dólares.

Colaboración

El pasado julio declaró durante cuatro horas ante el juez García Castellón en un aparente cambio de estrategia en la que parece estar colaborando con la investigación. En dicha comparecencia, el investigado esclareció temas relacionados con sus negocios en Colombia, donde se encontraron 262.000 euros ocultos en un apartamento de Barranquilla, y también aspectos sobre su hija, también investigada.

Según los autos, los investigadores han determinado "la existencia de un extenso patrimonio" a su nombre o al de su hija, tanto dentro como fuera de España (Reino Unido, República Dominicana y Colombia) y que supuestamente fue adquirido con los beneficios "de aquellos anómalos negocios". Esta decisión del coincide con la de levantar la imputación por un delito de blanqueo de capitales de manera provisional a Pablo González, padre del expresidente madrileño, al no apreciar que un trasvase de 10.000 euros entre padre e hijo revista indicios de criminalidad.