El baño de los Alba

Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

El palacio de Liria poco tiene que ver con los jardines de Marivent. Estos se abrieron por populismo paleto, no porque fuera Chambord. El palacio de los Alba sí tiene interés más allá del cotilleo por el hábitat de los ricos. No es noticia que se vaya a abrir Liria, pero me hace recordar tiempos peores. A Félix Schlayer, la Pasionaria le contó que ayudó a unas monjas que no tenían ni para comer. Les instaló un taller de costura. Explicó que esas mujeres, al pasar la vida en un convento, no conocían los problemas de su pueblo. «Las llevé al palacio del duque de Alba y les hice ver el lujo que había». Les enseñó el baño con todo el laminado de oro y les susurró que mientras la duquesa se bañaba, en la calle pasaban hambre. «Dios hace justicia», dijo una monja. Sánchez ya ha dicho a Bruselas que los españoles pagaremos 95.505 millones más en impuestos en 2022. Pero no nos preocupemos, que Dios hace justicia. Los pagarán sólo los ricos.