Italia y Malta se niegan a aceptar a los inmigrantes del 'Lifeline'

Italia y Malta se niegan a aceptar a los inmigrantes del 'Lifeline'
AFP

El barco de la ONG alemana que salvó a más de 200 personas (cuatro veces su capacidad) frente a las costas libias está a la espera de saber dónde podrá desembarcarlas

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

El barco 'Lifeline', operado por la ONG alemana Mission Lifeline, sigue sin saber dónde podrá desembarcar a los más de 200 inmigrantes que rescató frente a las costas libias. El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, reafirmó este viernes que los buques de las organizaciones que socorren a los desplazados en el Mediterráneo Central encontrarán sus puertos cerrados y pidió que se hagan cargo de ellos España, Francia o Malta. Señaló en particular a esta pequeña nación del Mediterráneo, que es la que se encuentra más cerca del 'Lifeline', pero se topó con la negativa rotunda de La Valeta. «No coordinamos las operaciones de socorro ni somos la autoridad competente que debía hacerlo», explicó un portavoz del Gobierno maltés. La situación es similar a la del 'Aquarius', el buque de SOS Mediterranée que se vio obligado a desembarcar en Valencia el pasado fin de semana a los 629 inmigrantes que llevaba a bordo tras encontrar cerrados los puertos de Italia y de Malta. Este último país de 300 kilómetros cuadrados y poco más de 400.000 habitantes se niega a aceptar más indocumentados por las dificultades para acogerlos. El ministro de Infraestructuras y Transporte italiano, Danilo Toninell, calificó de «inhumana» la respuesta de Malta y la consideró el «espejo de la actitud de Europa».

A la incertidumbre sobre dónde acabarán los desplazados que lleva a bordo y que multiplican por cuatro la capacidad del barco, el 'Lifeline' suma la polémica por la nacionalidad del barco. Después de que el día anterior las autoridades holandesas acusaran a la ONG de utilizar de forma ilegal su bandera, Mission Lifeline publicó este viernes un documento que, supuestamente, demuestra que no ha cometido ninguna irregularidad. No obstante, la ministra holandesa de Infraestructuras, Cora van Nieuwenhuizen, reiteró que esos papeles no eran «una prueba de nacionalidad» y reiteró que el buque «no navega bajo la bandera holandesa». Si finalmente no le que queda otra que aceptar que el 'Lifeline' atraque en uno de sus puertos, el Gobierno italiano pretende incautarse del barco y procesar a su tripulación por favorecer la inmigración ilegal. Además de Roma, La Valeta y La Haya, también se sigue de cerca la situación de la nave en París y Madrid. El ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, se puso en contacto con las autoridades de los países implicados para interesarse por el 'Lifeline'.

Si no se consigue alcanzar un acuerdo para resolver estos casos, el desafío migratorio está destinado a continuar erosionando las relaciones entre los países de la UE. Además de mantener un pulso con Malta, Italia cada vez se lleva peor con Francia. Como ya ocurrió con el 'Aquarius', también el 'Lifeline' provocó una crisis diplomática entre ambas naciones con cruces de acusaciones cada vez más duras. Después de que el presidente galo, Emmanuel Macron, calificara de «lepra» los populismos que triunfan en Europa, entre los que ocupa un lugar preponderante la coalición de Gobierno italiana formada por el Movimiento 5 Estrellas y la Liga, Salvini le respondió este viernes diciendo que «el señorito se había excedido con el champán».

El líder de la Liga pone en duda la utilidad de las vacunas

A Matteo Salvini no le basta con ser ministro del Interior y 'número dos' del Gobierno italiano. El líder de la Liga está aún más desatado que de costumbre desde que nació el Ejecutivo y no pasa un día sin acaparar los titulares, aunque sea a costa de invadir el terreno de sus compañeros en el Gabinete. Pese a estar metido hasta el cuello en la cuestión de la inmigración por el barco 'Lifeline', este viernes también se puso a criticar que los niños italianos tengan que recibir 10 vacunas de forma obligatoria para poder ir a la escuela. «Considero que es inútil y en muchos casos peligroso o incluso dañino», dijo Salvini, que ha visto un filón electoral en la tendencia 'antivacunas' de parte de la sociedad italiana, una peligrosa postura basada en bulos científicos. A Salvini le respondió la ministra de Sanidad, Giulia Grillo, del Movimiento 5 Estrellas (M5E), que reivindicó la utilidad de las vacunas y pidió que los políticos dejan de discutir sobre su valor sanitario. «Eso le corresponde a los técnicos», recordó. También el líder del M5E, Luigi Di Maio, viceprimer ministro y titular de la cartera de Fomento y Trabajo, se vio obligado a intervenir y consideró las palabras de su socio en el Ejecutivo «una opinión personal».

 

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