Fidesz pretende impulsar una legislación que cierre las fronteras meridionales de Hungría

El primer ministro húngaro, Viktor Orban./
El primer ministro húngaro, Viktor Orban.

El líder del grupo parlamentario del partido gobernante, Antal Rogan, advierte de que hasta finales de mayo 50.000 inmigrantes cruzaron las fronteras húngaras ilegalmente

REUTERSbudapest

El partido de gobierno en Hungría, Fidesz, ha mostrado su intención de impulsar una legislación que de facto cierre las fronteras meridionales del país a la inmigración ilegal, que verían imposibilitadas sus opciones de obtener asilo político en Hungría.

La propuesta ha llegado de la mano del líder del grupo parlamentario de Fidesz, Antal Rogan, quien en una entrevista radiofónica ha declarado que el grupo parlamentario "está considerando impulsar una proyecto de ley para cerrar las fronteras del sur del país".

"En la práctica esto significaría que aquellos que entran en Hungría procedentes de un país seguro no pueden solicitar asilo político aquí", ha apuntado Rogan, quien ha añadido que desplazados sirios suelen cruzar Grecia, Serbia y otros países balcánicos "donde están seguros y pueden solicitar asilo".

Este domingo, Rogan aseguró que hasta finales de mayo 50.000 inmigrantes cruzaron las fronteras húngaras ilegalmente, un aumento con respecto a los 43.000 inmigrantes que ingresaron en el país en el mismo periodo de 2014. Así, el representante de Fidesz instó a realizar "pasos urgentes" para poner coto a este aumento. No obstante, Rogan no especificó cuándo se presentará el proyecto de ley. La mayoría de los solicitantes de asilo el último año provenían de Kosovo, Afganistán y Siria.

Legislación internacional

Por su parte, la portavoz regional de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Kitty McKinsey, ha argumentado que bajo la legislación internacional, que Hungría también ha suscrito, todo individuo tiene derecho a solicitar asilo. "No merece la pena entrar en debates sobre el papel de terceros países ya que en cada caso lo más importante son las circunstancias individuales", ha apuntado McKinsey.

El Gobierno húngaro encabezado por el primer ministro, Viktor Orban, ha criticado las cuotas de inmigrantes propuestas por la Unión Europea (UE) y en general ha mantenido políticas restrictivas. La pasada semana el Ejecutivo lanzó una campaña contra la inmigración ilegal con carteles en los que se lee: "si vienes a Hungría, no puedes quitarle el trabajo a los húngaros".