La operación salida de Navidad genera retenciones kilométricas en la frontera

Vehículos atrapados en el atasco de ayer./LUSA
Vehículos atrapados en el atasco de ayer. / LUSA

La llegada masiva de vehículos procedentes de Francia y de otros países europeos colapsa la autopista durante varias horas

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

Fue una operación salida en toda regla. La avalancha de vehículos procedentes de Francia y de otros países del continente europeo generó este sábado graves alteraciones en la red de carreteras vascas. En el peaje de Irun se formaron durante la mañana colas que superaron los siete kilómetros de longitud en sentido Madrid.

El comienzo de las vacaciones de Navidad en Europa provocó ayer un incremento del tráfico que en Euskadi se dejó sentir en forma de atascos. Miles de automovilistas cruzaron la frontera de Behobia para dirigirse hacia el sur de la península, norte de África y Portugal. Según la Agencia Guipuzcoana de Infraestructuras, Bidegi, entre el viernes y la jornada de hoy se esperaba el tránsito de más de 82.000 vehículos.

Esta estimación llevó a la agencia a tomar diversas medidas para minimizar las posibles retenciones que pudieran generarse. Así, se decidió interrumpir las obras de renovación que se está ejecutando en el peaje de Irun y reforzar los servicios de las cabinas del peaje para agilizar el paso de los coches. No obstante, estas actuaciones no fueron suficientes para absorber el importante flujo de vehículos.

Durante la noche, el tránsito del norte fue poco a poco aproximándose a la frontera del Bidasoa y a las seis y media de la mañana, el peaje de Irun registró tres kilómetros de longitud.

En la hora y media siguiente se produjo una auténtica avalancha, con lo que las colas superaron los siete kilómetros. De esta manera, la caravana de coches se extendía desde el paso de Behobia hasta el peaje de Irun.

De Gipuzkoa a Álava

Las complicaciones en este punto se mantuvieron durante buena parte de la mañana, si bien, según transcurrían las horas, el volumen circulatorio fue reduciéndose de manera paulatina. Y mientras en Gipuzkoa el colapso comenzaba a disminuir, los problemas se trasladaron a Álava, cuya red viaria recibía el flujo procedente de Francia. Los puntos más problemáticos fueron el peaje de Etxabarri-Ibiña y posteriormente el nudo de Armiñón, donde las colas llegaron hasta los ocho kilómetros.

Tanto en Gipuzkoa como en Álava, las retenciones comenzaron a remitir por la tarde. En Irun la normalidad se restableció a las 14.20, en tanto que en Etxabarri tuvieron que espera a las 16.00 horas.

Para hoy también se prevé una mayor densidad, aunque según la agencia Bidegi l flujo hasta los 9.700 tránsitos.