Un macroestudio minimiza los riesgos de las incineradoras en el embarazo

Vista exterior de la incineradora de Zubieta, con las chimeneas por las que saldrán los gases depurados. /Lobo Altuna
Vista exterior de la incineradora de Zubieta, con las chimeneas por las que saldrán los gases depurados. / Lobo Altuna

El informe publicado en Reino Unido ha analizado más de un millón de nacimientos en un radio de 10 kilómetros sobre 22 instalaciones inglesas

A.A

«No encontramos evidencia de que la exposición a las partículas PM10 implique riesgos en el embarazo o para la infancia». Esa es la principal conclusión que se extrae del macroestudio que un grupo de investigación del Small Area Health Statistics Unit (Sahsu) -unidad dependiente del Imperial College- ha publicado recientemente tras analizar durante el periodo 2003-2010 los nacimientos registrados en un radio de diez kilómetros alrededor de 22 incineradoras modernas del Reino Unido. En total, se han analizado 1.025.064 nacimientos y 18.694 casos de mortalidad infantil registrados en ese periodo de tiempo, llegando a la conclusión que dichos fallecimientos y las consecuencias negativas en los nacimientos no guardan relación con las emisiones de las partículas más contaminantes de las incineradoras.

Los autores del estudio, «el mayor llevado a cabo hasta la fecha sobre esta cuestión» y publicado hace escasas fechas en la revista científica Environment International, explican además que «las conclusiones son extensibles a otras incineradoras modernas y que funcionan bajo los estándares europeos», capítulo en el que se puede incluir el complejo medioambietal de Zubieta que se pondrá en marcha para finales de este ejercicio.

El macroestudio se ha realizado teniendo en cuenta que en el Reino Unido se ha triplicado desde el año 2000 el tonelaje de residuos incinerados. A día de hoy, aproximadamente el 35% de todos los residuos urbanos de Inglaterra se están incinerando. Y aun así, los británicos continúan con un problema importante en lo que respecta a la gestión de sus residuos, ya que exportan casi tres millones de toneladas al año de basura a la Unión Europea, lo que convierte a esta cuestión en un reto delicado en el caso de que avance el 'Brexit', ya que en tal caso los acuerdos con Europa decaerían y deberían encontrar solución a ese exceso de basura.

El estudio

Ámbito
Se han analizado 1.025.064 nacimientos en un radio de 10 kilómetros alrededor de 22 incineradoras entre 2003 y 2010.
Conclusión
El grupo de investigación no encuentra evidencia de que las emisiones de PM10 afecten a embarazadas y bebés.
Extensión
El estudio añade que las conclusiones se pueden aplicar a cualquier incineradora que cumpla los estándares europeos.

La composición de las emisiones transmitidas por el aire provenientes de las incineradoras dependen de la composición de la propia materia prima incinerada, pero pueden incluir material particulado, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno... Sea como fuere el contaminante más importante que afecta a la salud humana toma la forma de las partículas PM10, motas diminutas de menos de 10 micrómetros de diámetro y que afectan a las vías respiratorias. El estudio financiado por el Public Health England, agencia del departamento de Salud del Gobierno británico, se centra en el impacto de esa partículas en embarazas y recién nacidos, y es la continuación de otro realizado en 2017 que concluyó que las exposiciones a PM10 relacionadas con emisiones de incineradoras modernas son «extremadamente bajas» y que no suponen alteración alguna para el entorno ambiental, que ya de por sí presenta una magnitud entre 3 y 5 veces superior de PM10 (generada por otras fuentes).

De Portsmouth a Dundee

Para dar solución a su problema de residuos, el Reino Unido impulsa un plan en el que la construcción de nuevas incineradoras que cumplan los estándares europeos de contaminación está muy presente. En este macroestudio, sin embargo, se han analizado las instalaciones que ya llevan en pie y activas más de dos décadas. Estudiaron los nacimientos que se produjeron entre 2003 y 2010 en 22 incineradoras situadas en las proximidades de ciudades tan emblemáticas como Portsmouth, Coventry, Sheffield, Bolton o Dundee.