«No entendía por qué mi padre quería ducharse conmigo»

«No entendía por qué mi padre quería ducharse conmigo»

Según la Fiscalía, el acusado instó a la niña a ducharse con él, la desnudó y la sometió diversos tocamientos

javier peñalba
JAVIER PEÑALBA

La Fiscalía de Gipuzkoa solicitó ayer una condena de seis años de prisión para un varón acusado de abusar sexualmente de su hija menor de edad, a la que le instó a ducharse desnuda con él. La menor manifestó ayer en la Audiencia que su padre le despojó del traje de baño que llevaba puesto y la sometió a diversos tocamientos. El acusado negó su implicación en el delito.

La vista tuvo lugar en la Sección Primera por unos hechos que se remontan a mayo de 2015. Según el escrito de calificación de la Fiscalía Provincial, el inculpado se encontraba en su domicilio, en una localidad guipuzcoana, en compañía de su hija, con la que debía pasar el fin de semana, conforme al régimen de visitas que había convenido con su exmujer.

La acusación pública precisa que el padre, «movido por un ánimo libidinoso y aprovechándose de la confianza paternal», instó a la niña a que se ducharan juntos y una vez le hubo quitado la ropa cogió su mano para que le acariciara los genitales. Asimismo, sostiene que el investigado le tocó repetidas veces los pechos así como otras partes íntimas.

Durante la vista, la menor confirmó el contenido de la denuncia que interpuso tres meses más tarde. La joven explicó que aquel fin de semana tenían previsto ir a la playa, pero que como hizo malo se quedaron en casa. Dijo que el día de autos estaban solos en el domicilio, ya que la pareja con la que la vivía su progenitor se encontraba fuera del país.

La menor, que declaró por videoconferencia desde una sala contigua, manifestó que estaba viendo la televisión «cuando mi padre me propuso meternos a la ducha. Le dije que para qué. No entendía. Era una situación incómoda. Me respondió que era para recordar cómo me duchaba él cuando yo era pequeña; era todo era una mentira», declaró.

La menor manifestó que su progenitor terminó «medio obligándole» a entrar en la ducha. La joven señaló que se introdujo con el traje de baño puesto y que al cabo de unos instantes llegó su padre totalmente desnudo. «Me hijo que iba a apagar la luz para que no me asustara».

Enjabonada

La niña detalló que en los instantes posteriores, el encausado le quitó el bikini que vestía, la enjabonó y la sometió a diversos tocamientos, a la vez que le cogió de la mano y la acercó a sus genitales. La niña indicó asimismo que su padre intentó besarle, pero que ella le rehuyó. «Le dije que parara que estuviera quieto, que se lo iba de contar a mi madre. Me dijo que no se lo contara a nadie, que iba a ser un secreto entre los dos».

La menor reconoció que desde la interposición de la denuncia había tenido sentimientos encontrados hacia su padre. Admitió que con posterioridad a los hechos le había visitado en varias ocasiones y confesó asimismo que le guardaba afecto. No obstante, reveló que una de las veces en las que estuvo con él «me propuso que dijera que era todo mentira». También reconoció como suya una declaración realizada a la esposa del encausado en la que expresó su deseo de modificar su declaración. «Se lo dije porque, por una parte, estaba poniendo a mi padre en una situación muy incómoda y no quería. Por mí diría que era todo mentira, pero tampoco voy a mentir», afirmó la menor.

En la vista también testificó la madre de la víctima, y exmujer del acusado. «Yo me enteré de los hechos después de que mi hija hubiese tenido una fuerte discusión con mi actual marido. Le pregunté que por qué se portaba tan mal con él. Mi hija se puso como una fiera. Le dije que si continuaba así le iba a mandar a vivir con su padre. Le comenté que no podía seguir, ya que su mal comportamiento con mi marido venía de atrás. En una ocasión hasta le insultó. Y cuando le dije que tendría que ir con su padre, estalló en llanto. Me dijo que no se iba con él, que le había tocado. Ya no oí nada más. Llamé a mi marido y fuimos a la Ertzaintza. No supe los detalles de lo que había pasado hasta que mi hija declaró ante la Policía».

«Ella le perdonó»

La madre también afirmó que prácticamente un año después de los hechos, el acusado acudió a la salida del colegio de su hija. «Según me contó mi hija, su padre le pidió perdón y ella lo hizo. Me dijo también que intentó convencerle para que no declarase en el juicio o que dijera que todo era mentira. Yo le manifesté que si decía que era mentira, no solo se iba a librar de lo que hizo sino que yo quedaría como una mentirosa y que tendría que pagar las consecuencia de sus actos».

La madre manifestó que tras lo sucedido, su hija mantiene «una lucha interna, en la que quiere estar a favor de su madre y tampoco quiere que su padre vaya a la cárcel. No sabe si estar a favor del diablo o de Dios. Mi hija necesita un psicólogo pero ella no quiere acudir a ninguno».

El acusado, por su parte, negó toda implicación en los abusos a su hija y se declaró inocente.