Muere Karl Lagerfeld, el káiser de la moda

Karl Lagerfeld. / Archivo

El diseñador alemán estuvo 35 años al frente de Chanel, periodo en el que se convirtió en un icono

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

La moda se vuelve a vestir de luto con la muerte de Karl Lagerfeld, uno de los iconos más influentes del siglo XX. El diseñador alemán, fallecido este martes en París a los 85 años, devolvió el esplendor a la casa Chanel en la década de los 80 y se convirtió en un símbolo universal gracias a su inconfundible imagen, que llegó hasta a las latas de Coca Cola de las que era adicto.

Su popular uniforme constaba de traje negro con alzacuellos, guantes, una coleta que recogía su pelo cano y gafas de sol, un complemento que no solo se debía a su miopia. El conocido como Káiser de la moda decidió no quitarse las lentes desde que una noche de 1967 evitaron que un vaso lanzado por un amante despechado le saltara un ojo.

Nacido en Hamburgo, Lagerfeld siempre trató de ocultar su fecha de nacimiento. Varios diarios alemanes, basándose en documentos oficiales, afirman que vio la luz el 10 de septiembre de 1933, aunque él siempre lo negó. Su andadura en el sector que el definía como «efímero, peligroso e injusto» comenzó en 1954, a los dos años de mudarse a París desde la campiña alemana. Ganó un concurso organizado por el Secretariado Internacional de la Lana, empatado con Yves Saint Laurent. El diseñador Pierre Balmain lo contrató y permaneció tres años en su la firma antes de convertirse en el director artístico de Jean Patou o fichar por Fendi en 1965. Pero el año que marcó su vida fue 1983. Cuando Chanel ya no era lo que fue con Coco. Lagerfeld devolvió el esplendor a la casa de lujo francesa, en la que también se ocupó de la fotografía de sus campañas, con las que cosechó un gran éxito, al igual que en otras disciplinas como el diseño de objetos. No tuvo tanta suerte en el plano personal. Su gran amor, Jacques de Bascher, murió de sida en 1989.

Una nueva vida con 40 kilos menos

Una década después, Lagerfeld volvió a reinventarse. Laboral y fisicamente. Perdió más de 40 kilos en 13 meses -siempre mostró su admiración por las personas delgadas, arremetiendo contra personajes como la cantante Adele- y contó su experiencia en un libro. También se aligeró su cuenta corriente al ser condenado a pagar 13,3 millones de euros al fisco francés tras 15 años sin pagar impuestos en el país galo. Con su cambio de vida -dijo nunca haber bebido, fumado o consumido drogas-, Lagarfeld inició una nueva adolescencia creativa y firmó audaces colaboraciones con marcas como Sephora o H&M. Dirigía las colecciones de tres marcas (Chanel, Fendi y su marca epónima) con un ritmo de doce colecciones anuales.

Un ritmo que solo parecía soportar su inseparable gato, Choupette, que tiene más de 180.000 seguidores en su cuenta de Instagram, ha protagonizado portadas en las revistas más importantes y es heredero de parte de la fortuna de su dueño.

Aunque nunca hablaba de su sucesor, hoy Chanel ha dado a conocer que Virginie Viard, directora creativa del estudio y mano derecha del germano, será quien tome las riendas. Fue ella quien salió a saludar tras el desfile de Alta Costura del pasado 22 de enero, cuando Lagerfeld se ausentó por primera vez. Entonces aumentaron las especulaciones sobre su estado de salud. «El señor Lagerfeld se sentía cansado y pidió a Virginie Viard que lo representase», decía el comunicado de la casa francesa distribuido tras el evento.

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