Casado alienta un pacto de Sánchez y Rivera para sacar adelante la investidura

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, recibe al líder del PP, Pablo Casado, en la Moncloa. / Foto: AFP / Vídeo: ATLAS

Encauza su relación con el presidente, pero descarta una abstención del PP para facilitar que la reelección no dependa de los secesionistas

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Leído y asumido el mensaje de las urnas, Pedro Sánchez y Pablo Casado dieron este lunes el primer paso para normalizar sus relaciones tras meses de total incomunicación. El encuentro de hora y media en la Moncloa, el primero desde el pasado 2 de agosto, sirvió, sobre todo, para pasar la página de las descalificaciones preelectorales, retomar el contacto y abrir, al menos, la puerta a posibles futuros acuerdos sobre cuestiones de Estado. «Vamos a una legislatura con un Gobierno débil, que tendrá en el PP una oposición fuerte y firme, pero responsable», se comprometió el líder de los populares.

Los contactos entre ambos dirigentes quedaron interrumpidos de manera oficial en octubre, después de que Casado acusara a Sánchez en el Congreso de los Diputados de ser «partícipe y responsable del golpe de Estado» de los secesionistas, aunque desde agosto no había habido intercambio de llamadas. Durante los meses siguientes la tensión no hizo más que acrecentarse. El presidente del PP alegó este lunes, sin embargo, que las críticas nunca fueron «personales» y las enmarcó en la confrontación política.

Fuentes del Gobierno, que calificaron la cita de «cordial, afable y fluida», aspiran ahora a que los encuentros adquieran una frecuencia «regular». «De tal modo -explican-, que no sea noticia una reunión por sí misma, sino por los temas tratados». Mientras, Casado, que siempre responsabilizó al Ejecutivo de que la información no fluyera, también interpretó que se inaugura una nueva fase: «Parece que el cordón sanitario contra el PP se ha roto».

Pablo Casado y Pedro Sánchez se dialogan en un salón de la Moncloa.
Pablo Casado y Pedro Sánchez se dialogan en un salón de la Moncloa. / AFP

Cataluña es uno de los asuntos centrales sobre los que Gobierno y los populares pretenden mantener abierto un canal de comunicación «permanente», como apuntan desde el Ejecutivo. Ese cauce ya existió durante el segundo mandato de Mariano Rajoy, incluso para la aplicación del artículo 155 con el consenso de Sánchez, pero la moción de censura acabó con el diálogo.

En esta materia, Casado avanzó este lunes que el PP estará «vigilante» -también observará los acuerdos que se alcancen con el PNV en cuanto a nuevas transferencias- y reclamó a Sánchez que su mandato no dependa de los independentistas. En todo caso, dejó claro que los populares no están dispuestos a facilitar la investidura del candidato socialista para evitar que tenga que recurrir a formaciones como Esquerra o JxCAT. «Hay otras sumas que garantizan la investidura de Pedro Sánchez», argumentó el presidente de la formación conservadora.

Empujar a Ciudadanos

De manera velada, Casado, que aspira a liderar el centro derecha y a distanciarse de Albert Rivera tras su avance en votos y escaños el 28 de abril, invitó a Ciudadanos a facilitar la reelección del presidente del Gobierno y recordó que en 2016 ya suscribió un pacto con el PSOE para intentar descabalgar a Rajoy del poder. Fuentes de la dirección del PP añadieron, además, que no se «regodearán» con los liberales en caso de que muevan ficha para hacer posible la designación de Sánchez. «No vamos a poner ningún impedimento -insistió el líder de los populares- a una propuesta de investidura si no depende del voto de los independentistas».

Empujar a Ciudadanos al centro izquierda es vital para el PP, que ha visto su espacio estrechado en los últimos comicios con dos competidores, Rivera y Santiago Abascal, en la derecha. Ahora, los populares afrontan un nuevo test en las urnas, aunque en la cúpula de Génova niegan que Casado necesite el oxígeno de las elecciones autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo para continuar al frente de la formación sin discusión interna. «A ver quién revoca los cuatro años de mandato que le concedió el partido en julio», defienden.

Aun así, un pacto entre el Gobierno y Ciudadanos podría servir al PP para reivindicarse en el centro derecha e intentar expandirse. En este sentido, la vicepresidenta, Carmen Calvo, replicó este lunes a Casado que sea él quien hable con Rivera. «Tanto monta, monta tanto -censuró- (...). Tienen una oportunidad extraordinaria de devolver mesura a la política española dejando que gobierne el que los españoles han pedido».

Ana Pastor, la primera en acreditarse

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, se convirtió en la primera diputada que entregó la documentación que le acredita como representante por Pontevedera en el Congreso. La Cámara baja abrió este lunes el plazo, y acudió a primera hora a formalizar el trámite. Además de declarar su patrimonio, los nuevos diputados deberán rellenar por primera vez una declaración de sus intereses especificando de qué empresas venían cobrando hasta ahora. También podrán declarar qué regalos han recibido. Tras la presidenta, se acreditaron dos diputados socialistas por Cuenca.

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