ELA rechaza el impulso de las EPSV y lo califica de acto de «propaganda» del Gobierno

La central mayoritaria denuncia que la iniciativa, de la que no se le ha informado, quiere beneficiar a las rentas «más altas» |

VICENTE AGUIRRE SAN SEBASTIÁN.

La posiblidad de que se extiendan a todos los trabajadores vascos los sistemas de previsión social de empleo (EPSV pactadas en las empresas), iniciativa aireada desde la Diputación de Bizakaia y en la que también está trabajando el propio Gobierno Vasco, suscitó ayer la reacción airada, en contra, del sindicato mayoritario en Euskadi. ELA, a través de un comunicado, señaló que, tras el «supuesto impulso» a las EPSV por parte del Ejecutivo de Urkullu y las diputaciones, hay un intento de rebajar la fiscalidad a las rentas «más altas», y considera que estos «anuncios» son mera «propaganda».

El Gobierno Vasco plantea destinar un 6% del sueldo durante toda la vida laboral a planes de pensiones complementarios para garantizar el nivel de vida de los futuros jubilados. La aportación sería compartida entre empresa y trabajador. La propuesta figura en el documento que sirve de base al Consejo Vasco de Previsión Social, órgano formado por las administraciones autonómica y foral, los empresarios, los cuatro grandes sindicatos, las federaciones de previsión social y expertos independientes que están reflexionando sobre cómo sostener el Estado de Bienestar en Euskadi. Sus conclusiones se conocerán, previsiblemente, en otoño.

El sindicato que dirige 'Txiki' Muñoz terció ayer en el asunto para mostrar su rechazo a la iniciativa en los términos en que se ha planteado y reprobar que en ningún momento se ha recabado su parecer. «Aunque parezca inaudito, ningún representante ni del Gobierno Vasco ni de las diputaciones se ha dirigido a nuestro sindicato para recabar su opinión». La central lamenta asimismo que «estos responsables políticos conviertan la política en actos de propaganda y actúen de forma tan irresponsable».

ELA recuerda en sus escrito que la puesta en marcha en la Comunidad Autónoma Vasca, «hace ya décadas», de diversas EPSV de empleo se realizó en un momento en que la «apuesta» por la precariedad y los bajos salarios «no era tan evidente como ahora». «Las reformas laborales y su utilización para bajar salarios y precarizar el empleo son, en nuestra opinión, incompatibles con la defensa del sistema público de pensiones y la extensión de las EPSV de empleo», añade.

Por ello, la central sindical tacha de «hipocresía» que Gobierno Vasco y diputaciones pretendan convertirse en «salvadores» de las pensiones públicas y de la previsión social «mientras apoyan decididamente a la patronal en la caída salarial y, además, en sus propios ámbitos de responsabilidad institucional imponen en el sector público -directo y subcontratado- condiciones de trabajo miserables».

Objetivo real

Del mismo modo, ELA acusa «a quienes bajan impuestos a las rentas altas, de capital y empresariales» de actuar contra las pensiones públicas. «Todos los análisis independientes señalan, sobre el futuro de las pensiones públicas, que se deberán financiar también con impuestos. Pues bien, esa conclusión choca con la intención del Gobierno Vasco y las diputaciones de entender la previsión social como otra fórmula de desgravación fiscal para que determinadas rentas paguen menos impuestos. Es más, pensamos que en realidad ese y no otro es el objetivo de quienes realizan esta propuesta: extender desgravaciones fiscales a todas las EPSV, tanto de empleo como individuales», denuncia.

A juicio de ELA, la prioridad de cada vez más personas que tienen empleo no es contratar una EPSV, sino llegar a fin de mes «con un mínimo de dignidad». «Ante esta dura realidad, estos responsables políticos, más allá de la mera retórica, no hacen nada en absoluto. Nada, salvo apoyar a Confebask en todas sus iniciativas», añade.

El rechazo de ELA coincide con el mostrado, no de forma oficial, por el empresariado vasco, aunque por un motivo bien diferente, el costo añadido que supondría para las empresas. En este sentido, el que más claro ha hablado ha sido el presidente de la patronal alavesa, Pascal Gómez, quien ha asegurado que las empresas «no van a pagar la fiesta».