Copa Libertadores

La final de las cinco fechas y tres estadios

Vista general de la grada de River Plate dentro del estadio el pasado día 24 de noviembre./Reuters
Vista general de la grada de River Plate dentro del estadio el pasado día 24 de noviembre. / Reuters

River Plate apela y quiere jugar en su feudo ante Boca, que pide el título sin disputar un duelo en Madrid que colapsa la centralita de Federación y club madridista por las llamadas de argentinos en busca de entradas

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

La final de la Copa Libertadores, la más larga de la historia y que ha tenido por las suspensiones cinco fechas además de tres estadios, sigue sin aclarar incógnitas. La medida de Conmebol logró incluso el último milagro argentino: poner de acuerdo a River, Boca y aficionados de ambos clubes. Los dos equipos dicen estar dispuestos a no jugar en Madrid, aunque tienen preparados sus viajes a la capital española para lunes y martes de la próxima semana. Por ahora, River insiste en jugar la vuelta de la final (tras el 2-2 de la ida) en su estadio mientras que Boca considera que «no cabe otra sanción que la solicitada» (ganar la final sin disputarla) y advierte que «agotará todas la vías jurisdiccionales». La Unidad Disciplinaria de la Conmebol responderá ambas apelaciones la próxima semana y el caso podría derivar en el TAS, tal como había anunciado el presidente 'xeneize', Daniel Angelici, a comienzos de semana. Mientras, en España se sigue avanzando en la organización del partido, ya que apenas queda una semana y hay pocas certezas.

El viernes fue una locura en el Santiago Bernabéu y en la Ciudad del Fútbol, donde no pararon de sonar los teléfonos con personas en busca de distinta información sobre entradas y acreditaciones de prensa. El club blanco informó que las peticiones de los medios los gestiona Conmebol, que ya ha empezado a recibir solicitudes de medios europeos que no habían viajado a Buenos Aires hace una semana. Hasta última hora de la tarde no se supo la primera idea sobre el reparto de los tickets, algo que tenía especialmente preocupadas a las ocho peñas que hay de ambos clubes en España: Boca tiene cuatro (Barcelona, Valencia, Madrid y Mallorca) y otras cuatro River (Barcelona, Madrid, Valencia y Málaga).

Reparto equitativo de entradas

Tras la primera reunión se estableció que 10.000 entradas del Bernabéu (con un aforo de 20.000 espectadores más que el Monumental de Buenos Aires) las repartirán en la capital argentina cada equipo y tendrán que ser nominales. Así 5.000 serán para Boca y otras 5.000 para River, con la obligación de que todos los desplazados desde Argentina estarán identificados o no podrán viajar ni acceder al campo, algo similar a lo que sucedía en el Mundial de Rusia.

La Federación lo deja claro: todos los desplazados desde Argentina (máximo de 10.000) estarán identificados o no podrán viajar para ver la final

Parece que habrá pocos aficionados de los que tenían tickets para el fin de semana pasado (a los que River prometió darles prioridad), ya que los vuelos directos desde la capital argentina al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas están en torno a 2.344 euros y con escalas llegan a 1.200 (duplicando el salario medio argentino), sin contar que el alojamiento es escaso y caro a estas alturas teniendo en cuenta que es uno de los puentes más importantes del año en la capital.

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Las otras 71.000 localidades del aforo del Santiago Bernabéu serán manejadas en España a través del los servicios de ticketing del Real Madrid. El club venderá a través de sus canales habituales (online y taquilla) en torno a 22.000/24.000 entradas para aficionados de River (durante dos días) que estarán en un fondo del estadio (en principio el Norte) y el mismo número de localidades para el otro fondo (Sur) de Boca Juniors, que también dispondrán de 24 horas para adquirirlas.

ASÍ ES EL REPARTO DE ENTRADAS

*10.000 se repartirán en Buenos Aires.
Todos los desplazados desde Argentina llevarán entradas nominales y los seguidores estarán identificados. En caso contrario, como pasada en el Mundial de Rusia, no podrán viajar a España.
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5.000 para aficionados de River
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5.000 para aficionados de Boca
*El resto se gestionará desde España.
A través del los servicios de ticketing del Real Madrid.
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22.000/24.000 a la venta durante dos días para aficionados de River, ubicados en el fondo norte
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22.000/24.000 a la venta durante dos días para aficionados de Boca, ubicados en el fondo sur
Colchón central:
10/12.000 entradas que gestionará el Real Madrid para autoridades, patrocinadores, compromisos e instituciones.

La Federación y el club blanco dispondrán de una franja central que separará ambas aficiones (destinada a protocolo, autoridades, compromisos, instituciones y patrocinadores) que podría ser en torno a 10.000-12.000 entradas. Conmebol había dejado caer que los argentinos residentes (no hay mayor comunidad en el mundo fuera del país) tendrán prioridad a la hora de comprar localidades, pero el proceso por el momento no se ha activado hasta que los responsables de seguridad aprueben el reparto.

«Buen cierre» a la final

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, considera que la final del 9 de diciembre en el Santiago Bernabéu es una oportunidad para «lanzar al mundo» que España es «un país muy solvente, muy serio y capaz de organizar eventos de esta naturaleza», si bien insistió en varias ocasiones que el Ejecutivo «no organiza partidos de fútbol» al ser preguntada sobre la preocupación de que el reparto de entradas incluya a aficionados radicales y eso pueda afectar a la seguridad.

Desde Madrid, la décima ciudad más segura del mundo, no hubo una voz crítica con la final si bien el técnico argentino del Real Madrid, Santiago Solari, reconoció que para él la final de la Copa Libertadores «ha perdido trascendencia» en su «corazón» tras los incidentes, si bien confió en que su traslado a Madrid «ayude a poner un buen cierre» a la final. «Tengo sensaciones encontradas, por un lado es un honor para el madridismo, para nuestro estadio recibir la final de la Copa Libertadores y el clásico del fútbol argentino. Por el otro lado no puedo dejar de aludir a las causas que traen este partido aquí y que se tenga que jugar a un océano de distancia de Buenos Aires, y que ha roto mucho corazones lo que sucedió. Es una verdadera lástima lo que sucedió, sobre todo como ejemplo para los niños, que haya una pequeñísima parte de nuestra sociedad que esté abocada a romper todo, a que nada funcione, es una pena», insistió Solari, que pidió ser «optimistas» cuando fue preguntado por si teme que se puedan producir también actos violentos en la capital española por parte de hinchas radicales de los dos equipos.

«Tengo sensaciones encontradas, por un lado es un honor para el madridismo, y por el otro lado no puedo dejar de aludir a las causas que traen este partido aquí y que se tenga que jugar a un océano de distancia de Buenos Aires, y que ha roto mucho corazones lo que sucedió« SANTIAGO SOLARI

Las críticas a la decisión de Conmebol son terribles. Por parte de los aficionados, algunos proponen irónicamente que el torneo se pase a llamar 'Copa Colonizadores de América' o 'Copa Conquistadores de América', pero también de varios exjugadores, que no entienden que se decida fuera del territorio sudamericano por primera vez en 58 años y sea en España.

«Y pensar que nos liberamos de España y en honor a los Libertadores la Copa llevaba su nombre. Curioso que se juega en España. ¿Curioso no?», expresó José Luis Chilavert, aunque Diego Maradona fue aún más contundente. «Quiero decirle a Alejandro Domínguez qué carajo tengo que ver yo si mi familia quiere ir a ver un partido de Boca-River y tengo que llevarla a Madrid. ¿Qué? ¿Somos todos (el presidente argentino Mauricio) Macri? Pero hijo de puta, pon seguridad y hazlo en cancha de Vélez», dijo el astro argentino en declaraciones a Radio La Red, quien definió a los dirigentes de la Conmebol como «la lacra del fútbol».

«Quiero decirle a Alejandro Domínguez qué carajo tengo que ver yo si mi familia quiere ir a ver un partido de Boca-River y tengo que llevarla a Madrid. ¿Qué? ¿Somos todos (el presidente argentino Mauricio) Macri?» MARADONA

Lo que cada vez parece más claro es que la globalización también ha llegado al fútbol: la Supercopa de España 2018 se jugó en Marruecos, LaLiga sigue intentando que en enero se dispute el Girona-Barça de Liga en Miami, la Supercopa italiana será en Riad en 2019, año en el que Catar jugará la Copa América.

 

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