Jaume Roures ultima con Goia los detalles del rodaje vasco de Woody Allen

Jaume Roures conversa con Eneko Goia y Markel Olano en Chillida Leku tras la reunión del productor y el alcalde sobre el rodaje. :/DV
Jaume Roures conversa con Eneko Goia y Markel Olano en Chillida Leku tras la reunión del productor y el alcalde sobre el rodaje. : / DV

Solo falta la 'luz verde' del equipo en Estados Unidos para anunciar el filme del cineasta en Donostia

Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGA

El rodaje vasco de Woody Allen está cada vez más cerca. Jaume Roures, responsable de la productora Mediapro, se ha reunido este miércoles con el alcalde de Donostia, Eneko Goia, para concretar detalles de cómo sería la película del cineasta norteamericano que tendría San Sebastián como escenario principal en el mes de julio. Jaume Roures pidió al Ayuntamiento «máxima discreción» y recordó que es el equipo creativo del director en Estados Unidos el que debe dar la «luz verde» final al proyecto.

Fue el propio Woody Allen el que planteó su deseo de que el rodaje sea en Donostia, y técnicos de Mediapro llevan semanas en conversaciones con el municipio donostiarra, así que se estima como «muy segura» la elección de la capital guipuzcoana. Jaume Roures volvió a da por sentado este miércoles que el rodaje será en distintos escenarios vascos y todo apunta a que San Sebastiánserá el principal, pero «por precaución» y «respeto a nuestros socios» se espera que sea la oficina norteamericana de Woody Allen la que haga el anuncio en los próximos días o semanas.

La entrevista de Jaume Roures con el alcalde Eneko Goia estaba concertada para este miércoles, el mismo día en que se inauguraba oficialmente Chillida Leku. Eneko Goia ha invitado a Jaume Roures a visitar previamente el museo, que el productor ya conocía de anteriores visitas, y después ha tenido el encuentro en el que se ha avanzado sobre la película y se ha acordado «mantener la discreción».

El rodaje duraría siete semanas y comenzaría a primeros de julio. La película supondría el regreso a la dirección de Woody Allen después de los problemas sufridos en su país por las acusaciones, no probadas, de abusos sexuales a uno de sus hijos adoptivos.

Más información