Glenn Close: «Hoy me siento revitalizada y empoderada»

Glen Close, en un fotograma de 'La buena esposa'.

En su nueva película,'La buena esposa', la actriz interpreta a una mujer que se rebela contra el sometimientoa su marido

MARÍA ESTÉVEZLos Ángeles

La legendaria actriz Glenn Close se une a Jonathan Pryce y Christian Slater en 'La buena esposa', cinta basada en la novela homónima de Meg Wolitzer, que cuenta la relación entre Joan Castleman, interpretada por Glenn Close, y su marido, que la somete. Pero ella un día decide que el sacrificio no ofrece ninguna recompensa y que los logros del marido son también suyos. Dirigida por Björn Runge, la historia transcurre durante el viaje a Estocolmo para la ceremonia del Nobel de Literatura que recibirá él. Con una interpretación que puede ser galardonada con un Oscar o al menos la nominación, Close confesó en Toronto sentirse muy orgullosa de esta cinta escrita y producida por una mujer, especialmente en los tiempos del #MeToo

-La película muestra la compleja relación de los personajes.

-Esa fue una de las cosas que me encantó del guion. Es la vida misma. Han estado juntos durante tanto tiempo. Aunque están sometidos a presión por sus circunstancias y han tenido una pelea seria, el hecho de ser abuelos por primera vez les entusiasma. Me encanta la pelea que tienen al final y ella le dice: lo único que quiero es quitarme el vestido y él le ayuda a desabrocharlo. En realidad, somos criaturas muy complejas.

-La frustración contribuye en el ánimo de los dos.

-Sí, hay un momento en el que uno ve cómo algo se rompe dentro de ella. Es insoportable. No puede estar en la habitación, ni seguir siendo parte de ese matrimonio.

-¿Es más difícil trabajar con un realizador de otro país?

-No, creo que Björn es un gran director. Viene de la increíble escuela Bergman de cinematografía y sabe dónde debe poner la cámara para grabar lo que están haciendo los actores. No solo dónde poner la cámara, sino cómo utilizar los planos cercanos. Eso es básico para enganchar emocionalmente al público y que se sientan conectados. Él sabe cómo hacer eso. Aprendí a confiar en él mientras trabajábamos.

-El estreno de 'La buena esposa' se ajusta a los tiempos de reivindicación de las mujeres.

-Es algo increíble. Me parece colosal que suceda. El filme se suma a una conversación necesaria desde hace mucho tiempo. Tienes que recordar que esta película ocurre antes del feminismo, cuando el único modelo a seguir son las mujeres que no hacen lo que desean. Ahora, nosotras hemos vivido el feminismo y el movimiento #MeToo es mucho más profundo. Estoy convencida que esto ya no tiene vuelta atrás.

-¿Este tipo de relación ocurre aún?

-Sí, hay muchas mujeres en todo tipo de situaciones. Mujeres programadas para seguir sus parejas sin realmente sentirse plenas. Quiero decir, mi madre fue una mujer muy inteligente, con inclinaciones creativas, pero siempre puso a mi padre primero. Él pedía y ella lo hacía, pero él nunca la ayudó a desarrollarse. Creo que ella se enfadó, pero no rompió sus votos matrimoniales. Recuerdo que cuando murió, me dijo: no he conseguido nada. A lo que le contesté: pero mira la familia que tienes. La gente que alimenta su alma para expresar su creatividad, nunca siente que se ha dejado algo por el camino.

-¿Cree que haya tantas mujeres sin cumplir sus sueños?

-Por eso este filme es relevante. Habla de vivir plenamente en una relación. ¿Cuánto tienes que sacrificar? La buena esposa es una película escrita por una mujer, inspirada en la novela de una mujer, que tardó 14 años en realizarse. Eso habla de cómo es el proyecto, de las expectativas que hemos puesto en él.

Glen Close y Jonathan Pryce, en una escena de la película.
Glen Close y Jonathan Pryce, en una escena de la película.

-Usted tuvo una infancia muy difícil y pasó 15 años de su vida dentro de una secta. ¿Cómo consiguió recuperar el control?

-Fue un arduo camino. De hecho, hasta hace unos años vivía con varios traumas. Decidí buscar una persona que me ayudará a enfrentarlos porque estaba cansada de ciertos modelos de comportamiento que surgían en mí como producto de aquellos años. Hoy me siento revitalizada y empoderada. A mi edad, esos comportamientos siguen siendo muy poderosos, intensos. Es un patrón de conducta que me ha marcado desde la infancia. Puede ser algo muy destructivo, especialmente en las relaciones personales. El conocimiento es la clave del éxito. Buscar a especialistas de trauma que nos ayuden a florecer.

-¿Su escapada fue un acto de rebeldía?

-Lo fue. Ya no podía seguir allí. Mi camino fue aprender. Desde entonces, he descubierto la importancia de la educación.

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