Un padre, un hijo, un faraón y un volcán que estalló hace 3.500 años

En persona. Vandersleyer contó en el CBA la experiencia del rodaje de 'La estela de la tormenta'. / F. DE LA HERA
En persona. Vandersleyer contó en el CBA la experiencia del rodaje de 'La estela de la tormenta'. / F. DE LA HERA

La última jornada del Ficab contó con Olivier Vandersleyer, autor de un documental que recoge una potente historia arqueológica que implica el trabajo que su padre realizó hace medio siglo

IÑIGO MORONDO IRUN.

El nivel del cine arqueológico va en aumento y cada año el Ficab tiene en su programa sobresalientes producciones, bien realizadas y potentes en su contenido histórico-científico. Hay también propuestas más modestas que resultan ser verdaderas joyas. Ayer el CBA acogió la proyección de una de éstas, un documental producido, dirigido y filmado por Olivier Vandersleyer. «Soy profesor en una escuela de cine, pero además, tengo una productora con la que hago trabajos de freelance para televisiones de todo el mundo en Bruselas. Son los recursos que utilizo para luego poder grabar mis documentales», explicó el director belga, presente ayer en Irun.

«El Ficab me dio la satisfacción de elegir esta película para proyectarla ante el público. Yo vi la oportunidad de venir y ver cómo reaccionaba la gente al verla, explicarla, conversar con los asistentes». Vandersleyer tiene una forma muy particular de entender los documentales. «Quiero que sea un trabajo honesto. Yo no digo a los entrevistados lo que quiero que me digan, les dejo opinar con libertad de lo que quieran. Tampoco falseamos imágenes, no usamos planos inventados que puedan llevar a error sólo para que quede más bonito». A pesar de ello, el trabajo que mostró ayer se defiende en lo estético, resolviendo con imaginación las situaciones más delicadas. Además, presume de tres grandes virtudes: está bien filmado, es interesante en su contenido y ha grabado cosas que nadie había siquiera fotografíado desde hace más de 70 años.

Programa para hoy

Entrega de Premios
18.30
En el auditorio del Centro Cultural Amaia, acto para proclamar las películas galardonadas del festival en cuatro categorías: Gran Premio del Jurado (Sección Oficial), Premio Orona Fundazioa (Sección Educativa), Premio Especial del Público y Premio Arkeolan a la Divulgación Científica. Entrada libre.
Fuera de concurso
19.00
'La cueva de los sueños olvidados', de Werner Herzog. Francia. 95'. Versión en castellano y en tres dimensión de este documental sobre la cueva Chauvet. Entrada libre

Por partes. El padre del director, Claude Vandersleyer, es un egiptólogo de 91 años al que sus postulados, alejados de las posiciones clásicas, marginaron dentro de la profesión. Lo dice él mismo durante el film, que en buena medida está centrado en él. «Pero no busco engrandecer la figura de mi padre. La verdad es que nunca tuvimos una gran relación», confesó el hijo. «Vi que unos estadounidenses habían publicado un estudio que partía de un trabajo que hizo mi padre y creí que era justo darle al César lo que es del César». El Vandersleyer sénior tradujo en 1967 la Estela de la Tormenta, una piedra con jeroglíficos que apareció en 1947 en un templo de Karnak. En realidad, los antiguos constructores la utilizaron junto con toneladas de escombros como relleno de una estructura.

La tormenta que era erupción

Cuando Vandesleyer resolvió aquellos jeroglíficos de hace 3.500 años que sólo vio en fotografías, interpretó que se trataba de un testimonio directo del faraón Amosis sobre los efectos de una tormenta increíble. Se oscurecieron los cielos, el mar se tragó la tierra, murieron los animales... «más que el poder del gran Dios», llegó a escribir Amosis en la piedra. No era una tormenta al uso y ya entonces, en colaboración con un historiador de la isla, propuso una relación con la erupción del volcán de Santorini. Otra de sus estrafalarias ideas.

Premios y proyección en 3D para cerrar el mejor Ficab

Por la cantidad de películas, por la cantidad de protagonistas que iban a visitar varias sesiones en diferentes sedes, por ampliar el número de premios y porque la línea de los últimos años era ascendente, el Ficab de 2018 tenía pinta de que podía convertirse en el mejor hasta el momento.

A todos esos argumentos previos se les han sumado otros dos a lo largo de la semana del festival: la calidad de las películas proyectadas y el público asistente, más numeroso. Esto último, a falta de datos oficiales, es una estimación visual en el caso del Amaia, pero no queda duda en el caso del CBA, donde ha habido alguna sesión en la que no todo el mundo pudo entrar.

El documental recoge estudios de científicos de todo el mundo y todos los campos que confirman ahora esa teoría. Dicen que fue la mayor erupción de los últimos 3.500 años, que oscureció el cielo durante días, provocó un tsunami gigantesco, enfrió el clima durante 7 años... La erupción no se pudo ver desde Egipto, pero aseguran que sus efectos llegaron hasta allí. Y coincide en fechas con el reinado de Amosis.

Además de esa satisfacción, este rodaje dio al veterano Vandersleyer la oportunidad de «ver la estela por primera vez, de tocarla. Fuimos los primeros en grabarla; no se habían hecho ni fotos desde aquellas que le dieron a mi padre, que eran de los 40. Fue un lujo conseguir ese permiso. Y mi padre se quedó sin palabras».

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