Colofón multitudinario a las fiestas

Una cuadrilla de chicos y las chicas de Badaiotz Taldea disputan la emocionante sokatira. / FOTOS: FERNANDO DE LA HERA
Una cuadrilla de chicos y las chicas de Badaiotz Taldea disputan la emocionante sokatira. / FOTOS: FERNANDO DE LA HERA

La plaza Urdanibia fue ayer el epicentro del programa festivo de los sanmarciales

JOANA OCHOTECO IRUN.

A pesar de lo largo e intenso que fue el sábado en Irun, durante el día grande de los sanmarciales, la ciudad volvió a echarse a la calle ayer para poner el broche de oro a más de una semana de festejos. La plaza Urdanibia fue, un año más, el epicentro del programa del último día de las fiestas de San Pedro y San Marcial.

A tenor de la estampa que ofrecía la alameda a mediodía, o no había resaca o se le hizo frente saliendo a la calle a exprimir esa última jornada festiva. La plaza y sus aledaños estaban a rebosar de público mayoritariamente familiar, que se apiñaba en torno al cercado en el que los ganaderos participantes en el concurso organizado por Irungo Euskal Kirolak mostraban al jurado sus mejores vacas.

Otro montón de gente disfrutaba de la exhibición de herri kirolak que se realizó en el centro de la plaza. Los aizkolaris se lucieron ganándose los aplausos del público; pero fue especialmente emocionante la sokatira que disputaron, por una parte, las chicas de Badaiotz Sokatira Taldea, y al otro lado de la cuerda, una cuadrilla de chicos irundarras. En la primera tanda, tras unos segundos de reñida disputa, las alavesas lograron arrastrar a los hombres a su terreno. Para la segunda ronda ellos sumaron a uno de los aizkolaris a su equipo, mientras que ellas hicieron lo propio con una mujer del público que se ofreció voluntaria. Y de nuevo, triunfo para las chicas, que se ganaron una ovación del público. Los herri kirolak concluyeron con una exhibición del harrijasotzaile Aimar Irigoien, que dio una vuelta entera al vallado, saludando al gentío, mientras cargaba con una bola de cien kilos.

Bertsolaris y trikitilaris amenizaron, a continuación, la espera hasta el reparto de premios del concurso de ganado. El caserío Ondazarte Gain, de Igeldo, se llevó buena parte de los galardones: mejor vaca, novilla de hasta 12 meses, novilla de 18 a 30 meses, vaca de 3 a 4 años y mejores ubres. El caserío Casanueva, de Karrantza, se hizo con los premios a las mejores novilla de 12 a 18 meses, vaca de hasta 3 años y vaca de más de 4 años. El caserío El Arroyo obtuvo el premio especial Aberekin.

Por la tarde, la plaza Urdanibia acogió el campeonato de fandango y arin-arin de Meakako Adixkideak Dantza Taldea. Las fiestas de Irun terminaron al anochecer, con la actuación de varias fanfarres, el festival de monólogos y el lanzamiento de fuegos artificiales.

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