La Diputación proyecta un 'puente tibetano' y un nuevo mirador para potenciar el Salto del Nervión

Dos personas observan el espectacular paraje. /  I. ONAINDIA
Dos personas observan el espectacular paraje. / I. ONAINDIA

El plan incluye una nueva vía verde de 6,5 kilómetros desde Delika para acceder al enclave natural qe luce la mayor cascada de España

Sara López de Pariza
SARA LÓPEZ DE PARIZA VITORIA.

Sus 270 metros de caída la convierten en la cascada más grande de la Península Ibérica. El Salto del Nervión, en la muga de Álava con Burgos, es uno de los parajes más espectaculares de la geografía local y pronto se podrá acceder a él por una nuevo camino. La Diputación aprobará el martes un proyecto de senda verde que unirá el pueblo de Delika, perteneciente al municipio de Amurrio, con la parte inferior del salto. Según las estimaciones, para final de año podrían estar listos los 6,5 kilómetros de este sendero verde, de los que 3,2 kilómetros serán ciclables, apuntan fuentes forales. Pero el plato fuerte de la intervención será la ejecución de un nuevo mirador para disfrutar del salto de agua y de lo que se llama un 'puente tibetano', una estructura de madera y cuerdas que reforzará su valor turístico. Con ello, Álava busca también posicionarse en el mercado del turismo natural, sostenible y respetuoso con el medio ambiente, para lo que tiene notables atractivos diseminados por todo el territorio.

En este caso concreto, senderistas y ciclistas podrán disfrutar de más espacio acondicionado dentro del Parque Lineal del Nervión y su itinerario verde, una ruta que atraviesa también los municipios de Llodio, Ayala y Amurrio y que es muy utilizada por vecinos de esta comarca, con cerca de 200.000 usos anuales, según datos forales. El nuevo sendero comenzará en el propio núcleo urbano de Delika y seguirá el curso fluvial del río del mismo nombre. El presupuesto de las obras asciende a 202.500 euros y los trabajos se llevarán a cabo en diferentes fases. Se actuará en un entorno natural y paisajístico de gran valor, entre praderas, laderas cubiertas de bosques autóctonos, roquedos, cascadas menores y también impresionantes saltos de agua como el principal, donde nace el Nervión.

El espacio forma parte de la Zona de Especial Conservación y se solapa en partes con zonas de especial protección para las aves. Todo ello se traduce en que la intervención deberá ser extremadamente cuidadosa con el medio natural y la fauna y flora existente .

Camino hasta el mirador

En el salto de agua ya existe un mirador, construido en las inmediaciones del puerto de Orduña, para observar el espectacular paisaje. Por eso, el objetivo de este proyecto es dar la oportunidad a locales y visitantes de disfrutar del camino hasta allí. «Se trata de poner en valor los espacios naturales y ofrecer una alternativa de ocio sostenible», sostienen fuentes de la Diputación.

La senda verde será lineal entre Delika y el puente de Zalborondo y circular entre ese punto y el final del recorrido. Una de las actuaciones más espectaculares que se contemplan, y que a buen seguro atraerá numerosos visitantes, es la construcción de un puente tibetano de 60 metros de largo. La pasarela colgante, con listones de madera y sostenida con cuerdas, se ejecutará en una fase posterior.

Lo que sí comenzará a construirse en los próximos meses es un mirador sobre una de las cascadas situadas en el tramo inicial de la ruta. Ya que el paseo cuenta con apenas 150 metros de desnivel y discurre por el cauce del río, se plantea este mirador como una oportunidad para observar el cauce al completo y las caídas de agua a diferentes alturas salpicadas por todo el recorrido. Hasta ahora no existía la posibilidad de completar el camino hasta el salto del Nervión a pie de cascada.

Junto al puente de piedra de Zalborondo se proyecta un área de descanso en la que habrá mesas estilo merendero. Se mejorará la zona aledaña al puente con el objetivo de poner en valor este recurso patrimonial para muchos todavía desconocido. La senda se señalizará con paneles informativos, postes identificativos del núcleo rural, placas de advertencia, atriles de recursos destacables de la zona e indicadores direccionales y marcas de pintura. Se harán además desbroces selectivos en tramos de sendas invadidos por vegetación. También se habilitarán seis pasos sobre escorrentías temporales para poder atravesar el cauce del río sin dificultad. Para un futuro se contempla la posibilidad de conectar esta senda con el núcleo de Orduña.