diariovasco.com
Miércoles, 22 octubre 2014
llovizna
Hoy 17 / 23 || Mañana 17 / 24 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Karelia, la becada que dibujó un nuevo mapa

NATURALEZA

Karelia, la becada que dibujó un nuevo mapa

El largo viaje de un ave entre Cantabria y Siberia cuestiona lo que se sabía de la especie. El vuelo, de 5.700 kilómetros, ha durado dos meses y ha sido controlado por vía satélite

22.05.10 - 02:22 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Todos los estudios realizados hasta la fecha establecían para la becada Scolopax rusticola un área de distribución que se ajustaba al Paleártico Occidental, una de las ocho ecozonas en las que se divide el planeta Tierra. Esta ecozona incluye el continente europeo en su extensión geográfica, desde el norte de África hasta los montes Urales, que son la barrera natural que, de norte a sur, separa los continentes de Europa y Asia. Es aquí donde viven nuestras becadas o al menos es donde deberían vivir. La semana pasada, una de las 'oillagorras' marcadas por el Club de Cazadores de Becada (CCB) para su seguimiento mediante radiotelemetría por vía satélite comenzó a dar señales de vida desde el corazón de la llanura occidental de Siberia, tras recorrer 5.700 kilómetros. La ciencia oficial afirmaba, hasta ahora, que su frontera estaba en los montes Urales. Hoy, 1.500 kilómetros al este de la cadena montañosa, 'Karelia' -es el nombre de la protagonista- obliga a reescribir todo lo publicado hasta la fecha. Para los expertos, es como si se hubiera encontrado un oso pardo en el Parque Nacional de Doñana.
'Karelia' es una de las cinco sordas equipadas este invierno con dispositivos de seguimiento vía satélite por el Club de Cazadores de Becada. Desde que la comisión científica del club puso en marcha el proyecto Scolopax Sin Fronteras se han marcado con esta técnica un total de catorce becadas. En 2006 este proyecto fue el primero en todo el mundo en utilizar este sistema en un ave de menos de 350 gramos de peso. A día de hoy sigue siendo el referente en este campo para la comunidad científica internacional.
Nuestra protagonista fue marcada el 11 de marzo en Cartes, Cantabria. Desde el principio de su viaje 'Karelia' reportó datos importantes. Tras despegar de Cantabria con vientos flojos de componente norte, no quiso sobrevolar el golfo de Vizcaya, y prefirió hacer una primera escala técnica en la zona de Zumarraga el 16 de marzo. Habitualmente, las becadas marcadas envían datos de un primer vuelo largo, de varios cientos de kilómetros. Sin embargo, 'Karelia' prefirió montar un 'campo base avanzado' en el centro de Gipuzkoa para saltar hasta el centro de Francia, 550 kilómetros al norte, en un vuelo que realizó en una sola noche. El resto de su viaje europeo tampoco tiene desperdicio. El 31 de marzo emitió señales desde el sur de Alemania y el 1 de mayo ya estaba cerca de Moscú.
En los Urales
El 4 de mayo 'Karelia' emitió por primera vez desde los Urales. De las catorce becadas marcadas hasta la fecha sólamente una había dado una emisión cerca de los Urales, en mayo de 2007. Fue un hito en el proyecto, pero en aquella ocasión la calidad de la emisión aconsejaba prudencia y el dato, muy valioso, se puso en cuarentena. Esta vez la emisión era muy clara.
Pero 'Karelia' no se iba a quedar allí y empezó a cuestionar la doctrina oficial volando 250 kilómetros al este en los siguientes días. Lo mejor llega el 9 de mayo, cuando la becada envió diez emisiones mil kilómetros al este, en dos noches, aunque sin garantía de exactitud. Sin embargo, las coordenadas coinciden en la mayoría de los casos, con lo que se considera un emplazamiento válido. La confirmación llegó dos días y 300 kilómetros más tarde, con emisiones de gran calidad. Un total de 5.700 kilómetros de viaje y 1.500 al este del mito de los Urales.
Para Joseba Félix Tobar-Arbulu, profesor de la Universidad del País Vasco y director del proyecto Scolopax sin Fronteras, el descubrimiento tiene un valor doble. «Es asombroso. Por una parte se ha roto una tesis que no estaba confirmada, pero que era aceptada por toda la comunidad. En cambio, ahora pensamos que no hay dos tipos de becadas, la del Paleártico Occidental y la del Oriental. Sabemos que conviven y que uno de nuestros viejos objetivos es hoy más necesario que nunca».
Para Tobar-Arbulu, los Urales siempre han sido un referente en este campo. ¿Por qué una barrera montañosa cuya altura máxima no llega a los 2.000 metros suponía un obstáculo infranqueable para las becadas de Europa y Asia? No era lógico. «Hemos pensado muchas veces en marcar sordas en los Urales, a ambos lados, aunque nunca hemos tenido los medios necesarios. Habrá que volver a plantearlo. En cualquier caso, el muestreo de una becada no es representativo para afirmar qué porcentaje llega tan lejos. Pero sí hemos demostrado científicamente que llegan», afirma el profesor, que mantiene un contacto muy estrecho con sus colegas rusos y este año participará en un ciclo de conferencias en la zona de San Petersburgo.
Nuevos interrogantes
Ibon Telletxea, veterinario de la Asociación de Cotos de Caza de Álava, anillador y capturador de gran parte de las becadas de este proyecto, abre nuevos interrogantes. «Es muy posible que las becadas del este y del oeste se mezclen en el apareamiento, lo que explicaría las diferencias genéticas observadas en las becadas de Euskadi». Los estudios genéticos de la becada de Jonathan Rubines, biólogo del laboratorio de Zoología de la UPV, descubrieron que pollos encontrados en el mismo territorio de Álava pertenecían a familias genéticas diferentes. Estos resultados se fueron sucediendo de forma que resultaba imposible dibujar un patrón válido. Si las becadas pasan sus veranos e inviernos en los mismos lugares, ¿cómo es posible que presenten mapas genéticos tan diferentes en el mismo lugar? La primera respuesta era el apareamiento con otros individuos durante la migración, pero ahora se abre otra hipótesis que apunta a cruces entre poblaciones de Europa y Asia.
La otra gran pregunta es: ¿Por qué se daba como válida la distribución de la becada solamente por el Paleártico Occidental? La respuesta la apunta Telletxea: «Los únicos datos que teníamos procedían de anillamientos y la verdad es que nunca se le ocurrió a nadie anillar más allá de los Urales». En este sentido, Felipe Díez, Presidente del CCB y miembro del equipo que capturó a 'Karelia' en Cantabria, habla sobre la necesidad de abrir nuevos proyectos. «Cuando planteamos esto por primera vez era casi una locura. No lo había intentado nadie y sin embargo actualmente contamos con el apoyo de instituciones como el Gobierno de Navarra, la Generalitat de Catalunya, la Diputación de Vizcaya, Caja Mediterráneo o Fedenca Fundación Biodiversidad. Ahora se nos abre un campo inmenso en Asia, que podría dar respuesta a muchas de las preguntas que nos hacemos en Europa. Es un reto que habrá que afrontar como sea». Cabe destacar que este proyecto ha sido posible gracias en gran medida a la aportación de los cerca de mil miembros del Club de Cazadores de Becada, que siempre han destinado el presupuesto del club a poner en marcha y respaldar proyectos de investigación y divulgación.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Karelia, la becada que dibujó un nuevo mapa

Una becada intenta encontrar comida entre la nieve. :: ZARBO

Karelia, la becada que dibujó un nuevo mapa

Transmisor utilizado para marcar las aves. :: ZARBO

Karelia, la becada que dibujó un nuevo mapa

La becada 'Bizkaia', con un emisor. :: ZARBO

Karelia, la becada que dibujó un nuevo mapa
Videos de Más actualidad
más videos [+]
Más actualidad
Diario Vasco

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.