Diario Vasco

'Adin-adin', tardes que riman con melodía y bertsos

Sebastian Lizaso y Ohiana Iguaran, en la primera sesión de 'Adin-adin' realizada recientemente en el complejo asistencial Uzturre.
Sebastian Lizaso y Ohiana Iguaran, en la primera sesión de 'Adin-adin' realizada recientemente en el complejo asistencial Uzturre. / DV
  • Se trata de un programa que se desarrolla en diez residencias de Gipuzkoa basado en sesiones de bertsos de la mano de dos bertsolaris de la zona

  • La Residencia Iurreamendi y el centro asistencial Uzturre se inician en 'Adin-Adin'

Desde este mes de octubre hasta el próximo mes de diciembre, los bertsolaris pondrán melodía, métrica y rima no solo a sus bertsos, también a las tardes de numerosos residentes de más de diez residencias y complejos asistenciales de Gipuzkoa.

La Diputación Foral de Gipuzkoa y la asociación Lanku bertso zerbitzuak ha organizado por tercer año consecutivo una nueva edición del proyecto social 'Adin-adin' que ofrece once actuaciones o sesiones de bertsos a las personas que vivan o pasen el día en dichos centros, con el objeto de mejorar su calidad de vida.

Entre los meses de octubre y diciembre, las otras nueve se irán alternando en diez residencias de Gipuzkoa. Cuentan los organizadores, que la clave del éxito reside en que «los bertsos motivan a las personas mayores a participar, además de que la relación entre ellos mejora».

'Adin-adin' ha arrancado con éxito en Tolosa, y tras pasar por Lazkao el pasado viernes, las siguientes sesiones tendrán lugar el miércoles diecinueve en Donostia y Azkoitia. La siguiente jornada de Tolosa será el veinticinco de este mes en la Residencia Iurreamendi a las 16.30, de la mano de los bertsolaris Anjel Mari Peñagarikano y Ohiana Iguaran.

El procedimiento es sencillo, a cada una de las residencias acuden dos bertsolaris de la zona donde se ubica la misma, uno de ellos es joven y otro mayor, de manera que tratan temas relacionados con el municipio y la zona que son conocidos para los oyentes. «Antes de comenzar pasamos un tiempo con ellos para que nos cuenten sus recuerdos y nos den información sobre otros residentes. Cuando empezamos a cantar vemos cuándo se ríen, cuándo cierran los ojos... Son muy agradecidos», dice el bertsolari Sebastian Lizaso.

Un «efecto positivo»

«A veces nos cuesta conseguir este grado de implicación y complicidad en los programas desarrollados con las personas mayores, y estas jornadas son una buena forma de llegar a sus emociones y trabajar su motivación», subrayaba en la primera sesión del programa la diputada de Políticas Sociales Maite Peña. Asimismo, Peña añadía que si bien el programa no tiene una vocación científica, sería «interesante» poder conocer qué efectos terapéuticos tiene en las personas mayores, y se reafirmaba en su compromiso de trabajar por conseguir «mejorar» la situación del colectivo de la tercera edad desde una «perspectiva integral».

Con respecto a lo novedoso de la iniciativa, Ander Zapiain, del servicio de Atención a la dependencia, destaca que «el trabajo que realizamos en las residencias suele ser muy asistencialista, dado que se trata de los últimos años de esas personas. El bertso, en cambio, solemos asociarlo con la fiesta. Viendo las valoraciones positivas de las últimas ediciones, este año los bertsolaris también han llevado a cabo un trabajo previo, rescatando y trabajando viejos bertsos, para que las personas mayores se impliquen al máximo en las actuaciones».

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