«El porno feminista puede ser un complemento en la educación sexual»

El grupo posa orgullos con Kala y Txiki a la entrada de centro ocupacional Lantze de Llodio. / SANDRA ESPINOSA/
El grupo posa orgullos con Kala y Txiki a la entrada de centro ocupacional Lantze de Llodio. / SANDRA ESPINOSA

La sexóloga Iratxe Gil es la impulsora de ‘Porno Eskola’, una guía didáctica que pronto estará disponible en internet

JUDITH ROMERO

Padres y profesores han obviado la existencia de la pornografía ante sus hijos y alumnos durante años, pero tres hermanos vitorianos se han propuesto dar la vuelta a esta situación a través del proyecto ‘Porno eskola’. La sexóloga Iratxe Gil es la impulsora de esta guía didáctica para todas las edades que pronto estará disponible en internet, nace con la vocación de revolucionar las herramientas de educación sexual.

«No podemos ignorar que para muchos niños y adolescentes internet es la primera toma de contacto con el mundo del porno», señala la vitoriana de 31 años, cuyo proyecto fue seleccionado por el Ayuntamiento de Vitoria en una convocatoria para jóvenes creadores. Las ilustraciones de su hermano Jon Gil ayudan a desarrollar las cuatro unidades temáticas bilingües del curso de forma desenfadada. «Queríamos darle un toque naif al mapa conceptual y a la web en la que colgaremos los contenidos», explican estos defensores del porno feminista, «el único que contiene elementos pedagógicos», según Iratxe.

La sexóloga es crítica con los componentes «machistas, violentos y tránsfobos» del porno convencional. Los cuerpos y encuentros representados en el cine X más consumido generan unas expectativas muy difíciles de cumplir. «Nos hace perder la perspectiva de qué es real, lo que genera problemas de imagen y autoestima y puede derivar en trastornos de la conducta alimentaria», advierte. Por el contrario, directoras de cine erótico como Erika Lust y Tristan Taormino implican a actores con un físico más cercano al de quienes no se ganan la vida mostrando su cuerpo. Otra de sus características es su inclusividad. «Las relaciones del porno convencional siempre buscan el disfrute del hombre, pero el feminista incluye escenas LGTBI+ desde otra filosofía y visibiliza la estimulación de la mujer», indica la creadora de ‘¿Es bueno el porno comercial para las fantasías?’ o ‘¿Hay porno en la educación sexual?’, algunos de los capítulos que ofrecerá ‘Porno eskola’.

La sexualidad como valor

Sus textos utilizan un lenguaje sencillo y son obra de Endika, el tercero de los hermanos Gil. «El tema aún es tabú en algunos ámbitos», explica Iratxe, quien sostiene que hasta el momento no han encontrado resistencias a su propuesta de acercar la pornografía al ámbito educativo. «Estaríamos encantados de que padres y profesores aplicasen estas unidades en sus colegios», anima. Los jóvenes se enfrentan a demasiados estímulos pero no saben cómo gestionarlos. A ojos de Iratxe Gil, la ausencia de una educación sexual vinculada a los valores deriva en el aumento de la violencia machista y en que los adolescentes cada vez ejerzan un mayor control sobre sus parejas. «Los embarazos no deseados, el repunte de contagios de sida y las agresiones sexuales son ejemplo de ello», señala. Pero prohibir el acceso al porno a los adolescentes tampoco es la solución. «Si no obtienen información por otras vías terminarán buscándola donde puedan».

No obstante, el porno feminista «tiene sus carencias» y nunca debe sustituir a las lecciones sobre sexo seguro. «Explicar la importancia de los preservativos y cómo evitar las ETS es fundamental, pero también debemos tratar la sexualidad como un valor», recomienda Iratxe. La inteligencia emocional y la capacidad de relacionarse están estrechamente ligadas a ella y cualquier edad es buena para desarrollar estas habilidades. «Somos seres sexuados desde que nacemos y debemos educar en la cultura del consentimiento».

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