Gipuzkoa conocerá hoy lo que Bizkaia le exige para llevar su basura

Gipuzkoa conocerá hoy lo que Bizkaia le exige para llevar su basura

Podrá aceptar las condiciones vizcaínas o seguir adelante con la adjudicación a la empresa de Mallabia que se ha presentado a concurso

G. LASA / S. GARCÍASAN SEBASTIÁN/BILBAO.

La mesa de contratación de Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa (GHK) tiene la última palabra. Hoy conocerá las exigencias de la Diputación Foral de Bizkaia para llevar los residuos al territorio vecino. A partir de ahí barajará dos opciones: o adjudicar el tratamiento y eliminación de 60.000 toneladas anuales a la empresa Betearte de Mallabia, o dejar de lado esta opción para optar por alguna de las alternativas propuestas por el Gobierno de Bizkaia.

Esta elección se empezará a intuir en la decisión de abrir o no el tercer y último sobre, el económico, de la oferta de Betearte. Hacerlo significaría avanzar hacia la adjudicación a la única empresa presentada al concurso público. Tiene otra opción. No dar ese paso, bien porque decide asumir los términos de la propuesta de la Diputación vizcaína, o bien porque, simplemente, necesita tiempo para estudiar dicha oferta.

Elegirá una u otra vía en función del análisis que haga de esa documentación técnica y económica sobre la oferta de la institución foral vizcaína, información que no se ha concretado hasta última hora y cuyo contenido no ha trascendido debido a la discreción que en la gestión de este asunto han querido guardar las dos diputaciones. De hecho, responsables de los dos gobiernos forales se reunieron ayer para pulir los términos de la propuesta sin dar a conocer el resultado del encuentro.

Responsables de ambos gobiernos forales se reunieron ayer sin dar a conocer detalles de la cita

El Gobierno de Bizkaia ha mediado en la gestión de residuos guipuzcoanos para evitar que se materialice la adjudicación a una empresa -la única presentada en el concurso público de GHK- que recibiría la fracción resto de Gipuzkoa sin un tratamiento previo, algo que atenta contra el principio de «vertido cero crudo» que mantienen en el territorio vecino, pero que sería factible y legal después de que las instalaciones de Mallabia de la firma Betearte hayan recibido la autorización pertinente del Gobierno Vasco para almacenar residuos sólidos urbanos además de los industriales que trata en exclusiva hoy en día.

La Diputación guipuzcoana ha entendido la postura vizcaína y se ha sentado a dialogar, aunque ha pedido que la oferta que le trasladen como alternativa a su plan original sea «razonable» desde el punto de vista técnico y económico. GHK paga hoy por hoy 60 euros por tonelada en el vertedero Lurpe de Mutiloa donde deposita 102.000 toneladas anuales y es ese mismo precio el que ha establecido como presupuesto base en los pliegos de licitación del concurso público al que se ha presentado la empresa de Mallabia.

«Vertido crudo cero»

La cifra que desvele el sobre económico de la oferta de Betearte tendrá que ser, en cualquier caso, inferior a los 4 millones, ya que opta únicamente a uno de los dos lotes de 60.000 toneladas anuales que fueron sacados a licitación por GHK por un valor de partida de 7,9 millones de euros.

Son los parámetros que ha tenido de referencia Bizkaia para lanzar su oferta alternativa a Gipuzkoa. Sin arrojar cifras, el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, señaló ayer en declaraciones a este periódico que «esta Diputación tiene un precio público bonificado para los ayuntamientos de aquí, que por algo son vizcaínos. Pero si viene residuo de fuera del territorio, tendrán que pagar lo que nos cuesta, ni un euro menos». Sobre el recorrido del residuo, añadió habrá que arrojarlo «en el vertedero de Artigas, no en el de Mallabia, y, por supuesto, tratarlo previamente». Para ello, prosiguió, «deberán utilizar Zabalgarbi, porque aquí hay un principio que no admite excepciones: vertido crudo cero».

El diputado general de Bizkaia señala que «tendrán que pagar lo que cuesta, ni un euro menos»

Se refirió así a «un principio», sin mencionar ninguna ley o imperativo legal y es que responsables forales de Gipuzkoa siempre han sostenido que la vía de adjudicar el servicio al vertedero de Mallabia -que aceptaría el vertido crudo- sigue abierta a falta de conocer la propuesta del Gobierno vecino.

Lo que de momento se ha conocido de la propuesta vizcaína es que el residuo de Gipuzkoa debería viajar a la planta incineradora de Zabalgarbi para después depositar las escorias en el vertedero de Artigas. Como plan B, recoge que se podría derivar la basura a una planta de tratamiento mecánico-biológico de otro territorio para devolver la materia ya pretratada al vertedero.

Para poder llevar a cabo el primero de los planteamientos, Bizkaia ya ha advertido que tendrá que modificar sus flujos de residuos, es decir, dejar de dirigir cierta cantidad de basura a Zabalgarbi. Imputaría esos costes a GHK. Todavía no se ha conocido a cuánto ascenderían.

La cifra

60 euros por tonelada.
Es el precio que Gipuzkoa está pagando a día de hoy por verter 102.000 toneladas anuales en el vertedero Lurpe de Mutiloa y es el precio base que ha estipulado en los pliegos de licitación para adjudicar el envío de las 60.000 toneladas que le quedan por exportar. La oferta del vertedero de Mallabia debe ceñirse a esta cifra y la del Gobierno de Bizkaia partirá de esa referencia.

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