Diario Vasco

Hacienda 'caza' a 600 guipuzcoanos con pisos turísticos alegales y les conmina a declararlos

Dos turistas en la calle Mayor donostiarra inmortalizan su visita a la capital guipuzcoana.
Dos turistas en la calle Mayor donostiarra inmortalizan su visita a la capital guipuzcoana. / JOSE MARI LÓPEZ
  • Les ha remitido una notificación para que tributen los rendimientos en la campaña de la Renta

  • Las cartas son solo por los casos detectados en 2016 y el fisco ya trabaja en destapar un mayor fraude en ejercicios precedentes

Seguro que los que hayan recibido la carta se han llevado un pequeño susto. Recién iniciada la Campaña de la Renta 2016, alrededor de 600 contribuyentes del territorio habrán encontrado en sus buzones sendas notificaciones con la advertencia de que el 'Gran Hermano' fiscal les ha cazado. En su novedosa cruzada contra fraudes de nuevo cuño, como es el de los alquileres de pisos turísticos no declarados que empieza a traer de cabeza al sector hotelero de todo el Estado y que solo en Donostia habrían duplicado su oferta en el último año, la Hacienda foral ha analizado datos y más datos hasta identificar a los primeros guipuzcoanos que podrían haberse 'olvidado' de declarar que obtuvieron algún tipo de renta el pasado año gracias a la cesión de viviendas de uso turístico o vacacional.

Ciertamente, la carta remitida a los 600 primeros contribuyentes en la pasada semana -el fisco foral puntualiza que son los «primeros» casos y que habrá más correspondencia en estas semanas- hiela el ánimo de cualquiera que haya podido engañar a Hacienda. «Constan indicios de que usted ha recibido durante 2016 rentas por alquiler de viviendas turísticas o vacacionales», arranca la misiva a la que ha tenido acceso DV, confirmación de que el nombre del contribuyente ya ha sido incluido en una lista de dudosa honorabilidad.

La carta recomienda a los implicados incluir en su declaración de la Renta de este año dicha circunstancia y recuerda que las rentas obtenidas por la cesión de viviendas de uso turístico o vacacional deben tributar a través de los rendimientos de capital inmobiliario incluidos en la base imponible general, salvo que hayan de ser considerados como rendimientos de actividades económicas -aquellos casos en los que la persona perceptora de los ingresos haya tenido, al menos, a una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa-.

Esta primera actuación es el resultado de una «intensa labor» que el departamento de Hacienda que encabeza Jabier Larrañaga ha desarrollado durante 2016 en la línea de poner coto a la creciente oferta de pisos de alquiler turísticos alegales en el territorio, un negocio que ha duplicado su oferta en el último ejercicio. En Gipuzkoa se calcula que existen alrededor de 1.700 pisos turísticos, de los que menos de la mitad estarían regulados. Se estima que alrededor de medio millar estarían ubicados en la capital, Donostia.

Así las cosas, Hacienda podría haber identificado prácticamente el grueso de los pisos turísticos no declarados con esta remesa de notificaciones que tienen como objetivo que los contribuyentes regulen su situación de 2016.

El fisco foral sigue a su vez trabajando en destapar un mayor fraude registrado en ejercicios precedentes, pero confía en que muchos de los expedientes abiertos con situaciones irregulares registradas el pasado año no sean casos aislados, sino que tengan su origen en años anteriores, de forma que los propios contribuyentes -de 'motu propio'- declaren esas situaciones y regularicen su situación con declaraciones complementarias.

Una mayor sanción

Y es que los potenciales no declarantes identificados por la Hacienda foral ya saben que se encuentran en un listado del que pueden salir mal parados si se confirman dichas irregularidades y no se regulariza la situación con el fisco. Eso supone que podrían enfrentarse a una dura sanción económica, ya que en una de sus últimas actualizaciones normativas la Hacienda foral elevó un 30% la sanción mínima a los propietarios de pisos turísticos alegales.

El artículo 196 de dicha norma establecía, hasta la fecha, que la sanción podía oscilar entre el 50% y el 150% de lo reclamado por Hacienda si no se declaraban las rentas provenientes del alquiler de los alojamientos turísticos. Pero ahora, el hecho de no informar del desarrollo de la actividad pasa a ser considerado un perjuicio que aumenta la sanción mínima del 50% al 80%. Dicho de otra forma. El titular de un piso turístico no reglado y que dedica el inmueble de forma continuada a este fin puede recibir de media 30.000 euros en un año, según las fuentes consultadas.

De esa cantidad se le reclamaría, por un lado, el 20% que debería ir destinado a Hacienda por los rendimientos obtenidos, es decir, 6.000 euros, y por otro, la sanción correspondiente que, en caso de ser mínima, con la modificación de la norma pasa del 50% -3.000 euros- al 80%- 4.800 euros. La penalización máxima, en cambio, se mantiene en el 150%, que en este caso alcanza los 9.000 euros, aunque posteriormente debería de sumar los 6.000 de ahorro base. Es decir, que con la nueva norma tributaria dicho propietario, en caso de que fuera descubierto, se expone a una factura total que oscila entre los 10.800 y los 14.000 euros.

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