Diario Vasco

El sospechoso de la quema de motos en Donostia fue detenido 27 veces

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Imagen de las motos quemadas en la plaza Vasconia de Gros. / ARIZMENDI

  • Se trata de un sin techo que se encuentra imputado pero en libertad

La Ertzaintza ha identificado al presunto autor de los últimos seis incendios de motos cometidos en San Sebastián. El sospechoso es un hombre de 44 años, con 27 detenciones anteriores relacionadas con diversas causas. Se trata de un excluido social que vive en la calle. No ha sido detenido, aunque se encuentra imputado. Y tampoco ha sido puesto a disposición judicial, si bien en un plazo breve será citado por la justicia.

El supuesto pirómano, según informó ayer el departamento de Seguridad del Gobierno Vasco fue sorprendido 'in fraganti' cuando supuestamente se disponía a incendiar varias motocicletas en el centro de la capital.

Las investigaciones practicadas por la Ertzaintza y la Guardia Municipal de San Sebastián se habían centrado en este individuo, cuya presencia había sido detectada en varias ocasiones en zonas cercanas a las que habían sido afectadas con anterioridad.

Esta circunstancia les había llevado a realizar un seguimiento sobre la persona. Fruto del operativo, la noche del martes de la semana pasada, agentes no uniformados de la Policía autonómica descubrieron la presencia del sospechoso junto a varias motocicletas estacionadas en la calle Urdaneta.

Fuentes de Seguridad señalan que el individuo habría desplazado los vehículos para aproximarlos unos a otros. Detallan que una de las motos tenía un papel enrollado en el manillar. Además, precisan que los agentes localizaron encima una caja grande de cerillas. Ante las evidencias, los agentes procedieron a su identificación. Posteriormente, incoaron unas diligencias que ya han sido remitidas ante la autoridad judicial. Tras este incidente, el individuo quedó en libertad, si bien el pasado fin de semana fue llevado a dependencias policiales, aunque no lo hizo en calidad de detenido sino de imputado.

Excluido social

Fuentes policiales consultadas indicaron que el hombre carece de domicilio fijo en Donostia, que se trata de una persona que pasa la mayor parte de las horas del día en la vía pública y vive de las ayudas que reciben excluidos sociales. Fuentes policiales señalan que cuenta con veintisiete detenciones anteriores.

El sospechoso, al parecer, habría sido identificado hasta en dos ocasiones en las cercanías de lugares en los que se habrían incendiado algunas motos. En concreto, según fuentes jurídicas, fue visto en las quemas que se produjeron en las calles Azpeitia, en el barrio de Amara, y Pedro Egaña, junto a la estación del Topo.

A la espera de que el imputado comparezca ante la autoridad judicial, la Ertzaintza y también la Guardia Municipal de la capital guipuzcoana continúan con las investigaciones que les permitan reunir la cadena de pruebas necesaria para que el sospechoso rinda cuentas ante un tribunal de justicia. La tarea, sin embargo, no parece fácil. Ninguno de los cuerpos policiales disponen de pruebas concluyentes que demuestren la participación de esta persona en los seis incendios. De lo contrario, ya lo habrían arrestado y puesto a disposición judicial.

En este sentido, extraña que los agentes de paisano que sorprendieron la semana pasada al presunto autor en la calle Urdaneta no dejaran que el individuo consumara el delito y lo identificaran antes de que prendiera fuego a las motos.

La Ertzaintza no descarta que el imputado pudiera estar detrás de todos los ataques que se habrían cometido en la capital guipuzcoana. En total, hasta la fecha, han sido seis los fuegos consumados que se han producido en el Centro, Parte Vieja y en los barrios de Gros y Amara.

Comenzaron el 18 de abril en la Parte Vieja, continuaron el 12 de mayo en Amara y prosiguieron el 23 de julio en Gros. El 24 de agosto ardieron también en Gros once vehículos. Desde entonces se ha registrado un ataque semanal. El 30 de agosto fue en Pedro Egaña y el 6 de septiembre el escenario elegido fue la plaza de Vasconia en Gros. En total han sido 43 las motos que han quedado destrozadas o seriamente afectadas por las llamas.

El autor actúa de madrugada y, al parecer, utiliza una sustancia acelerante para que el fuego se propague rápidamente. En la mayoría de los casos, los fuegos se iniciaban en las ruedas o en el cofre de plástico de una de las motos y se extendían después al resto de los vehículos agrupados.

Aunque la Ertzaintza sospecha que la persona imputada pudiera ser la autora de todos los ataques, hay quienes creen que pueden ser obra de dos individuos que habrían actuado sin ninguna conexión entre ellos.