Arantxa Tapia: «La fiscalidad será ahora más justa, sobretodo para las pymes»

Donostia. La consejera optó por la bahía de La Concha como escenario para tomar las fotografías antes de la entrevista./USOZ
Donostia. La consejera optó por la bahía de La Concha como escenario para tomar las fotografías antes de la entrevista. / USOZ

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras prepara una revolución en los centros tecnológicos vascos, a los que quiere dotar de mayor coordinación y de una imagen reconocible dentro y fuera de Euskadi

JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

Arantxa Tapia Otaegi (Astigarraga, 1963), repasa para la actualidad económica y empresarial de Euskadi, en una charla en la que no rehúsa hablar de fiscalidad, de los ataques a su política industrial o, incluso, de Cataluña.

-Euskadi va a pasar de tener el tipo del Impuesto de Sociedades más alto de España al más bajo. Eso, después de anunciar una primera reforma que congelaba ese mismo tipo. ¿Han ganado las empresas?

-Una cosa es el tipo nominal y otra, el efectivo que pagan las empresas. La reforma ha ido a rebajar el primero con el objetivo de, en un momento dado, atraer inversiones extranjeras que puedan mirar solo eso. Pero se ha limitado también la desgravación de pérdidas o por inversión en I+D. ¿Por qué? Porque veíamos que de ellas se aprovechaban sobre todo las grandes firmas; muchas traían a Euskadi pérdidas generadas fuera. Si pensamos que lo importante es que pague más el que más tiene, hay que ser consecuentes. La fiscalidad será ahora más justa, sobre todo para las pymes. Se trata de conseguir recursos suficientes para la política social con una fiscalidad atractiva.

«No se puede hacer una campaña electoral desde la cárcel; eso es imposible»

«Los centros tecnológicos van a tener que colaborar más de lo que lo hacen»

«El sector eólico va a funcionar como la automoción; tenemos que estar preparados»

-El lehendakari ha pedido a la industria que Euskadi suba a lo más alto de la clasificación internacional en innovación. ¿Puede torpedear este objetivo ese recorte a las deducciones por hacer I+D?

-No. El sector privado sabe que la I+D no es una opción, y que si no se hace se pierde competitividad a gran velocidad. Ya no hay nadie que haga I+D solo por las deducciones.

-¿Con un tipo del 24%, no atraer más empresas sería un fracaso?

-No creo. Antes ya atraíamos empresas. Las que vienen consideran el ecosistema de proveedores, la red de ciencia y tecnologia, el apoyo de las instituciones...

-Entonces, si antes ligábamos ahora seremos los reyes de la pista...

-Seguiremos ligando, sí.

-Hemos visto varios PNVs, un PSE que no pero sí y un PP que ha esperado hasta el final...

-No ha habido varios PNVs. Siempre hemos defendido el binomio recursos para la política social y atracción y retención del tejido productivo. La forma de expresarse de cada uno es distinta y, empezando por mí misma, podemos estar más o menos acertados. Eso ha podido pasar.

-¿Prevé conflictos con otras autonomías por la nueva fiscalidad?

-La Rioja, que no decía nada cuando el tipo estaba en el 28%, ha dicho que va a recurrir. Eso, a mi juicio, no tiene el más mínimo recorrido.

-¿Ve usted dispuestos a los empresarios a subir salarios, ahora que el tipo de Sociedades es el más bajo de España? Confebask lo insinuó...

-Constatamos que en empresas con resultados aceptables y con la crisis superada se está dando posibilidad de incrementos salariales y de aumentos de contratos indefinidos. Soy consciente de que las empresas necesitan estabilidad y de que no todas pueden. Pero también creo que es el momento de hacerlo.

-¿Se le ha pasado ya el enfado con Siemens Gamesa?

-Nos hemos reunido y hemos hablado varias veces con la empresa, y valoramos su cambio de actitud para sentarse a negociar con los trabajadores, y que las salidas que tenga que haber, que no las pongo en duda, sean pactadas y se actúe siempre de forma transparente.

-¿Teme el Gobierno por los proveedores vascos de la firma?

-Tenemos que ver cuál va a ser ese plan estratégico que presentará Siemenes Gamesa en febrero, qué implicación tendrá para las plantas vascas y cuál va a ser, por supuesto, el impacto en los proveedores locales.

-Insisto, ¿teme por ellos?

-No, puesto que existe un compromiso de trabajo conjunto -no en el acuerdo de accionistas, pero sí en el pacto global- con ellos. Pero todo eso hay que trabajarlo día a día, y que esa red mejore y sea más competitiva; o que puedan acompañar a Gamesa en determinadas inversiones internacionales. El mercado eólico va a ser muy competitivo. Hay que pasar al codiseño, a la coproducción, a la cofinanciación... Al 'co todo'. Creo que el sector va a empezar a trabajar como la automoción. Eso significa muchas cosas y tenemos que estar preparados, sobre todo para ayudar a los pequeños.

-Parece que aunque salgamos de la crisis los 'sustos' en algunas empresas no nos abandonan...

-En lo mejor de la bonanza económica también puede suceder. Lo que tenemos que hacer es intentar que ante una dificultad seamos capaces, sin olvidar que son empresas privadas, que accionistas, directivos y trabajadores busquen soluciones acordadas y, en la medida de lo posible, que el Gobierno acompañe. A partir de ahí, que la internacionalización, la competitividad o la formación acompañen también. Porque tarde o temprano va a llegar otra crisis. Si estamos bien preparados la soportaremos mejor. Nuestro objetivo es que el conjunto del tejido productivo sea eficiente y competitivo en un entorno con rivales cada vez más grandes.

-A todo el mundo le gusta que una multinacional llegue a su país e invierta dinero. Pero después ellas toman decisiones que no siempre agradan. ¿Es difícil la relación del Gobierno Vasco con este tipo de empresas tan gigantes?

-Ninguna empresa privada hace lo que quiera un consejero o un ministro. El mercado manda mucho. La relación con una multinacional no es más sencilla ni más complicada que con una firma pequeña. Sí es cierto que si es de capital extranjero hay que estar cerca y seguir aportando para ser siempre un lugar amigable. No es suficiente atraerlas, luego hay que cuidarlas. Y no hay que olvidar tampoco que nosotros también tenemos multinacionales de capital local por el mundo.

La txapela

-Donde prepara una revolución es en la Red Vasca de Ciencia, Tecnologia e Innovación, ¿verdad?

- (Sonríe) Es más bien una evolución. No tenemos un sistema reconocido y reconocible como vasco dentro y fuera de Euskadi, y vamos a corregir eso. Además, hay algunos elementos que necesitan transversalidad. Nos gustaría que, junto a las líneas verticales (fabricación avanzada, energia o biociencias), haya proyectos estratégicos de país y que se puedan abordar de forma coordinada. Queremos un organismo que sirva de paraguas, de txapela, para la tecnología del país y que brinde a los centros una labor de marketing global, una agenda común de investigación, una mayor coordinación, la posibilidad de compartir infraestructuras singulares o una mejor gestión de personas y patentes. Se va a desarrollar en tres fases. La primera estará completada en junio de 2018.

-¿Qué dicen los implicados?

-Van a mantener su independencia. No vamos a fusionar nada. Estuvimos con ellos. Es verdad que entran en 'shock' cada vez que les cuento algo, pero lo entendieron. El futuro ente o entidad, ya veremos la forma juridica, va a agrupar a Tecnalia Research & Innovation, Azti, Neiker, los nueve centros de IK-4 y los cuatro CIC. Dieciséis centros que conservarán su autonomía pero que tendrán una unidad de acción para determinados aspectos. Deberán de colaborar más que ahora.

-Eso si quieren seguir recibiendo el apoyo público...

-Eso es. El del programa Emaitek; la financiación de la investigación basal, que este año tiene presupuestados 53,2 millones de euros.

-Hablemos de Cataluña, si le parece ¿Se puede hacer campaña desde la cárcel o desde otro país?

-El president Puigdemont está haciendo una campaña diferente. Desde la cárcel es imposible. Se está dando una situación muy extraña, por poner un calificativo, aunque podría usar otros muchos.

-El día 22 se tendrían que aclarar muchas cosas, ¿no cree?

-Debería. Aunque hay un representante del PP que dice que en función del resultado (de las elecciones) se levantará o no el 155. Eso es impensable, intolerable.

-¿Con un 51% de votos a partidos independentistas sería suficiente para una DUI real?

-¿Y con el 51% en contra sería suficiente para no hacerlo? La propia sociedad catalana y los representantes que salgan del 21D tendrán que ver qué hacen y con qué mayorías.

-¿Mientras siga vivo el procés teme que se recrudezcan los ataques al Cupo y al Concierto vascos?

-Cada vez que se aprueba la Ley Quinquenal hay ataques a Euskadi. Ahora ha coincidido con que las autonomías de régimen común pasan apuros financieros. Pero cuando el lehendakari propone que todas sean corresponsables, todas han salido en contra. Es más fácil que venga otro, el Estado, a salvarnos y a enmendar decisiones poco responsables tomadas en la crisis. Euskadi es responsable, contribuye con una cantidad que no varía si hay más o menos recaudación y se ha apretado el cinturón cuando hacía falta.

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