Diario Vasco

Mantienen que el euskera no se habló en gran parte de Euskadi hasta el siglo VI

Presentación de 'Vasconiako historia bat: euskalduntze berantiarra'
Presentación de 'Vasconiako historia bat: euskalduntze berantiarra' / LOBO ALTUNA
  • El documental 'Vasconiako historia bat: euskalduntze berantiarra' se proyecta hoy en el Festival de Cine de San Sebastián

Los habitantes de Gipuzkoa, Bizkaia y Álava hablaban en época romana y prerromana una lengua celta que nada tenía que ver con el euskera, idioma que no habrían adoptado hasta el siglo VI, cuando empezó a expandirse desde Pamplona, según propone un documental que se proyecta hoy en el Zinemaldia .

'Vasconiako historia bat: euskalduntze berantiarra (Una historia de Vasconia: euskaldunización tardía' es el título de esta cinta que se pasará esta noche en la "Gala de ETB" que se celebra hoy en el marco del Zinemaldia donostiarra.

La directora general de EiTB, Maite Iturbe, el realizador del documental, Josu Venero, y el historiador Alberto Santana han presentado hoy el filme que, según este último, permitirá "sacar a la luz" y dar a conocer al público una hipótesis que "los académicos discuten con normalidad" desde hace décadas, "sin rasgarse las vestiduras" y que no constituye nada más que "una opción" entre las teorías existentes sobre el origen y difusión del euskera.

"La hipótesis -explica Santana- dice algo aparentemente tan brutal y conflictivo como que en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava la lengua propia y original antes de los romanos no era el euskera, sino que probablemente era un idioma celta".

En su opinión, esta lengua céltica es lo "único" que permitiría explicar los nombres de algunos grandes accidentes geográficos del País Vasco como Anboto, Nervión, Oka o Deba, que son "ininteligibles" en euskera pero que resultan "muy comunes" en idiomas celtas.

Por el contrario, los topónimos euskaldunes "extraordinariamente abundantes" en estas áreas "son casi todos descriptivos" y "mucho más recientes", en concreto de época medieval, "algo que el público en general ignora", según señala Santana.

El historiador recuerda al mismo tiempo la "extraordinaria abundancia", en la zona del Alto Garona (Francia), de "documentos y lápidas escritas en piedra y en mármol" de época prerromana que "sólo pueden ser interpretados desde el euskera", una situación que le invita a pensar que en esta zona se hablaba euskera hace 2.000 años, "cuando en el occidente de la actual Euskal Herria no hay ninguna prueba" de ello.

A partir de estos datos, el documental desarrolla "narrativa y cinematográficamente" la hipótesis de que, en el siglo VI de nuestra era, el euskera habría comenzado a expandirse hacia el occidente desde la cuenca de Pamplona por el valle de Sakana y la llanada alavesa, para pasar los puertos de montaña y "descender" después siguiendo los cauces de los ríos Deba, Ibaizabal y Nervión y llegar finalmente a la costa.

"La gran paradoja -revela Santana- es pensar que los últimos lugares de Euskal Herria en ser euskaldunizados son aquellos geográficamente más alejados de las fuentes", como "Bermeo, Lekeitio u Ondarroa", actualmente con un elevado índice de vascohablantes.

El experto concreta que este proceso se habría producido acompañando a "una expansión cultural que cambió las prácticas en el vestir, el modo de pensar y los rituales de un grupo al que en aquella época denominaban vascones" y que "se caracterizan porque aparecen armados con unos espadones tremendos y unas hachas de combate terribles, y vistiendo de una manera que es absolutamente desconocida en el resto de la península pero que, sin embargo, es muy frecuente al norte de los Pirineos".

El especialista advierte no obstante de que "esta hipótesis, como toda tesis, aún tiene que ser sometida a control empírico y contrastada" algo que, a su juicio, "va a ocurrir en los próximos años".

Por su parte, el realizador Josu Venero ha destacado que el documental, que será emitido por la televisión pública vasca, está rodado en un tono "muy divulgativo" para que pueda llegar al "máximo de audiencia", aunque mantiene un alto "rigor científico" porque cuenta con la participación de expertos de "primer nivel".

La directora general de EiTB, Maite Iturbe, ha dicho que ETB "no se posiciona con esta teoría" porque "no es su papel", sino que se limita a "aportar el documental como relato cinematográfico interesante" como "elemento de debate" entre las diferentes tesis.