Concierto de Rafael Berrio y Roskow en homenaje a Gregorio Gálvez y 'Club 44'

Gregorio Gálvez./
Gregorio Gálvez.

Un acto en el Palacio de Miramar recuerda los 44 años del inicio del programa que cimentó la actividad del pop y el rock en San Sebastián

RICARDO ALDARONDO SAN SEBASTIÁN.

Plasmar en unas líneas la importancia e influencia de Gregorio Gálvez y su programa 'Club 44' en los inicios y el desarrollo de la actividad musical de San Sebastián en torno al pop y el rock sería tarea titánica. Y ya se aproxima Iñaki Berrio en la última página de este mismo periódico a la enorme huella que Gálvez ha dejado en sus oyentes, y a la cantidad de grupos y corrientes musicales que tuvieron su germen en ese y otros programas suyos en Radio Popular.

Se cumplen 44 años desde que Gregorio Gálvez, gallego afincado poco antes como maestro en San Sebastián, inició en 1973 su legendario 'Club 44'. Y esta tarde a partir de las 19.30 horas, con entrada libre, se celebrará en el Palacio de Miramar un concierto-homenaje que reunirá en el escenario a algunos de esos músicos y que tendrá entre los asistentes a muchos seguidores de Gregorio Gálvez y a músicos de varias generaciones del pop y el rock guipuzcoano que contaron con su apoyo. Además del propio Gregorio, al que se puede ver con frecuencia en conciertos de grupos actuales de los que es ferviente fan, como León Benavente o Él Mató a un Policía Motorizado.

En primer lugar actuará el pintor y músico Roskow, que desde los años 80 formó parte de grupos como Los Elásticos, Los Rígidos y Los Hormigones y que actuará como La Momia, su alter ego.

Luego entrará en escena Rafael Berrio para interpretar algunos de sus temas en solitario. Y a continuación se incorporará la banda con la que Berrio interpretará temas de Poch y Derribos Arias, otro de los artistas que impulsó Gregorio.

El homenaje forma parte de la Bienal de Arquitectura que se celebra estos días en San Sebastián, por iniciativa de la Escuela de Arquitectura de la UPV/EHU, como parte de la «intención de transversalidad y de mezclas distintas disciplinas artísticas, entre ellas el pop-rock, que tiene la Bienal», explica el director de la escuela, Juanjo Arrizabalaga. El escenario será una instalación en la que los alumnos de quinto curso han jugado con 1.936 cuerdas: el número que sale de multiplicar 44 por 44.

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