Un caserío de Bergara queda reducido a cenizas en minutos por un incendio

Un camión de los bomberos en el caserío calcinado/Joaquin Sudupe
Un camión de los bomberos en el caserío calcinado / Joaquin Sudupe

Se trasladaron al inmueble del barrio de Elosua seis camiones de bomberos de Azkoitia, Legazpi y Oñati

JOAQUÍN SUDUPEAzkoitia

Los rescoldos y pequeñas llamas que a mediodía de este domingo aún podían observarse entre las cenizas del caserío Narbaiza Azpikoa de Bergara dan cuenta de la magnitud del fuego que solo ha dejado en pie la estructura externa de la antigua e imponente vivienda. Ha sido cuestión de minutos. Pasada la medianoche, el único morador del caserío advirtió el fuego, llamó a los servicios de emergencia y salió corriendo de la casa. Pero para cuando llegaron los bomberos los más de 1.000 metros cuadrados de caserío se encontraban ya envueltos en llamas azuzadas por el fuerte viento y no pudieron hacer más que trabajar en su extinción. No se salvó nada.

El Departamento vasco de Seguridad ha informado de que el aviso se recibió sobre las 00.30 horas. El hombre que se encontraba en la vivienda alertó de las llamas, que según las primeras investigaciones, podrían haberse originado en la chimenea. Pudo salir por su propio pie del inmueble y no sufrió heridas. Pero, tal y como ha relatado un familiar suyo, no pudo evitar que el fuego consumiera la vivienda. Para cuando se dio cuenta, las llamas ya habían arrasado las dos plantas del caserío situado en el barrio de Elosua. En una zona abierta, en la que durante toda la noche y este domingo soplaban fuertes rachas de viento que no ayudaban a que los rescoldos se apagaran del todo y siguieran humeantes.

Hasta allí, se han trasladado seis camiones de los parques de Azkoitia, Legazpi y Oñati y catorce bomberos, que además de sofocar el fuego, han tenido que refrescar un caserío cercano y zonas próximas de bosque para evitar que alguna chispa prendiera fuera del perímetro. Además, la viveza de las llamas que han devorado en cuestión de minutos la estructura de madera y piedra del imponente caserío ha obligado a los seis camiones autobomba a turnarse para subir y bajar a Azkoitia y recargar los depósitos. Así lo ha explicado por la mañana el sargento de guardia que ha permanecido junto al inmueble al frente del retén que durante todo el día ha seguido vigilando la zona para evitar que el fuego se reavivara.

La imagen que tenían ante ellos era desoladora. Solo los cuatro muros de piedra exteriores han queado en pie, mientras que todo el interior, las plantas, las vigas y todos los enseres han quedado reducidos a cenizas y escombros.

Riesgo alto

El temporal de viento que ha azotado este domingo toda la cornisa cantábrica y que ha soplado especialmente en zonas expuestas como esta ladera escarpada de Elosua, ha puesto en alerta a los bomberos ante el riesgo alto de incendios, y ha incidido en el mensaje de que se extremara la precaución en zonas boscosas y se evitaran quemas.

A mediodía, un pequeño incendio forestal en Zestoa ha activado también a los servicios de emergencia. Según han informado los bomberos forales, han ardido unos restos de limpieza de pino que se acumulaban encima de una depuradora. Los servicios que se han trasladado al lugar han podido extinguir las llamas sin mayores complicaciones y evitar que se extendieran.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos