El Instituto Vasco de Evaluación e Investigación colgó ayer en su web el documento íntegro de los resultados referidos al Informe PISA 2006, el estudio internacional de mayor prestigio que cada tres años mide los conocimientos del alumnado en la recta final de su escolarización obligatoria. El documento revela que los adolescentes de 15 años comprenden cada vez peor los textos que leen, aunque su evaluación global en Matemáticas o Ciencias se sitúa en la media de la OCDE y muy por encima de la del resto de España. El aprobado alto sacado por los alumnos vascos, sin embargo, podría haber rozado el suspenso si las pruebas se hubiesen realizado, en todos los casos, en la misma lengua en la que estudian.
En la metodología del estudio, los responsables del IVEI -organismo dependiente del Gobierno Vasco encargado de coordinar las pruebas en Euskadi- dejan claros los criterios de selección del idioma en que se efectuará la prueba «con el fin de garantizar que la lengua (...) no afectara a los resultados». Así, el castellano fue seleccionado no sólo para el alumnado de los modelos A (lengua española) y B (bilingüe), sino también para aquellos estudiantes del D «cuyo padre o madre no habla en euskera o que su lengua familiar (de comunicación principal en el hogar) no es el euskera». Únicamente en el resto de los casos -es decir aquellos alumnos inmersos en un ambiente netamente euskaldun- el examen fue realizado en lengua vasca.
Progenitores o tutores
Es más, en los criterios se exige la condición de que este idioma sea utilizado por «ambos progenitores o tutores». Se entiende, por tanto, que si uno de ellos hablase castellano, la prueba a su hijo se realizaría en esta lengua.
Antes de realizar el examen, los 68 centros con modelo D que participaron en el plan cumplimentaron una plantilla en la que especificaron toda la información de cada alumno en relación a la lengua del padre, de la madre y la utilizada de forma habitual en el hogar. Con estos datos en la mano, los responsables del IVEI asignaron a cada alumno el idioma en el que supuestamente iba a saber demostrar mejor sus conocimientos.
Esta teoría fue corroborada por una investigación emprendida por el propio IVEI en 2004 ante la «inminente» realización del informe PISA y TIMSS, dos de las pruebas de evaluación de mayor relevancia a nivel internacional. Las autoridades educativas vascas trataban de determinar cómo influía la lengua en los resultados obtenidos por el alumnado bilingüe en este tipo de evaluaciones. «Es imprescindible asegurar que los alumnos realizarán la prueba, dirigida a compararnos internacionalmente, en las mejores condiciones posibles», advertía el documento, en relación a PISA.









