«Solo pienso en disfrutar de la vida, soy un hombre nuevo»

El legazpiarra Jesús Giné está oficialmente curado. /LIMIA
El legazpiarra Jesús Giné está oficialmente curado. / LIMIA

El legazpiarra Jesús Giné, ya curado, celebra cómo le ha cambiado la vida gracias a los nuevos antivirales tras treinta años con hepatitis C

I.M.

«Estoy perfecto, lo que se dice muy bien». Es la frase con la que se presenta Jesús Giné. Este vecino de Legazpi, de 68 años, es uno de los guipuzcoanos que ha sido tratado con éxito con el combo de medicamentos que ha cambiado su vida. Fue diagnosticado de hepatitis C hace 30 años y desde junio de 2015, cuando le comunicaron oficialmente que estaba curado, es «un hombre nuevo», dice con una sonrisa.

Su diagnóstico médico presagiaba lo contrario: un trasplante de hígado -«iba camino del segundo»-, un cáncer de médula ósea acechándole, dos pólipos en los pulmones -«me quitaron la tercera parte del pulmón derecho»- y radio en el izquierdo. La enfermedad le tuvo «hundido física y moralmente» durante mucho tiempo antes de comenzar a tomar la medicación en enero de 2015. «Estaba todo el día cansado, no podía estar casi de pie», recuerda. Sin embargo, «fue darme la medicación y empezar a andar y a moverme, increíble. Soy un hombre nuevo desde mediados de 2015, con una mentalidad muy clara, vivir y disfrutar de la vida». Reconoce Giné que «tengo todavía cirrosis en el hígado trasplantado, pero está controlada, paralizada. Son los restos de tanto tiempo de la dolencia».

«Fue recibir los nuevos antivirales y empezar a moverme, a andar, el cambio fue increíble»

Giné acudió en 2014 al Parlamento Vasco para hacer visible un caso que unió a todo Legazpi

Tres décadas de enfermedad que el vecino de Legazpi no sabe «realmente» dónde comenzó. «Pienso que me pude contagiar en la mili tras un problema médico que tuve», recuerda. Por este motivo le realizaron «transfusiones de sangre con unas jeringuillas que había que verlas». Señala que la única pregunta que le hicieron cuando fue diagnosticado de hepatitis C fue «si había tenido problemas de drogas. Y yo jamás las he tenido, de hecho, he luchado toda mi vida contra ellas».

Empezaron a tratar el hígado de Giné primero en el Hospital de Zumarraga y después fue trasladado al Hospital de Cruces. «El 22 de julio de 2008 mi hígado estaba destrozado y me hicieron el trasplante. Pero yo seguía teniendo la enfermedad y me empezó a afectar al segundo hígado, el que tengo ahora». La primera gran noticia que iba a cambiar su vida para siempre se produjo en enero de 2014. «El médico que me trataba en una de las revisiones me dijo que iba a tener muy buenas noticias, que me iba a curar», recuerda. Sin embargo, el proceso para recibir el nuevo tratamiento se demoró más de lo que el legazpiarra soñaba. Ese mismo verano le comunicaron que la medicación no llegaba, «me dijeron que luchara, y me puse manos a la obra».

El apoyo de su pueblo

Acudió a Donostia, presentó un escrito en Osakidetza, «y todavía recuerdo, conservo la respuesta por escrito, que el consejero Darpón me contestó, diciéndome que no necesitaba la medicación, cuando mis médicos me decían que sí». Después tocó la puerta del Ayuntamiento de Legazpi, donde todos los partidos políticos hicieron piña para apoyar a su vecino. Rememora con agrado cuando «en el pueblo mis vecinos se enteraron de lo que me sucedía, crearon, sin yo saber nada, una comisión de apoyo». Su caso llegó hasta el Parlamento Vasco, donde ofreció una rueda de prensa tras la invitación recibida por EH Bildu, «claro que acepté, dije que iba a luchar y no paré hasta lograr mi objetivo», que por fin llegó.

Un año después de que su médico le dijera que se iba a curar recibió una llamada. «Me citaron al día siguiente por la tarde en Cruces, algo muy raro. Ya me olía que iba a ser para darme el tratamiento», acertó. Era la primera vez que Giné recibía un tratamiento «basado en la asociación de tres fármacos».

A los 15 días, su doctor le dijo que «antes de empezar a tomar la medicación tenía 40 millones de unidades de virus. En ese momento me dijo que tenía 15, ¿15 millones? pregunté. No, 15 unidades. En 15 días, casi estaba curado gracias a los nuevos antivirales». En marzo de 2015 acabó de tomar la medicación y en julio le confirmaron oficialmente que estaba curado. «Solo recuerdo que lloré mucho».

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