El Gobierno Vasco se propone subir los impuestos a los alimentos cargados de azúcar y sal

El Gobierno Vasco se propone subir los impuestos a los alimentos cargados de azúcar y sal
afp

«No puede ser más barato un 'donuts' que una manzana», proclama la consejera Murga

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIASAN SEBASTIÁN.

El Gobierno Vasco ha declarado la guerra a la obesidad infantil. El Departamento de Salud se plantea subir los impuestos a los alimentos cargados de azúcar y sal, y a la comida basura en general, según anunció ayer en el Parlamento Vasco la consejera, Nekane Murga. La medida, aún bastante inmadura vistas las explicaciones dadas a la Cámara, se recoge en la nueva estrategia SANO, que busca el compromiso de todas las instituciones vascas contra el sedentarismo que amenaza la salud de los menores de 18 años. Las explicaciones dadas satisficieron a los grupos que apoyan al Gobierno y dividieron a la oposición. EH Bildu y Podemos se mostraron más críticos y PP, más colaborador.

«No puede ser que un 'donuts' cueste menos que una manzana». La frase, de la consejera de Salud, resume el espíritu de la llamada Estrategia de Prevención de la Obesidad Infantil en Euskadi, presentada ayer en la Cámara de Vitoria. La iniciativa, según dijo, contiene 18 proyectos estratégicos y 30 acciones, «algunas de las cuales llevan años en marcha», que tampoco fueron concretadas con detalle, aunque sí sus principales objetivos. Son dos. Uno, que los chavales rompan con la actual tendencia al sedentarismo; y dos, el fomento de una alimentación sana, que comience en la familia, continúe en la escuela y se prolongue hasta la edad adulta. «Los primeros años de vida son fundamentales para las personas, porque en ellos se adoptan conductas, que luego resultan decisivas», apostilló.

El plan se articula en torno a cinco grandes ámbitos, que buscan el compromiso de la sociedad, la escuela y las instituciones públicas y privadas. Las cinco áreas en las que se pretende trabajar son la familia, la entorno escolar, el comunitario, el sanitario y el sector privado, «por su influencia en el modo de alimentación y de las personas», según detalló el director de Salud Pública, Juan José Aurrekoetxea, que participó en la presentación.

No hubo detalles, pero sí pinceladas de lo que se pretende llevar a cabo. La subida de impuestos que se quiere aplicar a los alimentos más cargados de azúcar y sal, por ejemplo, es una idea en la que se está trabajando, pero que aún está pendiente de articular, según se aclaró en la ronda de explicaciones posterior a la primera intervención.

Una hora más de gimnasia

Entre las acciones previstas, figura el desarrollo de campañas de «información masiva» a favor de una alimentación sana y la práctica de ejercicio, que se consideran juntas como la mejor receta para combatir el sobrepeso y la obesidad. Salud trabaja por ello con la idea de ampliar a tres las horas lectivas de educación física en los centros de enseñanza.

A partir de enero, previsiblemente, las consultas de Pediatría y Atención Primaria contarán con una nueva aplicación para móvil (APP) en diseño, que servirá de apoyo para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso. De los centros escolares, por su parte, se buscará el compromiso de que impidan el acceso de jóvenes y adolescentes a alimentos no saludables a través de su eliminación de las máquinas de refrigerio. Estas y otras acciones buscan que en el plazo de tres años, octubre de 2022, el 100% de los niños y adolescentes vascos consuman a diario frutas y vegetales.