La detección de una tercera mancha confirma que sigue saliendo fuel del mercante hundido

Los operarios del buque francés 'Argonaute' trabajan en las labores de retirada del fuel en alta mar. / PREMAR ATLANTIQUE
Los operarios del buque francés 'Argonaute' trabajan en las labores de retirada del fuel en alta mar. / PREMAR ATLANTIQUE

Francia espera el impacto de la marea negra para mediados de la semana próxima | El viento del norte empezará a soplar a partir de mañana y aumentará el riesgo de que el combustible pueda llegar a los arenales de Las Landas

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA SAN SEBASTIÁN.

Los barcos antipolución trabajan a destajo en aguas francesas del Atlántico para retirar el fuel que desde el fondo del mar expulsa el mercante 'Grande America' que naufragó el martes, y que avanza de manera inexorable hacia la costa francesa. Cinco embarcaciones operan en la zona y para mañana se prevé la llegada del 'Alonso Chaves', de Salvamento Marítimo español. El objetivo no es otro que contener las láminas de hidrocarburo que flotan en el mar y que ya no son dos, sino tres. Las autoridades galas esperan que el impacto de la marea negra en la costa se produzca a mediados de la semana que viene. De momento, no parece muy probable que las manchas contaminantes vayan a llegar hasta Euskadi, aunque fuentes consultadas indican que nada se puede dar por seguro, máxime cuando los pronósticos vaticinan un cambio de los vientos, que a partir de mañana soplarán del noroeste.

Los equipos marítimos presentes en la zona han detectado en las últimas horas una nueva mancha que se localiza cerca de donde el mercante se fue a pique, a 330 kilómetros de la costa, frente a La Roche-lle y Burdeos. El siniestro se produjo la tarde del martes cuando el buque, perteneciente a la naviera italiana del grupo Grimaldi, sufrió un incendio que finalmente provocó el naufragio. El pecio se halla en el lecho marino, a 4.600 metros de profundidad. El carguero había partido de Hamburgo y se dirigía a Casablanca (Marruecos) y transportaba 365 contenedores, 45 de ellos con materias peligrosas, así como unos 2.000 vehículos. Sin embargo, el verdadero riesgo está en las 2.200 toneladas de fueloil que almacena en los tanques de combustible y que están saliendo a la superficie.

En los momentos posteriores al naufragio se detectaron dos grandes manchas, una de trece kilómetros de longitud y siete de ancho, y otra de dimensiones algo inferiores, de nueve por siete kilómetros. Debido a las adversas condiciones meteorológicas que se dieron en las horas que siguieron al hundimiento, el combustible parece haberse disgregado, de forma que ya no presenta una masa compacta y está dividida en partes de reducido tamaño.

Los responsables del dispositivo francés han descubierto una tercera lámina de hidrocarburo que tendría cuatro kilómetros y medio de largo y unos quinientos metros de ancho. Esta circunstancia viene a confirmar que continúa saliendo fuel de los depósitos del barco.

En la zona hay actualmente cinco embarcaciones, el 'Argonaute', 'Sapeur', 'Partisan', 'Rhone' y ayer se incorporó el 'Ría de Vigo', con tripulación española, aunque fletado por la Unión Europea. Asimismo, está prevista la incorporación, a petición de las autoridades francesas, de otra nave española, el remolcador 'Alonso de Chaves', mientras que un tercer buque, el 'María de Maeztu', permanece disponible en Santander por si fuera necesario.

Barreras anticontaminantes

El personal al frente del operativo de contención desplegó ayer barreras anticontaminantes para frenar al avance del hidrocarburo y poder bombearlo fuera del agua. Las maniobras pudieron desarrollarse en gran medida gracias a la leve mejoría de las condiciones meteorológicas en la zona.

En las últimas horas también se han localizado dos contenedores a la deriva. Según el diario Sud Ouest, uno de ellos fue divisado a unos 30 kilómetros al noroeste del naufragio y el segundo, a 90 al este. La presencia de estos obstáculos entraña un grave peligro para otras embarcaciones que navegan por la zona, de manera que de las autoridades marítimas vienen difundiendo en las últimas horas continuos avisos en los que se alerta de la existencia de estos elementos flotantes.

Fuentes de la empresa armadora han señalado que de los 365 contenedores, 247 estaban almacenados en la cubierta exterior y el resto en la inferior. Los recipientes con carga peligrosa según la clasificación de la Organización Marítima Internacional eran 45, de los cuales 34 se apilaron en la cubierta y el resto dentro del barco. Por lo tanto, todo induce a suponer que en los próximos días o semanas seguirán apareciendo más contenedores.

La naviera propiedad del mercante ha diseñado un plan para la recuperación de estos contenedores y nombrado a un grupo de expertos que supervisan la situación ambiental. El grupo italiano explicó que ha enviado a la zona buque especializado, el 'Union Lynx', que está «monitorizando cualquier derrame de combustible» y organizando «la recuperación de los contenedores» que flotan en el mar, informa Efe.

Impacto en la costa

El armador asimismo ha nombrado a un grupo de expertos en el campo de los accidentes marítimos y la prevención de la contaminación que se encuentra en Brest para supervisar la situación ambiental y recomendar nuevas medidas, siempre en coordinación con las autoridades francesas. También tiene previsto llevar a cabo un estudio submarino del naufragio por medio de la nave 'Pourquoi Pas', equipada con un moderno submarino de control remoto.

Los responsables del operativo desplegado en Francia estiman que la marea negra llegará a tierra la semana que viene. Se calcula que el fuel avanza a unos 30 kilómetros al día, de modo que, conforme a los vientos que se prevén para los próximos días y las corrientes dominantes, el impacto podría producirse a partir del miércoles.

La zona de mayor riesgo son las costas de Charente-Maritime, cuya capital es La Rochelle, y Gironde. Ambos departamentos se encuentran en situación de prealerta, dispuestos a intervenir para minimizar los efectos de la llegada del combustible. En La Rochelle, las retroexcavadoras, los guantes, los productos absorbentes y las cañas flotantes estaban listos para luchar contra una posible llegada de hidrocarburos.

Más al sur, en Las Landas, la ciudadanía sigue atenta a la evolución de la marea y de que lo puedan desencadenar los vientos del componente norte que empezarán soplar a partir de mañana, que podrían empujar el fuel hasta sus extensos arenales.

Por ahora, los expertos consultados opinan que el fuel no llegará hasta la Comunidad Autónoma Vasca, aunque reconocen la dificultad que entraña realizar un pronóstico sujeto a variables meteorológicas, que pueden resultar muy cambiantes. En este sentido, recuerdan que tras el hundimiento del 'Prestige', en 2002, nadie sospechó inicialmente que el chapapote pudiera llegar de Galicia a Euskadi, pero lo hizo. No obstante, también recuerdan que el petrolero llevaba nada menos que 77.000 toneladas de crudo en el interior de sus bodegas.