Txistorra con aires de txakoli

Agurtzane Subijana, gerente de Ezkurtxerri S.L., se mostraba así de contenta tras vencer en el Concurso de Txistorra de Euskal Herria./REPORTAJE FOTOGRÁFICO: PEDRO MARTÍNEZ
Agurtzane Subijana, gerente de Ezkurtxerri S.L., se mostraba así de contenta tras vencer en el Concurso de Txistorra de Euskal Herria. / REPORTAJE FOTOGRÁFICO: PEDRO MARTÍNEZ

El obrador Ezkurtxerri de Getaria vuelve a triunfar en el Campeonato de Txistorra de Euskal Herria, tras su victoria hace cuatro años. Txarra-Txiki, de Aia, queda en segunda posición y la carnicería Razkin, de Arbizu, en el tercer puesto

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA

Las dos mejores txistorras de la feria de Santo Tomas de este año llegaron con aroma de txakoli. La presentada por el obrador Ezkurtxerri S.L., de Getaria, se llevó la txapela tras haber vencido en esta competición hace cuatro años, mientras que la elaborada por Txarra-Txiki S.L., de Aia, quedó en segundo lugar. Un competidor navarro, Razkin Harategia, completó el podio del XXIII Concurso de Txistorra de Euskal Herria que se celebró en la plaza de Gipuzkoa. La feria recuperó todos los concursos que la han caracterizado a lo largo del tiempo y que en alguna ocasión han fallado, como es el caso de la miel y el certamen de espantapájaros. Y por segundo año consecutivo se celebró el concurso de trajes de baserritarra con presencia mayoritariamente femenina.

La competición de productores de txistorra se desarrolló a lo largo de la mañana en una carpa instalada en la plaza de Gipuzkoa. Entre el jurado, destacaba la presencia de Elena Arzak, Xabier Zabaleta, Patxi Arangiz (ganador el año pasado), Juanjo Mendioroz o Joxe Mari Aizega. La cocinera tres estrellas Michelín destacó que cataron txistorras «muy estrechitas, hechas ex profeso para el concurso» y en su opinión con un nivel «cada vez más alto».

Las 24 txistorras se dividieron en tres mesas del jurado, de las que salieron las seis finalistas que posteriormente probaron todos los miembros del comité evaluador. La ganadora fue la ristra elaborada por Ezkurtxerri, una empresa familiar de Getaria, con sede en el caserío Eguzkitza. Su gerente, Agurtzane Subijana, fue la encargada de recoger el premio: una txapela y un cheque de 500 euros. Explicó a DV que su elaboración no tiene ningún secreto: «métodos tradicionales, tripa natural, buen pimentón y, eso sí, producto de calidad». La traducción de «calidad» es que sus cerdos viven en libertad, se alimentan de las bellotas de las encinas de la finca, una alimentación que se complementa con «ramoneo de hierbas y hociqueo de tubérculos y setas». Como para que salga mala la txistorra. Para Santo Tomás han elaborado 1.500 kilos de txistorra que el padre de Agurtzane se afanaba por distribuir desde primera hora de la mañana «desde San Sebastián a Bilbao».

El concurso de trajes de baserritarra sube de nivel respecto al año pasado

Y de la plaza de Gipuzkoa a la de la Constitución. Allí se expusieron las frutas y verduras de los baserritarras. Aitor Elosegi, de Gabiria, ganó el certamen de frutas, ante la ausencia de uno de los clásicos ganadores (Maddi Iradi, de Hernani). Poco antes de recibir el premio nos comentaba el mal año que había sido para la manzana, una de sus especialidades. «Mucha humedad en primavera. Ha habido poca producción. Otros años tenemos reinetas hasta mayo. En esta ocasión hemos tenido que reservar manzanas para poder traer a los concursos porque hay muy poca».

La competición por el mejor puesto de verduras se la llevó Carmen Etxeberria, del caserío Etxague Azpikoa, de Bergara. Su puesto estaba repleto de mucha y muy variada producción. Ane Zeberio, de Hernani, quedó en segundo lugar en frutas y verduras y se llevó el Memorial José Salaberria. Su hermana Maialen explicaba que ella siempre disfruta en los mercados. «Este año tenemos hasta tomate. Nos ha aguantado hasta diciembre», añadía.

Tampoco ha sido un buen año para la miel, por el exceso de lluvia en primavera, la avispa asiática y el desánimo que va cundiendo en los apicultores, según explicó Jon Etxeberria, quien componía el jurado junto a Mikel Zubeldia, ambos de la Asociación de Apicultores de Gipuzkoa. Fueron nueve mieles las que se presentaron y solo una de ellas se quedó fuera del concurso por exceso de humedad. La ganadora fue una miel de acacia producida por Markos Pagola, de Hernani. «Muy clarita, transparente, donde es difícil disimular defectos, con una intensidad de aroma y sabor espectaculares». El ganador dejó su miel en la mesa del jurado y se fue porque tenía otras cosas que hacer, con lo que no se presentó a recoger el premio. Da la casualidad que las mieles que quedaron en segunda y tercera posición también fueron de apicultores de Hernani, un dato a tener en cuenta por los aficionados a su consumo.

El concurso de espantapájaros volvió a la feria de Santo Tomás, tras la anulación del pasado año por no llegar el número de competidores al mínimo exigido. En esta ocasión, se presentaron 14 muñecos, algunos de los cuales eran realmente vistosos. Los niños los pudieron ver expuestos en la plaza Zuloaga. Los vencedores fueron los profesores y alumnos del Instituto Usandizaga Peñaflorida, en concreto los del Aula de Aprendizaje y de Tareas, que se ocupa de ayudar en la formación a adolescentes de 16 a 20 años con «necesidades educativas especiales». Algunos de los profesores, entre quienes se encuentran Kristina Zuloaga, Patxi Rodriguez, Eli Etxeberria, Maria Asenjo, Maite Uribarri o Xabier Ortiz, explicaron la gran ilusión que les hizo llevarse el premio.

En el quiosco del Boulevard se celebró el segundo concurso de trajes de baserritarra. Xabier Mendizabal y Ane Martinez se encargaron de evaluar la competición, animada con el humor de Anjel Alkain, más preocupado de que Mieltxo le trajera un talo y una bota de vino que del vuelo de las faldas de las neskas. Este año hubo mejor nivel que el año pasado. Detalles a mejorar en ediciones venideras: más vuelo en las faldas, ajustar más la largura de los delantales a la de las faldas y colocar los pañuelos sin que parezcan «cascos que cubren toda la cabeza».