El polígono de tiro de Bardenas Reales seguirá 10 años más pese a las protestas ciudadanas e institucionales

El polígono de tiro de Bardenas Reales seguirá 10 años más pese a las protestas ciudadanas e institucionales

En diciembre se prorrogará de forma automática el convenio de arrendamiento firmado en 2008 entre el Ministerio de Defensa y la Comunidad de Bardenas

EFE

El polígono de tiro de Bardenas Reales, pese a las protestas ciudadanas y las declaraciones institucionales en su contra, mantendrá su actividad militar al menos durante diez años más, al prorrogarse de forma automática en diciembre el convenio de arrendamiento firmado en 2008 entre el Ministerio de Defensa y la Comunidad de Bardenas.

Todo apunta a que nada hará cambiar de opinión a las partes, dado que el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero ya dijo entonces que no había otra alternativa a este emplazamiento y la Junta de Bardenas, formada por los 22 entes propietarios del territorio, dio por buena una compensación de más de 200 millones.

El acuerdo se firmó el 22 de diciembre, días después de que el presidente de Bardenas, José Antonio Gayerre, recordara que en 2001 Defensa había declarado el polígono «de interés general», lo que significa, aclaró entonces, «el paso previo para la expropiación».

Esto no impide que el colectivo «Bardenas Ya» insista en impulsar una acción conjunta de oposición a la renovación del contrato y con esta finalidad antes de que llegue la prórroga del plazo ha decidido movilizarse y convocar para mañana una manifestación con el lema «Bardenas libres», acto con el que quiere reivindicar también que «el pueblo pueda decidir sobre esta instalación militar».

Aunque esta última demanda que no cuenta con el apoyo del Parlamento de Navarra, sí que el Legislativo foral, como ya ha hecho en otras ocasiones, ha aprobado esta misma semana una nueva declaración institucional reclamando el «desmantelamiento» del polígono de tiro.

Se trata de iniciativas que se repiten en el tiempo cuando se acerca la finalización de un contrato de arrendamiento para intentar evitar la prórroga, como en este caso, o la firma de uno nuevo.

Acciones que en varias ocasiones han llegado al Congreso con preguntas al Gobierno o mociones, como la presentada en 2008 por la actual presidenta de Navarra, Uxue Barkos, y que solo contó con el apoyo de CiU, PNV, Esquerra Republicana, IU e Iniciativa per Catalunya.

Además cada año en el primer fin de semana de junio, con motivo del Día de la Tierra, se celebra una marcha hasta la instalación militar organizada por la Asamblea Antipolígono.

El 3 de junio de 1979 la movilización unió en un mismo acto el rechazo al polígono bardenero, al Plan Energético Nacional y a la central nuclear de Lemoniz, pero la fecha se recuerda sobre todo porque durante una sentada murió de un disparo de la Guardia Civil la activista ecologista venezolana Gladys del Estal, de 23 años.

La existencia del polígono de tiro ha costado otras vidas, pero han sido en los accidentes que han sufrido las naves que participan en sus maniobras o como consecuencia de sus ejercicios de tiro.

Inaugurado en 1951, un año después murió en la zona un pastor como consecuencia de una bomba y desde 1968 se han contabilizado 32 accidentes con 21 militares fallecidos.

El siniestro mas grave fue en 1972 con cuatro pilotos muertos al colisionar en vuelo dos Phantom y el último accidente mortal fue en el 2000 cuando falleció un piloto tras chocar en el aire dos F-18, aunque el último accidente ocurrió en 2015 cuando resultó herido un civil que circulaba fuera del recinto de seguridad del polígono por los ejercicios de tiro de un helicóptero.

Y es que éste es el único polígono de tiro del que dispone el ejército del Aire español y en el que además ensayan armamento las fuerzas de la OTAN. Su uso es muy inferior a la capacidad que tiene la instalación, pero al menos una vez al año las maniobras se realizan con fuego real, lo que hace que se eleve el tono de los críticos con la instalación.

El polígono cuenta con una superficie de 2.444 hectáreas de las casi 40.000 que tienen las Bardenas Reales, un espacio protegido desde 1999 por una ley foral que lo declaró parque natural y un año después por una declaración de la ONU que lo clasificó como Reserva de la Bioesfera.